Nirvana 2002 - Recordings 89-91

Enviado por MetalPriest el Lun, 02/11/2020 - 13:28
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1. Mourning
2. Slumber
3. Zombiefication
4. The Awakening of...
5. Further Beyond
6. Snake
7. Physical Excursion / Truth and Beauty
8. Brutality
9. The Awakening of...
10. Watch the River Flow
11. In Fell Tongues
12. Mourning (live)
13. Slumber
14. Zombiefication
15. The Awakening of...

Bueno. Vamos a sentarnos a charlar.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, es decir: Que ha salido una nueva tirada del recopilatorio definitivo de Nirvana 2002 este mes de Febrero vía Relapse Records del, llamado modestamente “Recordings 89-91”, y que, parece haber despertado de nuevo el interés del respetable por el Death Metal Sueco de primerísima generación, no se me ocurre mejor momento que este. Por supuesto, una cosa es comentar lo mucho que molaron y molan Nirvana 2002 musicalmente hablando, cosa que se puede afirmar con seguridad a los cinco minutos de escucha, y otra muy distinta es entrar al detalle sobre lo que se coció por aquellos años mágicos en aquel país, las vivencias de sus integrantes y la espontaneidad y naturalidad de las cosas. Y para eso, saltándome los ritmos y estructuras protocolarias de las reseñas, me limitaré a esta fuente, que viene a ser una entrevista de Voices From The Darkside a Orvar Säfström en la lengua de Shakespeare. Muy completa. Y es que claro, cuando la cosa te coge innato y llegas muy tarde a la fiesta, te pierdes un poco la magia de la ocasión y necesitas algo de contexto.

Lo que aquí se concentra es ni más ni menos que toda la obra jamás editada de Nirvana 2002, y alguna sorpresa, y todo esto, se reduce a poco más de tres cuartos de hora ¿Qué nos dice esto? Lo primero, que Nirvana 2002 nunca pretendieron comerse el mundo, lo segundo, que eran jóvenes y pasionales y lo tercero: que no pudieron estar en mejor lugar y momento para lo que estaría por acontecer. Salidos de Edsbyn, y procedentes de diferentes proyectos de metal (Heavy, Thrash…) a alturas de 1988, se juntan tres pubertos y fundan una banda de Death Metal llamada Prophet 2002, que cambiarían a Nirvana y… sabiamente y por precaución ante el conocimiento de unos (por aquel entonces) mindundis de Seattle, ese mismo año cambiarían de nuevo a Nirvana 2002. Esto en retrospectiva, es incluso una anécdota graciosa, pero con ese mismo prisma también te digo: lo que vendría más adelante sería cosa más seria.

Erik, Orvar y Lars nunca parecieron implicarse demasiado en la banda, sencillamente les gustaba el Metal, querían montar una banda, tenían muy buen trato con otros músicos de la escena y, aunque no lo supiesen por aquel entonces, también tenían algo especial. Sea como sea, para ser tres chavales sin carnet a unas horas de Estocolmo (y por ende, de los Estudios Sunlight) y sin demasiadas pelas ni ganas de compromisos… se lo montaron bien. Lo mismo no tan bien como Entombed, Dismember o Unleashed, claro… pero innegablemente sabían atronar con sello propio. Nirvana 2002 vinieron a marcar (junto con otros muchos coetáneos) la regla no escrita de que si tienes algo que decir, pero termina siendo breve, mantenlo así. No te alargues. Siempre habrá alguien que te lo valore.

Y es que no se puede forzar la maquinaria de más cuando ya el propio concepto del Death Metal en sí es forzar la maquinaria. Lo ideal es hacerlo con inspiración y el tiempo y paciencia que esto requiere, y si no surge ni da para más… mejor dejarlo así. El tiempo pone las cosas en su lugar. Y así como fueron re-apareciendo y popularizándose recopilatorios como los de Nihilist, Timeghoul, Catacomb, Abhorrence o Grotesque, lo mismo sucedió con Nirvana 2002. Porque su carrera de cuatro demos dará para poco fríamente pero… objetivamente y teniendo en cuenta su valor añadido a nivel histórico, sentimental y artístico… ah… ahí entramos en conceptos de valor bastante más extensos y legítimos.

Precisamente, en 2001 un trabajador de Relapse contactó con Olvar para proponer el recopilatorio que hoy nos acontece. Ya por aquel entonces Relapse habían hecho algo parecido con God Macabre, pero por razones que no vienen al caso, la idea se pospuso hasta que el sello recobró interés por la idea y se consiguió lanzar este Recordings 89-91 en 2009. Por suerte, todo tiene un lado positivo: Y es que si bien en 2001 aquel e-mail proponiendo un recopilatorio tomó con los pantalones desabrochados al señor Säfström, para 2009, ya había reunido todo el material editado de la banda e incluso lo mezclaría de nuevo para quitar defectos, ruido y cosas así (sin cagase en su propio legado, claro).

Estamos ante un documento (CD, LP y digital) que nos resume tres fantásticos años de apogeo del Death Metal Sueco Old School. El momento de Nirvana 2002. Personalmente, recomiendo hacerse con el formato LP por la siguiente razón: Aparte del trabajo de layout, lo bonito que queda en la estantería y lo mucho que te mole el vinilo, lo digo por razones puramente prácticas: La cara A la representan todas las canciones grabadas en los míticos Sunlight Studios y en los de Edsbyn, ni más ni menos. Hablamos de las canciones pertenecientes a las demos Disembodied Spirits, Promo 91 y una del recopilatorio Projections of a Stained Mind, vamos. Y por el otro lado, tenemos la Cara B, que es un poco más “cajón desastre”, incluyendo el material de la demo debut del 89 Truth And Beauty, grabaciones no publicadas hasta la fecha, y una versión en vivo de Mourning, que… o mucho me equivoco, o será una de las predilectas de la concurrencia.

Para mí y por razones obvias, lo mejor es la cara A. Porque para el que suscribe es ahí donde se concentra lo mejor de lo mejor que jamás parieron estos muchachos. Los momentos más brillantes de los Nirvana 2002; aquellos que tuvieron lugar en esas tres sesiones entre abril del ’90 y febrero del ’91 en los mentados estudios Sunlight y Edsbyn. Para mí esos son sus mejores temas y (lógicamente) los mejor grabados. La apertura con Mourning y Slumber, no puede ser mejor. Si bien Mourning arranca de a pocos con una melodía ascendente y medio trastabillando (que resulta mágica por otra parte), en Slumber ya pisan el acelerador y nos estrellan contra un muro de roca pura. Eso y el pedazo break del minuto tres… que es un privilegio poder oírlo y apreciarlo. A los conocedores de Nirvana 2002 no les estoy contando nada nuevo en absoluto, pero si da la casualidad de que te mola el Death Metal y todavía no has llegado a Nirvana 2002… pues ya lo deberías tener más claro: Son maná del más sucio y valioso. No caído del cielo, no… sino regurgitado del puto suelo. Habrá bandas algo más retorcidas, otras más rifferas y muchas otras infinitamente más famosas… pero prácticamente ninguna de ellas tenía sus formas ni la rugiente y enfermiza voz de Orvar Säfström. Una de las mejores voces que salió del Death sueco de puta calle (y por descontado de todo el Globo). Solo con esas dos canciones tengo para rato, pero es que en la misma cara A también están Zombiefication, The Awakening of..., Further Beyond y Snake. Cada cual más desquiciada, trepidante o envolvente que la anterior. Con una mano así… pocas jugadas pueden robarte la baza… Sobre todo jugando con lo que se había hecho hasta aquel entonces. Mención especial para Further Beyond. ¿Por qué? Tú me dirás. Póntela y me cuentas.

Sobre la Cara B, además del quizás algo mejorable live-track Mourning de la reunión de 2006 (donde por cierto falta Erik Qvick y es suplido en la batería por Robert Eriksson de The Hellacopters), tenemos también una serie de momentos que vale la pena citar. Por un lado, ahí está la temprana demo Excursions in the 2002nd Dimension (del 89) o la mezcla original de la maqueta Disembodied Spirits (del 90). Y por supuesto: no podemos irnos y dejar este artefacto sin mencionar también la canción In Fell Tongues. De los momentos más estelares de la segunda mitad de este recopilatorio.

En una realidad que es la que es, en la cual estos muchachos nunca llegaron a debutar como merecían a la vez que sus maquetas se convertían en un testimonio legendario de un lugar y momento mágicos en la historia del Metal, la llegada de este Recordings 89-91 se antoja profética. Como el cumplimiento de una promesa largamente emitida años al pasado.

Ahora, este recopilatorio es casi lo único que se puede conseguir de Nirvana 2002 y, por suerte, no resulta ser un documento demasiado difícil de adquirir después de todo. Con la ayuda del internet y del sello Relapse Records, se vuelve a demostrar que el tiempo siempre termina poniendo las cosas en su sitio. Rara vez se permite el lujo de no hacerlo. Por otro lado, insisto que como recopilatorio este Recordings 89-91 no pudo hacerse mejor. Cualquier defecto que se le pueda sacar a este trabajo es insignificante con todas las dificultades por las que pasaron sus responsables. Y, después de todo y para ir concluyendo… ¿acaso no es más que suficiente? Porque vamos: Yo me pongo este artefacto y no me quedo precisamente insatisfecho. Más bien todo lo contrario.

Como veo que llevo un buen rato desbarrando lo voy a dejar aquí, pero más por no aburrir al respetable que por falta de ganas. Cinco cuernos. Un 9.5. Imprescindible para el coleccionista del Death Metal más clásico y completista, sobre todo si la cosa va de Death Metal sueco.

Erik Qvick: batería.
Orvar Säfström: voz, bajo y guitarras, mezcla.
Lars Henriksson: bajo.

Sello
Relapse Records