Nazareth - 2XS

Enviado por ChrisJiménez el Sáb, 22/08/2020 - 13:38
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1. "Love Leads to Madness" - 4:04
2. "Boys in the Band" - 3:03
3. "You Love Another" - 3:56
4. "Gatecrash" - 3:19
5. "Games" - 4:45
6. "Back to the Trenches" - 3:59
7. "Dream On" - 3:24
8. "Lonely in the Night" - 4:20
9. "Preservation" - 3:59
10. "Take the Rap" - 2:40
11. "Mexico" - 2:50

[Full album]

En 1982 el heavy metal era abanderado por Judas Priest y Iron Maiden, que arrasaban en los "charts", mientras bandas como TOTO, Survivor o ASIA se adueñaban de las ondas; ese también fue un año de resurrección, incluso podría ser bautizado "el año del comeback", pues parecía cosa de la alineación de los astros que cuatro dinosaurios de los '70 publicasen sus mejores trabajos de los '80 en las mismas fechas:
Jethro Tull ("THE BROADSWORD AND THE BEAST"), Wishbone Ash ("TWIN BARRELS BURNING"), Uriah Heep ("ABOMINOG") y Nazareth. Éstos últimos se tomaron el cambio de década muy en serio y tan rápido empezó intentaron conquistar la radio olvidando sus raíces rockeras y dulcificando su sonido.

Después de su primer y extenso directo "'SNAZ", el clásico cuarteto acabó convertido en sexteto con la incorporación del guitarrista William Rankin y el teclista John Locke; mientras libraban algunas batallas con su discográfica NEMS esta formación se prepararía para entrar plena de energía e ideas a los Air Studios de la Isla de Montserrat junto a John Punter, productor que había trabajado para SLADE, Bryan Ferry o Roxy Music. Desde el primer momento es evidente el cambio en la dirección con el tema de apertura de "2XS", "Love Leads to Madness", un medio-tiempo donde las grandes melodías son conducidas por el teclado y la guitarra de Rankin, mientras los golpes en la batería electrónica y los evocadores coros terminan de endulzar la función, de limpios arpegios que encajan a la perfección con ese pegadizo estribillo.
Según Charlton las primeras versiones sonaban mucho más rockeras, pero todo derivó en este simple y conmovedor "single" AOR que acabó como uno de los más exitosos de la banda. Por suerte despertamos del letargo con "Boys in the Band", potencial "single" que no lo fue; abrasivo, rápido y feroz, nos trae a los Nazareth de antaño, los del "EXPECT NO MERCY"; las cuerdas del bajo retumban contundentes, McCafferty se torna agresivo y el solo lo aporta el piano, cuyas teclas escupen fuego, lo que hace este corte aún más interesante. "You Love Another", sin embargo, nos introduce en terrenos polémicos; quizás no muchos aprecien esta pieza de oscuros alardes techno-pop más propia de Phil Collins que abre con un insistente ritmo electrónico y que nos absorbe en el interior de una atmósfera misteriosa y sugerente.

McCafferty comienza en sotto voce, susurrando las letras, que hablan de los sentimientos rotos de una mujer al borde de la locura, para, transmutado en la protagonista de su relato, intensificar sus inflexiones, desgarradoras. "Gatecrash" es otro corte de los Nazareth más clásicos, que no hubiera desentonado en "LOUD 'N' PROUD"; guitarras y sección rítmica se desbocan en un rápido boogie rock recordando a "Glad When you're Gone". Locke brinda un frenético solo mientras McCafferty se muestra imponente y duro a través de un relato de colegas, drogas, alcohol y chicas; los últimos baquetazos empiezan a diluir el sonido, que retorna a los mismos patrones a los que la banda quería amoldarse en la década. Y para muestra "Games", conducida por una tímida batería electrónica y una melodía evocadora, aunque su potente y adictivo estribillo abre una brecha en esta atmósfera de pura abstracción.
Una vez más, la voz comienza aterciopelada para ir intensificándose conforme la ácida historia sobre asesinato, mentiras y remordimientos se desarrolla hacia un final tan repetitivo como el propio estribillo, formando parte de un enfermizo universo que se mueve en círculos, sin fin. Vamos una vez más al otro extremo, porque este disco es como un partido de tenis. Los rasgueos de un bajo grueso y los primeros golpes en la batería nos brindan algo muy especial; "Back to the Trenches" se abre paso con la fuerza de una apisonadora creando un gran contraste su dureza, la unión de las guitarras y su ritmo de alardes funkies; por fin la sección rítmica domina la composición como es debido. El vocalista ruge casi rapeando sus ácidas letras contra los dirigentes políticos, la guerra y el cinismo de la sociedad, apelando a la rebelión.

Uno de los cortes más abrasivos de la discografía de Nazareth que parece fuera de lugar en "2XS". Pero la ganadora absoluta fue la preciosa "Dream On", compuesta por Rankin y en realidad progresión de las grandes baladas que ya tocaba la banda en los '70. Limpias guitarras, un ambiente inundado de melodía al estilo ASIA y descorazonadoras letras cantandas por la intensa voz de Mccafferty, quien realiza una de sus mejores interpretaciones; "single" de primer orden en el repertorio de los escoceses y magistral balada del AOR que nada tiene que envidiar a las de Foreigner o JOURNEY (¡y un videoclip de no creérselo que vale la pena ver!). Con más ritmo pero no exenta de melodía llega "Lonely in the Night", donde los discordantes rasgueos de guitarra, un teclado insistente y los ritmos electrónicos inclinan el tema hacia el pop (o incluso a un techno-pop cercano al "SIGNALS" de RUSH) más que al rock; su potente estribillo es su mejor virtud.
A piñón fijo seguimos nadando en la piscina del techno con "Preservation"; dominada por las cajas de ritmos y los desvaríos electrónicos, pasa por ser uno de los temas más extraños del grupo, ya totalmente maquillado e irreconocible (así lo afirman las letras...), viniéndose a ejempificar la evolución de las bandas de rock en los '80 y su tan nefasto acomodamiento a las nuevas tendencias (como les ocurrió a ZZ Top o Jethro Tull). También predice en qué terrenos se meterían Nazareth con el avanzar de la década, pero unos "riffs" afilados a lo AC/DC nos sacan de esta confusión, gracias a Dios, en "Take the Rap", otro corte trepidante y rockero hasta el tuétano, y donde McCafferty vuelve a rugir como en la época del "NO MEAN CITY", hablando de la desesperada cacería de un chico al que un juez condena por conducir borracho; cacería colmada de diversión que termina de redondear el veloz solo, esta vez de guitarra.

Y cierra el espectáculo de forma elegante una pequeña joya llevada por guitarras clásicas que captura la esencia de las tierras mexicanas con la misma fuerza de un film de Sam Peckinpah (de hecho "Mexico" podría sonar tras el sangriento clímax de "Quiero la Cabeza de Alfredo García"). Nazareth dan melodía a toda esta evocadora y oscura atmósfera donde se mezclan el olor a tequila, las moscas revoloteando, el polvo del desierto acumulado en los pulmones, el sudor chorreando por el pecho de alguna lasciva prostituta y el ardiente Sol de testigo; McCafferty se pone en la piel de, quizás, un asesino, y nostálgico parece recordar su gesta de muerte y huida. "'Cause I'll be in Mexico..."...y los últimos golpes de Sweet son las pisadas en la arena, que desaparecerán con el viento...
Publicado en Febrero de 1982, "2XS" significó una gratificante evolución con respecto al más irregular e "inofensivo" "THE FOOL CIRCLE", quizás porque en esta ocasión todos los miembros del grupo colaboraron en la composición y desarrollo de los temas; fue también la última vez que figurarían en las listas americanas del Billboard 200, con "Dream On" y "Love Leads to Madness" sonando constantemente en la radio. Amalgama de estilos y experimentación como sólo se les podría ocurrir a los escoceses, quienes logran, pese a algunos tropiezos, un perfecto equilibrio entre potencia y melodía.

A partir de aquí todo iría en una trayectoria descendente, pues los productores les presionaron para repetir el éxito de los "singles" lanzados.
Locke abandonó a tiempo el barco, que estaba a punto de hundirse, pero antes de esos funestos hechos Nazareth pudieron brindarnos una de sus últimas joyas, convertida también, por pleno derecho, en uno de los discos de AOR más emblemáticos de los '80.

Canción favorita: "Back to the Trenches"

Dan McCafferty: Voz
Manny Charlton: Guitarra
Bill Rankin: Guitarra
Pete Agnew: Bajo
Darrell Sweet: Batería
John Locke: Teclados/piano/sintetizadores

Sello
NEMS/A&M