Nargaroth - Semper Fidelis

Enviado por MetalPriest el Mar, 04/06/2013 - 18:27
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1. Introduction
2. Artefucked
3. Der Satan Ist's
4. Vereinsamt
5. Der Leiermann
6. Semper Fi
7. Hate Song
8. Into The Dead Faces Of Aftermath
9. Meine Phantasien Sind Wie Brennendes Laub Nicht Von Dauer
10. I Got My Dead Man Sleep
11. I Still Know
12. Outroduction

Las entregas de Nargaroth siempre solían estar inspiradas en los perversos inicios de los ´90, como tantas otras bandas black. Hablar de Nargaroth como banda equivale a hablar de René Wagner, sí, sí; él solito se montó esta película (o disco, me estoy liando). El caso es que trabaja solo generalmente, a veces contratando a algún miembro de la parroquia black. Curiosamente Nargaroth es el primer contacto que tuve con el black metal, y no me convenció en su momento. Ahora que la edad me proporcionó experiencia sobre este mundo tan siniestro y plagado de sucesos truculentos, me dispongo a hablaros del Varg Vikernes de Alemania y su cruel invento del año 2007.

Trabajando desde siempre bajo la discográfica No Colours Records parece que Ash (René) se encontró en su salsa. Siendo No Colours un sello muy volcado con los grupos pertenecientes al gremio negro. El caso es que Nargaroth siempre suena igual, sin apenas evolucionar: sucio, monótono, y tal vez algo desquiciado. Vamos, nada fuera de lo normal. Aunque reconozco que sus discos suenan algo más limpios y producidos desde este Semper Fidelis, pero siempre bajo las mismas premisas musicales. Para meterse en una composición como esta, hay que visualizar un paisaje, algo oscuro, decadente, muerto y sobre todo malvado, así es como debe escucharse Semper Fidelis. Es fascinante lo evocadora que puede llegar a ser la música de Nargaroth teniendo un sonido tan básico... simple. A penas puede hablarse de complejidad en un par de tracks por cada disco, es todo ambiente, monotonía. Habiendo aclarado el estilo musical de esta banda, nos zambulliremos en el disco del 2007, de lleno.

Esta obra comienza con una introducción, muy propia del cine, coros tristes y barrocos que nos conducen suavemente. ¿A dónde? Pues a una espiral de fuego donde caemos directos a los infiernos, hemos llegado a Artefucked. Este corte se mantiene constante durante sus más de nueve minutos, con unos riffs envolventes y una batería que parece solo marcar ritmo de forma automática, René comienza a vomitar sus alaridos, enfermos de esquizofrenia y horror. No se entiende nada, pero es tan intensa su música… transmite maldad. Der Satan Ists es la que toma el relevo del sonido, quizás con un riff de base más rockera pero igual de agobiante e infernal. Mención especial merece el break casi en el minuto dos, muy gótico con esa oración que crea ambiente para la acometida final del tema.

Vereinsant muestra más complejidad en las guitarras en comparación con los cortes anteriores. La batería se presenta simple, plana y acelerada como el apresurado corazón de un animal asustado. Los cánticos ásperos y rotos siguen resonando, más solemnes y amenazantes, monotonía absoluta pero hipnótica, totalmente en la onda de Burzum. Der Leiermann nos saca otro guitarreo de calidad y sigue la tónica anterior, parecemos seguir escuchando siempre el mismo minuto de canción, pero no resulta aburrido, es toda una experiencia sensorial.

Seguidamente, un coro de jóvenes alemanes canta (muy a lo años treinta), y se inicia Semper Fidelis, cayendo sobre nosotros un sonido más melódico dentro del atronador estilo de Nargaroth, todo se contamina de suciedad, esa producción hace que parezca que el disco haya sido grabado en un agujero oscuro donde la luz del Sol no llega a iluminar los negros ojos de Wagner. Probablemente este Semper Fidelis sea uno de los temas menos monótonos del trabajo. Hate song da otro toque dramático y crudo a la situación con los coros fúnebres y los disparos de armas semiautomáticas, hasta que al fin Nargaroth despliega de nuevo sus alas y un muro sónico nos aplasta contra la pared de nuestra habitación, René nos grita al oído como agarrándonos por los pelos e inmolando nuestras almas con su voz. El ritmo va tomando carices marciales, sin piedad y sin contemplaciones. Tengo que cambiarme de calzones.

Into the Dead Faces of Aftermath es una intro en español sobre el otro mundo, aderezado con un teclado nuevamente barroco que da paso al armónico comienzo de Meine Phantasien Sind Wie Brennendes Laub Nicht von Dauer (si, largo de cojones, sé que ni lo leísteis piratas jejeje). El track no tarda en mostrar una clara ambientación de atmospheric black metal, sinceramente no me convence mucho, sobre todo siendo de más de doce minutos. I Got My Dead Man Sleep nos cambia de tónica un poco, con unas notas hermosas de guitarra y un vaivén de batería, los shrieks de René suenan más secos y graves que nunca y la melodía continúa, como un grotesco vals inagotable que apenas posee ligeras alteraciones en la partitura hasta el final que, sin darse uno cuenta, evoluciona a algo incluso alegre. Momento legendario.

Nos encontramos próximos de terminar este enorme disco, y resuena I Still Know con un ritmo imperial y marcado. Todos los riffs hipnotizan, los chillidos acaban siendo amados, es solo cuestión de poco tiempo, Nargaroth tiene aviesas garras a la hora de captar nuevos adeptos. Lo ultimísimo en sonar es Outroduction que resulta encantadora, su corta duración le da más frescura al no abusarse tanto de la misma melodía, un final apoteósico y algo nostálgico, se va el Semper Fidelis, se aleja más y más apagándose hasta nuevo aviso.

Una composición brillante, repetitiva e intimista. René Wagner (menudo apellido, joder) nos muestra la complejidad de su mente y transforma tormentos y delirios en puro arte. El black metal es algo más que ruido infernal y atmósferas impenetrables de distorsión, el black es el máximo exponente del romanticismo en la música extrema.

Nargaroth siguió en la cresta de la ola con este Semper Fidelis. El respeto de los metalheads ya estaba ganado desde el Black metal ist Krieg, pero sin dudas jamás llegó a mostrar tantos matices y madurez musical como en este trabajo. Otorgo cuatro cuernos al Semper Fidelis, la terrorífica alucinación del 2007, lo que sería sobre diez un 8,5. Mentes desquiciadas sobran en el metal extremo. ¡Salud mental para los lectores!

René Wagner (Ash): voces, guitarra, bajo, batería.

Sello
No Colours Records