Morgoth - Cursed

Enviado por stalker213 el Lun, 19/09/2011 - 22:28
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1. Cursed (2:05)
2. Body Count (3:36 )
3. Exit to Temptation (6:03)
4. Unreal Imagination (3:30)
5. Isolated (5:25)
6. Sold Baptism (3:41)
7. Suffer Life (4:26)
8. Opportunity Is Gone (7:21)
9. Darkness (3:55)

Si hablamos del origen más ignoto de ese divino y abyecto engendro llamado Death Metal, sin duda tenemos que hacer referencia a uno de sus focos más virulentamente rudos e infectos volviendo la espalda hacia la que entonces fue conocida como República Federal de Alemania (o RFA ¿No es cierto, babuinos?); Y consecuentemente, si aquello que pretendemos hacer es hablar con propiedad y conocimiento de causa sobre el fenómeno y sus principales heraldos en centro Europa, ineludiblemente tenemos que hacerlo al punto de aquellos que en sus primeros días fueron infamemente conocidos tal que CADAVEROUS SMELL, más tarde MINAS MORGUL y definitivamente y de una vez por todas, MORGOTH. Aristócratas del género venidos a menos, pero que ni por un segundo debieran ser motivo de soslayo cuando quien quiera que fuere, asomara sus narizotas al pasado para indagar cómo y porqué el Death Metal es una música tan brutalmente salvaje y concluyentemente victoriosa.

La insalubre y siniestra singladura de los de Meschede, echa a andar nada menos que en torno al ecuador de los benditos 80’s. En primer lugar, merced a una robusta y Neandertal demo crudamente bautizada como ‘Pits of Utumno’ (la morada del señor Morgoth) y posteriormente con su magnificente e inigualable dupla de MLP’s conformada por sus dos mejores obras, ‘Resurrection Absurd’ y ‘The Eternal Fall’, ambas editabas bajo el yelmo del también sello germano Century Media.

Llegado este punto, ni qué decir tiene el cómo el material más selecto y auténtico de la formación se halla encapsulado entre los surcos de aquellas dos intocables obras (algo más próximo al sonido DEATH de ‘Scream’ y sobre todo ‘Leprosy’ antes que no el imperante en Europa por aquellas fechas, si bien comparte cositas con los capos de ASPHYX), sin embargo, huelga el recordar cómo el facturado en su placa de debut tampoco es como para echar de aperitivo a los gorrinos, y es que la magnitud de la burrada que se cuece en el interior de esta fétida olla llamada ‘Cursed’ es como para hacer relamer los bigotes al deather más sibarita del lugar. Eso sí, de piruetas, cabriolas o maniobras técnicas de ejecución inaccesible no va la cosa precisamente (a sabiendas de que este material es altamente sofisticado en comparación al que acometieran más tempranamente), ya que si por algo destacaron los de Westfalia -durante su período clásico- fue por ser una formación asfixiantemente sobria al punto que profesional, antes que no una panda de malabaristas junta-notas que no saben ni de qué cojones va el asunto. Y es que no todo el mundo nace siendo ATROCITY ¿No es cierto? Naturalmente que no.

No obstante, la ciertamente ortodoxa y vetusta obra de los de Grewe, tampoco rechaza de plano al lógico hecho de tocar bien (añadiendo incluso que muy bien), siendo algunos temas, tanto en su composición como interpretación, auténticas piezas de encendido encomio para el que gusta del mal llamado Death técnico. En este sentido –no siendo excesivamente difícil el advertirlo- ‘Cursed’ se revela al punto como un notabilísimo trabajo, donde una generosa paleta de severos contrastes nos ofrece cortes tan dispares como ‘Sold Baptism’ y ‘Suffer Life’ (más directas e incisivas que el resto) claramente contrapuestas a otras de mayor complejidad y riqueza de matices como la sombría y zozobrante ‘Isolated’ o la brillante ‘Unreal Imagination’ y su excelso pasaje en (01:48).

Sin embargo, existen dos cortes que definitivamente se desmarcan del resto y no veo el porqué debiera demorar más el descubrirlas, siendo ambas sin remedio alguno ‘Exit to Temptation’ (pletórico Marc Grewe y su estremecedora voz, habitualmente a camino entre lo Schuldineriano y lo Tardyesco), con su serpenteante y arrolladora sección de inicio, y la totalmente inesperada y decadentemente evocativa pieza de cierre, ‘Darkness’. MORGOTH vistieron, aunque hace ya mucho, galones de jefazo, y eso yo –mientras quede aliento en mi pecho- lo voy a mantener por los restos, le pese a quien le pese, aunque se tratara incluso de los mismísimos MORGOTH o sus postreras maniobras que, la verdad, jamás atiné a comprender.

Por lo que respecta al sonido (algo que bajo mi punto de vista pesa, y no poco) aquí lo que tenemos clarísimamente es una tremenda producción Woodhouse de esas que apestan a la legua, y es que los míticos estudios afincados en Dortmund son inconfundibles como pocos. No hace falta decir cómo ni estamos de unos Sunlight, unos Morrisound o siquiera unos empantanados Tico-Tico, pero ahí va un aviso gratuito para navegantes: Si os topáis con la etiqueta Woodhouse, la calidad del producto está más que garantizada. El tono gélido, seco y cortante es una patente suya como pocas, y si por algún casual ‘Cursed’ os sirve de poco a efectos de testar su categoría, probad a ver qué pasa hincándole el diente al inenarrable ‘Astral Sleep’ de los suecos TIAMAT o al inhóspito y desangelado debut de sus paisanos UNLEASHED, ‘Where No Life Dwells’, igualmente publicados por Century Media en 1991.

Soberbio ejercicio de Death Metal, y no hace falta decirlo: Otro de los indispensables, al margen de lo mejor que dio de sí el género.

Valoración: 8.6

Marc Grewe: Voz
Harald Busse: Guitarras
Carsten Otterbach: Guitarras
Sebastian Swart: Bajo
Rüdiger Hennecke: Percusiones

Sello
Century Media