Necrophobic - The Third Antichrist

Enviado por MetalPriest el Vie, 16/11/2018 - 02:59
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1. Rise of the Infernal
2. The Third of Arrivals
3. Frozen Empire
4. Into Armageddon
5. Eye of the Storm
6. The Unhallowed
7. Isaz
8. The Throne of Souls Possessed
9. He Who Rideth in Rage
10. Demonic
11. One Last Step into the Great Mist

En Suecia, tierra de grandes bandas de death y de black metal, nación que de hecho, es famosa por contener de las escenas más famosas de dichos géneros, había unos fulanos no demasiado afamados que supieron poner un pie en ambas escuelas. Y esos bárbaros, esos salvajes herejes no eran otros que Necrophobic. Nunca los primeros en las preferencias de nadie pero… SIEMPRE respetados como sólo se puede respetar a unos veteranos héroes de incontables batallas. Y es que sí: Necrophobic nunca defraudaron. Pudieron estar más o menos acertados en determinados discos pero el empecinamiento, la voluntad inquebrantable o la actitud guerrera siempre estuvieron presentes, reforzando los argumentos que sustentan la certera afirmación de que “Necrophobic son reyes en lo suyo”. Y si quieres ejemplos más concretos… escúchate su discografía y a ser posible, prestando especial atención a lo que presentaron en los noventa.

Hermanos gemelos de Dissection y otros locuelos que por allá andaban dando por culo a finales de los ochenta/inicios de los noventa, Necrophobic supieron impresionar con sus The Nocturnal Silence o el elegantón Darkside ¿Pero qué pasa? Que muchos piensan que ahí queda todo porque claro: “¿Cómo habrán presentado algo más que esté a la altura de dichos discos?” Pues lo hicieron, Perico... ¿Cómo podía ser eso posible? No lo se pero lo es, así que haz los deberes y me cuentas.

Es algo que pasa a menudo, ¿no? Sobre todo con el surgimiento de Internet, tendemos a crear preferencias porque claro: todo está a golpe de clic y tenemos un sinfín de masterpieces a nuestro alcance. Así que ¿por qué explorar una banda a fondo pudiendo quedarme con su(s) disco(s) más aclamado(s)? “¡Así no pierdo el tiempo!”. Todos lo hacen en mayor o menor grado, por tal o cual razón. Es lo normal… casi casi que natural, ¿Pero qué pasa? Que normalmente te pierdes un montonazo de material que te habría gustado descubrir. ...y esto te pasa por cutre ¡por melón! Y yo soy el primer pecador, ojo… pero eso no quita el ser consciente de la pifiada que este hábito representa.

El caso es que Necrophobic parecían haber encontrado un mínimo de estabilidad tras la salida del mítico y ahora finado Blackmoon. La dupla de hachas Halfdan/Ramstedt parecía suplir tam dura falta, y es más: Necrophobic mantenían la esencia intacta en su música. No podía ser de otro modo… todos los miembros de la banda de por aquel entonces habían aprendido de los mejores, eran grandes ejecutores de su música… y en The Third Antichrist (1999), el tercer bastardo de la banda, demostrarían que Necrophobic tenían munición para abatir a cualquier hijo de puta que osase asaltar su trinchera.

Una vez más, Necrophobic salían a la palestra a presentar un trabajo cargado de maldad, velocidad, texturas mortecinas y no menos blasfemia. Una vez más, tenían a sus espaldas el sello del papá de Quorthon. Y lo que es más increíble: una vez más, repetían en alineación. La pena, fue no tener a Necrolord en esta acometida ofreciendo un buen estandarte con el que hechizar a la corte. Hubo que conformarse con un montaje cutre con los caretos de los vikingos en un fondo de falsas llamas. Un tremendo ejercicio de mal gusto que podría haber sido corregido con una foto medio-decente de la silueta de una iglesia o catedral, un paisaje o un monte o… ¡yo que se! El punto, es que más allá del horrendo artwork, el contenido musical es tan válido como el de sus antecesores. Las únicas diferencias quizás sean la producción (mucho más limpia) y algunos detalles musicales/ornamentales que demuestran un sutil toque actual. Y quiero recalcar lo de sutil, porque aquí no estamos ante una puesta de culo frente a discográficas ni el productor vende-singles ni leches. Sencillamente, se nota que Necrophobic quisieron hacer su música algo más memorizable o al menos añadirle (en algún momento de alguna canción) algún efecto que ofreciese algo distinto a lo anteriormente expuesto.

Un claro ejemplo de lo que digo, es la (para mí) clásica Into Armageddon, con sus voces iniciales surgiendo con reverb, pasajes sin guitarra dando paso al bajo (¡!), coros soltando aguerridos “Woho”s… todo un gesto de modernización si se quiere, pero conjuntando íntegramente con la esencia de la banda. Menudos riffs, progresiones y solos. Una locura de tema. Pero vaya, que podemos cambiar de track, y ya que estamos hablando de una pieza descomunal ¿qué tal si hablamos de otros de semejantes dimensiones? ¿Qué tal Isaz? Habría jurado que es un tema perdido de Dissection hace un par de años. No te digo ná y te lo digo tó. Descomunal también la oscura a la vez que efervescente The Third of Arrivals, la cual pega el pistoletazo de salida tras la breve intro del álbum. También merece cierta mención He Who Rideth in Rage, la cual es todo un homenaje a la escuela sueca del death metal; aunque con su toque Necrophobic ov course.

Lo cierto es que duele un poco quedarse con una canción sobre otra. Todas tienen unas guitarras tremendas, de esas que si te agarran de chavalín inocentón, lo mismo te dan pesadillas. Porque menudas melodías persecutorias. Pareciera que la silueta de un terror indefinido te persiguiese por un pasillo sinuoso y estuviera en todo momento a punto de alcanzarte. Lo curioso, es que a su vez, hay pasajes que son tan black… tan oscuros, elegantes y bellos que... sencillamente uno no puede evitar sentir sensaciones similares a cuando se pone un In The Nightside Eclipse, un Nemesis Divina o el jodido Storm Of The Light's Bane ¿Me sigues? Esa seductora atmósfera de la cual es difícil zafarse. Simplemente son Necrophobic; jugando al death sueco y al black sueco más melodioso, solo que a la vez y con la ventaja de la experiencia y el talento.

Está claro que The Third Antichrist no tiene la fama de sus dos antecesores. No tiene la portada más bonita del catálogo (más bien es la más fea), pero su contenido es tan putamente digno de su legado, tan jodidamente a la altura del Darkside, que hasta da pena que no se conozca más este trabajo. Cuatro cuernos enormérrimos para el tercer álbum de Necrophobic. El tercer anticristo en una década… pero no el último de una larga y productiva vida de metal extremo de alta factura. Un 8,75.

Tobias Sidegård: voz y bajo.
Martin Halfdan: guitarras.
Sebastian Ramstedt: guitarras
Joakim Sterner: batería.

Sello
Black Mark Productions