Motörhead - Hammered

Enviado por El Marqués el Sáb, 10/12/2011 - 21:20
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1. Walk a Crooked Mile
2. Down the Line
3. Brave New World
4. Voices from the War
5. Mine All Mine
6. Shut your Mouth
7. Kill the World
8. Dr. Love
9. No Remorse
10. Red Raw
11. Serial Killer

Nuevo episodio de la travesía más potente del Rock and Roll. Hacia 2002 se iban a cumplir ya diez años desde que Mikkey Dee entrara en la banda, Motörhead no podían estar más rodados. Venían de celebrar la gira del 25 aniversario, Lemmy se había oxigenado trabajando en el disco de versiones de los años 50 junto a Slim Jim Phantom y Danny B, y acudió puntualmente a su cita bianual en el estudio junto al batería sueco y el leal Phil Campbell.

Eran tiempos en que uno podía entrar veinte minutos antes de la hora señalada al inicio de sus conciertos y colocarse en segunda fila, doy fe de ello. Su popularidad seguía siendo relativa, pero les quedaban ya tan pocas cosas por demostrar que “Hammered” ni nos sorprendió ni nos entusiasmó en exceso. No necesitaba hacerlo, y ahí está su mayor acierto, se trataba simplemente de otra colina conquistada, de otro tramo avanzado en la construcción de la leyenda.

Como siempre, Lemmy, Phil y Mikkey dosificaron sus recursos, y con lo mínimo ofrecieron once nuevas canciones en las que el mayor acierto, por encima del nivel compositivo, se encuentra esta vez en el sonido, compacto como un muro de granito, denso y espacioso. Parece mentira que estemos hablando de Motörhead, uno de los mayores atractivos de esta banda en los primeros discos fue esa aparente ausencia de producción, esa sensación de espontaneidad y rudeza, y con el paso de los años Lemmy se ha preocupado especialmente de que su música suene lo mejor posible, sin traicionar la esencia original, y como quien no quiere la cosa, ha conseguido discos brillantes tanto en uno como en otro registro.

“Hammered” abre con la recordada “Walk a Crooked Mile”, la canción más sorprendente del terceto en mucho tiempo. Inspirada, me imagino, por su participación en el proyecto rockabilly fifties, adaptó el título de un tema de Elvis, Walk a Mile in my Shoes , y nos alucinó con esta larga pieza de estribillo melódico memorable y excelente tramo final, que por desgracia no pasó a formar parte del repertorio en directo.

En la segunda mitad Phil Campbell se explaya a gusto, y es obligado señalar que el guitarrista de la gorra está espléndido a lo largo de todo el disco, como comprobaremos más adelante, en canciones como “Mine All Mine”, “Shut your Mouth” o “No Remorse”, que sin ser nada del otro mundo merecen ser escuchadas y disfrutadas por el trabajo solista del galés.

Al contrario de lo que ocurría en el anterior “We are Motörhead”, que iba de menos a más, en la nueva referencia discográfica los platos fuertes se despachan pronto, y las dos siguientes, “Down the Line” y “Brave New World” son, junto a la primera, las mejores canciones de este disco, golpes directos con los nudillos desnudos capaces de quebrar el costillar de una vaca, como hacía Rocky Balboa. Me hace gracia el título de la segunda, sólo hacía dos años que Maiden habían titulado así al Cd de regreso con Dickinson y Adrian Smith, pero Lemmy es tan chulo que ese detalle no habría podido importarle menos. De hecho, en el siguiente, “Inferno”, repitió colocando en segundo lugar el tema “Killers”.

Sobre “Down the Line”, no os perdáis el riff cortante de puro Heavy Metal que se marca Campbell, y “Brave New World” es pura dinamita, un polvorín de mecha muy corta con un puente, un solo de guitarra, y una sensación general trallera inmejorables.

Por desgracia, tras este gran comienzo el nivel baja. “Voices from the War” mantiene un tono notable, Lemmy lo da todo en una de sus clásicas letras sobre batallas y paisajes épicos, pero las siguientes bajarán el listón, haciendo de “Hammered” un disco irregular.

“Mine all Mine” comienza con unas notas que recuerdan al “I Was Made for Loving You” de KISS, es el típico tema con regusto rocanrolero al estilo “Going to Brazil”, “Boogeyman” o “Don´t Waste your Time”, y cuenta de nuevo con un trabajo solista de Phil como para doblarle el sueldo, “Shut your Mouth” fue la única que tocaron en directo cuando vinieron a Madrid allá por octubre de 2002, y ya habréis adivinado que no me pareció la mejor elección, aunque, y perdón por repetirme tanto, el canijo de Campbell se marca otro punteo cojonudo, y “Kill the World” o “Dr. Love” –de nuevo un titulo que me hace pensar en KISS- me parecen dos de los temas más discretos de la última etapa de los ingleses. Cuentan con la voz del Jefe y el gran hacer de sus dos lugartenientes, pero no son nada del otro mundo.

Con “No Remorse” –otra mas bien ramplona donde lo mejor llega en los últimos veinte segundos, créanme-, recuperaron el título del que para mi es su mejor recopilatorio, aquel que la compañía Bronze editó en 1984 cuando la formación legendaria con “Animal” Taylor y “Fast” Clarke se había convertido en un bonito recuerdo, y en “Red Raw” recuperan la energía de los primeros temas y vuelven a apalearnos el tímpano, como debe ser ¿He mencionado ya que el gran triunfador de este trabajo es Mr Campbell?

“Serial Killer”, por su parte, es una curiosidad donde podemos escuchar a Lemmy recitando con su voz, tan cavernosa y llena de experiencia. Menos de dos minutos que para unos serán una anécdota, para otros la oportunidad de escuchar esa garganta de papel de lija sin aditivos, que al final se desvirtúa creando un efecto aterrador, como si nuestro hombre terminara poseído. No os perdáis el enlace.

El tono dorado de Snaggletooth en la portada me encanta, refleja lo que son Motörhead: Aparentan hacer siempre lo mismo, pero no dejan de captar nuestro interés, y siempre lo hacen bien, qué diablos. Tres cuernos altos, un 7´5.

Lemmy: Bajo, Voz
Philip Campbell: Guitarras, Coros
Mikkey Dee: Batería

Sello
SPV