Obscura - Omnivium

Enviado por Betrayer el Mar, 29/04/2014 - 00:13
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1. Septuagint
2.Vortex Omnivium
3.Ocean Gateways
4.Euclidean Elements
5.Prismal Dawn
6.Celestial Spheres
7.Velocity
8.A Transcendental Serenade
9.Aevum
10.Concerto (Cocophony cover)

Si el montón de infames vende-humos sin escrúpulos que se dedican a estafar almas inocentes, haciéndoles creer que pueden comunicarse con los seres del “Más Allá”, con ouijas y demás artilugios de tocomochería brujeresca, realmente pudieran hacer lo que predican, a mí personalmente me encantaría tener una charla con el maestro de maestros Evil Chuck. Y entre el montón de preguntas que le haría, una sería la siguiente: “Maestro Schuldiner, cuando ibas forjando la leyenda de Death, con un disco estratosférico tras otro, ¿realmente eras consciente del impacto que iba a tener tu obra en las futuras generaciones de fabricantes de metal? ¿de cómo tu legado se iba a convertir en la piedra filosofal sobre la cual se inspirarían la mayoría de bandas que deciden practicar Death Técnico Progresivo?

Estoy seguro de que Chuck no tenía ni la más mínima idea del monstruo inmortal que estaba creando. Aunque los alemanes no solo beben de las fuentes del de Nueva York, si no que se arriman a todo lo bueno que ha dado el género, desde Morbid Angel hasta Vader, pasando por Suffocation, Atheist, Behemoth…casi ná, la crême de la crême. Y para más inri el nombre de la banda está inspirado en el disco de Gorguts del noventa y ocho. Pero me gusta destacar a Chuck, porque es posiblemente la banda a la que más atufan estos Obscura, en dura pugna con Morbid Angel. Eso sí, pareciese como si hubiesen cogido las enseñanzas de Schuldiner y las hubiesen pasado de revoluciones, pues las velocidades conseguidas por estos tipos tocando sus instrumentos dejan en una nimiedad el adjetivo rápido.

Los tiempos cambian y las técnicas de aprendizaje también. A día de hoy hay chavales que con tan solo veinte añitos ejecutan unas virguerías que Dave Murray necesitaría tres vidas para intentar emular. Pero la música no solo es técnica y velocidad, sino que también necesita su dosis de melodía y sentimiento si realmente quieres llegar a la gente. Y en este subgénero metálico muchas bandas parecen olvidarse de ello.

Obscura, como tantos otros, también ha pecado de dicho defecto en ocasiones pero parece ser que con el paso del tiempo, y sobre todo después del fichaje estrella del monstruo Christian Muenzner en 2008. El ex Necrophagist (entre otras bandas), ha sabido aportar a la banda ese toque melódico del que relativamente carecían, fabricando riffs altamente adictivos y solos más digeribles y memorizables (cuando no se le va la pinza y saca fuego literalmente del mástil). Ya en el anterior “Cosmogenesis” de 2009 hay notables mejoras respecto a su primer trabajo “Retribution” de 2006 (que no por eso deja de ser una obra maestra). Y ahora en “Omnivium” la cosa aun se hace más plausible. Que nadie se asuste, Obscura sigue siendo una banda solo apta para “burrosaurios” amantes del Death Técnico Progresivo más veloz y enrevesado, pero ahora se hacen un poco menos difíciles de escuchar. Otro detalle que hace este huracán sonoro algo más digerible, es la inclusión en momentos puntuales de algunas voces limpias, que ayudan a descongestionar el embrollo de riffs supersónicos.

No quisiera quedar dándole todo el protagonismo solo a Muenzner, pues un año antes, el líder cantante guitarrista de Obscura Steffen Kummerer, ya se encargó de perfilar lo que sería un line up de all stars, al fichar al monstruo de las baquetas Hannes Grossmann (también un ex Necrophagist) y al súper bajista Jeroen Paul Thesseling, conocido por muchos por ser miembro de Pestilence cuando sacaron su disco más progresivo Spheres, y también por ser uno de los pocos bajistas de la escena extrema que domina el arte de hacer sonar el fretless bass como los ángeles (bajo sin trastes).

Alineación de lujo preparada, luces, cámara, acción, sobre todo lo último, mucha acción. Inicio con acústicas en “Septuagint”, aprovéchalo bien pues va a ser de los pocos momentos de calma del disco, una vez silenciadas pues lo que todos andabais esperando, un poquito más de entremés y a “blastbeastear” como locos, lluvia de riffs, punteos y mil cambios de ritmos, y así hasta reventar. Aunque en este tema en concreto habrá espacio para otra pausa, atentos al minuto 3:07 y lo que el amigo Thesseling nos regala con el fretless, caviar noruego adornado con las melosas voces limpias que os comentaba.

La siguiente “Vortex Omnivium” entra a mil por hora, nada nuevo sobre el horizonte, pero de este corte me gustaría destacar sobretodo el precioso y agradable solo que se marca el amigo Muenzner a partir del minuto 1:38. Este solo sería un buen ejemplo para entender las similitudes puntuales que este disco tiene con el trabajo en solitario de Muenzner, y es que el joven guitarrista ha conseguido algo de los que pocos pueden presumir, y es tener un estilo reconocible tocando la guitarra. Guitarristas virtuosos los hay a patadas, pero muchos suenan igual que un jodido robot y no son capaces de transmitir su personalidad a su instrumento. Muenzner en cambio ha logrado crear un estilo muy personal como ya hicieran otros grandes, los cuales solo escuchar algún punteo suyo ya los reconoces en seguida, sin necesidad de que te digan quien es (Marty Friedman, Chuck Schuldiner, Olaf Thörsen, John Petrucci, y otros tantos cracks más).

Ya os comenté más arriba que Obscura bebe casi tanto de Death como de Morbid Angel, y “Ocean Gateways” es la rotunda confirmación para quien tenga algún tipo de duda. Encima no deja de ser gracioso que utilicen la palabra “gateways”, que precisamente forma parte del título del disco más machacón y bien producido de los Morbid, el “Gateways to Annihilation”. El tema cunde cosa mala, muy denso y adictivo, y con Kummerer rugiendo cual más inspirado Steve Tucker. Lo de Kummerer es para darle de comer a parte, pues el tío se mueve como pez en el agua en cualquier registro extremo que le pidas, (y el que tenga alguna duda que le eche un tiento a las versiones de Death, Suffocation, Morbid Angel, Behemoth y Vader que se cascan en la edición especial del “Retribution”).

No os atosigo más, el resto lo podéis ir descubriendo y disfrutando vosotros solitos, ahora ya veis por dónde van los tiros y la cosa no cambia un ápice de aquí hasta el final. Mucha leña, mucha técnica, mucha perfección instrumental, mucho cuidado de las estructuras, un trabajo extremadamente profesional. Del resto yo destacaría sobretodo los deliciosos primeros instantes de “Prismal Dawn”, la locura extrema de “Velocity”, donde la banda mantiene una dura pugna contra la velocidad de la luz, la exhibición instrumental que dan en “A Trascendental Serenade”, esta con un tufo importante a Atheist. Vamos, que al final os lo acabo recomendando todo, todo y todo.

Por cierto, la edición de lujo trae de regalo una versión del tema “Concerto” de Cacophony, que es simplemente para sentarse, apagar las luces y ponerse a disfrutar, ya os decía yo que algo de Marty Friedman también llevaba en la sangre esta gente. El corte sienta de maravilla después de tanta tralla sin concesiones, la guinda final a un discazo de tomo y lomo, que hasta la fecha parece ser el último de la banda, y ya han pasado tres años… a ver si nos vuelven a regalar en breve otra pieza de orfebrería como este “Omnivium”.

Steffen Kummerer: Guitarra, voz
Jeroen Paul Thesseling: Bajo, (fretless)
Christian Muenzner: Guitarra
Hannes Grossmann: Batería

Sello
Relapse Records