Myrkur - M

Enviado por MetalPriest el Mar, 25/08/2015 - 00:29
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1. Skøgen skulle dø
2. Hævnen
3. Onde børn
4. Vølvens spådom
5. Jeg er guden, i er tjenerne
6. Nordlys
7. Mordet
8. Byssan lull
9. Dybt i skoven
10. Skaði
11. Norn

... Y al fin se cumplió. Finalmente, el esperado álbum debut de Myrkur salió al mercado, causando un efecto tremendamente polémico. Por un lado, están aquellos que ven la música de la danesa como la nueva promesa del black metal, una mezcolanza entre Alcest, Darkthrone, Ulver y (ahora) Bathory incluso; vamos: un buen mix de grandes grupos del género, pasado por el suave trazado compositivo de esta mujer. Pero por el otro lado... ahí están los detractores, los que piden sangre. En el caso de estos últimos, las razones por las que saltan a la yugular de Myrkur no son pocas, aunque sí que son meramente subjetivas:

Una de ellas es el prematuro éxito, porque es casi ridículo pensar en que Myrkur llegó a pasar de los 22.000 seguidores (en facebook) antes de sacar un álbum de larga duración. No tiene mucho sentido, y más... cuando hay bandas con un legado de diez, veinte o treinta años que no llegan a esas cifras. Pero habrá que pensar en que a la gente le sorprendió la historia de Amalie Bruun, porque el que una mujer que se dedicaba la música pop y a hacer de modelo ocasionalmente se acabase pasando al black metal... hasta parece un cuento chino. Pero es que no es solo eso: su estilo, a pesar de ser una especie de Elizabeth Frankenstein a base de pedazos de otras bandas, acaba siendo una propuesta única, lo cual también es natural que atraiga a muchos curiosos. El problema para los detractores sigue surgiendo aquí: y es que no es un "trvue black metal" lo que por aquí se cuece ¡Pero leñes! Si está clarísimo que lo que Myrkur pretende en este disco es sonar más melódica y sobre todo, más ancestral... folk, si me lo permiten. Como una especie de Arkona con mayor tendencia black y el shoegaze, ¿saben? Y por supuesto: como esto no suena a un Misteriis Dom Sathanas o a un Transilvanian Hunger, hay gente que se rasga las vestiduras... se comprende, pero no se comparte, al menos por mi parte. Luego... sí: hay gente que sin duda tacha esto directamente de "poser", de falso black metal, de postureo o whatever... a veces incluso uno puede leer machistorradas como que es todo "un capricho de mujer" o "un black metal sin cojones"... comentarios que... en fin: demuestran que no hay tanta mente abierta en nuestro mundo. Una vergüenza.

En mi opinión yo pienso que lo más razonable sería averiguar si a uno le cunde o no la música de Myrkur... no hay más. Si no te va, lo mejor es ignorarla. Mayores "insultos al black metal" se han visto después de todo. Y si te gusta, que fácilmente puede darse el caso, pues pégate una buena sesión con M, porque tiene un poco de todo.

El comienzo funciona bastante bien; Skøgen skulle dø te sabe poner en situación a la perfección, con un desarrollo nada forzado, lleno de intensidad y trabajado sensacionalmente en la producción y mezcla (thanx, Garm). Cansa un poco el rollo de abrir un disco con sus típicos cantos a capella pero bueno, se soporta bien... al fin y al cabo está claro que es su sello de identidad. Hævnen, junto con Skaði y Mordet son los momentos más crudos del álbum, los más ortodoxos, rifferos y cabrones. Ahí puedes disfrutar de lo lindo si lo que buscas es violencia, aunque también está Jeg er guden, i er tjenerne que está a medio camino entre eso y la faceta más melódica de Myrkur.

El mayor problema está en temas como Onde børn, que roba pequeños detalles de Bathory (me recuerda mucho a Northland pasada por un filtro "alcestiano" y feminizado); sinceramente creo que las voces y ciertas melodías de guitarra joden el asunto metiendo demasiado azúcar al plato. Y escoger precisamente al track más light y comercial para hacer un videoclip... bastante ridículo en algunas partes también... pues creo que le resta credibilidad al álbum. Como Onde børn, también tenemos la novena canción Dybt i skoven, que salva más el tipo pero sigue sin cuajar del todo ¿saben? Tiene buenas progresiones pero no llega a encrudecerse. Y es algo que realmente hace falta en este M; más griterío, más riffs afilados asesinos...

Y otra cosa que perjudica al arranque del álbum es el exagerado número de interludios a base de coros a capella o con pianitos de fondo del palo de Vølvens spådom, Nordlys, Byssan lull o Norn, que es la pieza que cierra. Que ojo: son pasajes cargados de belleza y fantasía, de esos que te hacen viajar, pero joder... es que es más de un tercio del tracklist del álbum que... no se. Que no es metal ni es ná. Una sí, dos también... ¿pero cuatro? Ya sabemos que tienes una voz preciosa, y que tocas elegantemente el piano, pero debes de saber cuando es el momento, el lugar... y sobre todo cuándo hay que parar. También este detalle es muy subjetivo, ojo... le da un enfoque más atmosférico al álbum y tal pero no se... es excesivo y no va todo lo bien encaminado que podría, a opinión personal.

Siendo objetivos, creo que M ha sido un álbum con muchos pros pero también contras. Estaba cantado que los coros pseudo-religiosos iban a predominar, y también que habrían canciones melódicas de más... pero la cosa se fue un poco de madre. Por contrapartida: Amalie demostró también que sabe sonar raw, con actitud... cruda, vamos. Y eso es un paso adelante si comparamos respecto al EP del año pasado.

Lo suyo sería que fuera más en plan valkiria y menos de hada de los bosques ¿no? Que encontrase un equilibrio que dejara satisfechos también a los más puretas y no solo a los "blandengues" (sin acritud, que tiene que haber música de toda clase). Es un buen álbum, no termina de dar muy en el centro de la diana, pero demuestra talento, calidad y lo más importante: se deja escuchar muy bien. Tres cuernos altos. 6.

Son las pegas de hacerse popular antes de hacer méritos, que luego si no partes con la pana te caen collejas de todas partes. Y se nota que le están cayendo muchas a la señorita Bruun. Más suerte para la próxima vez maja, ¡que tú lo vales!

Myrkur: voz, guitarras y piano.

Músicos invitados:

Håvard Jørgensen: guitarra acústica.
Teloch: guitarras adicionales y bajo.
Øyvind Myrvoll: batería.
Ole-Henrik Moe: Fiðla, violín y hardanger fiddle.
Tone Reichelt: cuerno.
Martin Taxt: tuba.
Christopher Amott: guitarra adicional en track 7.
Garm: mezcla.

Sello
Relapse Records