Moonsorrow - Suden Uni

Enviado por kuarox el Sáb, 09/02/2019 - 00:23
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1. Ukkosenjumalan Poika (6:09)
2. Köyliönjärven Jäällä (Pakanavedet II) (6:30)
3. Kuin Ikuinen (7:20)
4. Tuulen Koti, Aaltojen Koti (4:02)
5. Pakanajuhla (6:45)
6. 1065: Aika (11:02)
7. Suden Uni (1:05)
8. Tulkaapa Äijät! (Bonus Track en la remasterización de 2003) (3:14)

Entre finales del siglo XX y comienzos del nuevo milenio se produjo un boom en las gélidas tierras del norte de Europa. En Suecia destacaban ya las huestes de sonidos Death tipo Entombed, y también el clan Göteborg. Noruega estaba invadida por el frío Black desde comienzos de la década de los 90; principalmente gracias a, ironías de la vida, un sueco, un suizo y un británico, aunque en este país se acabarían construyendo posiblemente los más poderosos bastiones del género. En Finlandia Nightwish era ya una realidad, Children Of Bodom también habían editado (o estaban terminando de editar) sus mejores trabajos, los legendarios Stratovarius (de alguna forma, precursores en Finlandia de todo el cotarro) seguían firmes con Timo Tolkki, aunque en opinión de muchos sus álbumes más destacados ya habían sido editados. Nightwish parecía recoger el testigo, abriendo más las puertas finesas al resto del mundo. Todo ello desembocaría también en la participación, y posterior victoria, de Lordi en cierto festival de 2006.

Sin embargo, a la sombra de todo aquello, algo más se cocía en esas tierras. Bandas como Ensiferum, Battlelore o algo más posteriormente Korpiklaani se diferenciaban de los anteriores añadiendo más toques folk a la música que practicaban, tomando avatares más medievales que lo que podría considerarse la forma del Power Metal de la escuela Hansen & Helloween, género que se practicaba muy regularmente (demasiado quizás) en toda Europa.

Pero buceando aún más, uno descubre a gente como los que hoy nos ocupan. Bandas ya formadas en la segunda parte de la década noventera, y que incluían entre sus influencias, además del folk, otros géneros como el Black Metal. El aura divina del señor Quorthon y sus consagradísimos Bathory no entendía de fronteras territoriales, y ya hacía tiempo que se había expandido. También la de otros titanes como Tom Fischer. Moonsorrow, a la postre alumnos aventajados del maestro Quorthon, fue formada en 1995 en Helsinki por los primos Henri y Ville Sorvali. El nombre lo tomaron del tema “Sorrows Of The Moon”, de unos tales Celtic Frost. Rápidamente grabaron dos demos (“Thorns Of Ice” y “Promo”), que más tarde se perdieron, siendo “Mëtsa”, lanzado en el 97, el primer trabajo del que hoy se tiene constancia, con un sonido perfectamente catalogable como Black Metal, y con un aura Quorthoniana muy presente. Moonsorrow se fue caracterizando, además de por sus dispares influencias, por cantar en su idioma natal, algo que permanece inalterable hasta el día de hoy. Los temas que prodigan en la actualidad suelen ser largos, superando con creces los diez minutos, con ciertas influencias progresivas, de elaboradas atmósferas, y narran historias épicas de esas preciosas tierras norteñas. Sin embargo, de estas características, sólo dos estaban plenamente presentes en la mayoría de esos primeros trabajos, la temática y las atmósferas, aunque estas últimas más relacionadas con el Black al principio, como decimos. La larga longitud de los temas (salvo excepciones) y una complejidad mayor vendría a posteriori, pero eso es otra historia.

Al demo “Mëtsa” (reeditado y otorgado por la propia banda para su descarga en 2003) le siguió una Promo el mismo año, que fue una de las dos maquetas perdidas; y ya en 1999 “Tämä Ikuinen Talvi”, la cual puede considerarse una segunda maqueta, y que sí que contiene ya piezas cercanas a los diez minutos de duración, e incluso superior. Con todo, no eran complejas al nivel de trabajos que editarían años más tarde. Tras ello, los primos Sorvali finalmente decidieron que llegaba el momento de ponerse en serio, reclutando a Marko Tarvonen en la batería, y preparando lo que a la postre conformaría su álbum debut, “Suden Uni” (Sueño del Lobo), lanzado en 2001 a través de Plasmatica Records. Con Henri haciendo de multi-instrumentista y principal compositor, Ville encargándose de las voces y el bajo y Marko de la batería, además de añadir algunas guitarras, se presentaba al mundo Moonsorrow. Cabe destacar, como se ha dicho, el idioma finlandés presente en todas las canciones del álbum, algo que los diferenciaría líricamente de otras exitosas bandas de allí.

Lo primero que destaca del álbum es su tremenda portada, en el que se aprecia un bosque calcinado, y en la zona central, un lobo aullando. Una portada que es, en mi opinión, la mejor de la banda; y que fue cambiada en el remaster de 2003, que es la versión que poseo, perdiendo el encanto que transmite esta imagen. Pero lo que subyace bajo tal portada lo descubriremos ahora, así que pinchemos el disco y escuchemos.

Nada más comenzar, el aullido del lobo (haciendo honor al título) precede al riff introductorio de “Ukkosenjumalan Poika” (Hijo del dios del trueno). Tras la presentación lírica, con un verso que textualmente recita “Soy el hijo del dios del trueno”, rápidamente hace su aparición el primer frenesí de guitarras, en un ritmo acelerado con influencias que podrían catalogarse como Black, acompañadas perfectamente por el doble bombo de Tarvonen. La estrofa baja las revoluciones, pero la épica atmósfera proporcionada por los teclados no cesa, y el tema se va construyendo sobre esta base. El break de teclado a los dos minutos y medio es uno de los puntos altos de la pieza, que continúa por más derroteros épicos para finalmente explotar al final con un ritmo acelerado de nuevo, usando blast beats e influencias Black, que vuelven a mostrarse. Un martillazo en la cara, y vaya golpe. Muy pocos inicios de disco cabría esperar mejores, por no decir ninguno.

“Köyliönjärven Jäällä/Pakanavedet II” (Sobre el hielo de Köyliönjärvi/Aguas Paganas II) continúa donde lo dejó la anterior, inmediatamente ataca con un riff afiladísimo y rápido acompañamiento percusivo. Sin embargo, pronto bajan las revoluciones, dando paso a una sección con un ritmo más folk y una melodía de teclados, apareciendo de esta forma las primeras guitarras acústicas del trabajo, y también uno de los primeros gritos marca de la casa de Ville, tan característicos de la banda, que se repetirán ya a lo largo de este álbum. El tema se muestra más pausado y mucho más folk que el anterior, contrariamente también al propio comienzo salvaje del mismo, pero las atmósferas épicas continúan presentes. En la parte intermedia se puede escuchar por vez primera el Arpa de boca tocada por Henri, muy típica igualmente en buena parte de las piezas de la banda, y también coros que serían constantes en la carrera del grupo. Estamos ante un excelente segundo corte.

La colosal “Kuin Ikuinen” (Como lo Eterno) se destapa como uno de los puntos altos del trabajo, y que comienza más como un medio tiempo para ir cogiendo velocidad. La parte intermedia de esta pieza (2:59 – 4:03), junto con el puente que lleva aquí, conforman para el que suscribe uno de los mejores pasajes de todo el álbum. Una melodía folk de teclados, así como los coros, vuelven a tener protagonismo entre los riffs de guitarra. La batería se caracteriza también por el uso casi constante de doble bombo en las partes intermedia y final. La canción se detiene hacia los 5 minutos, con sonidos de batalla, y se emplaza hacia su coda mediante un bello pasaje de guitarra acústica. La atmósfera vuelve a tintes épicos y un grito de Ville conduce hacia el fade out del tema.

“Tuulen Koti, Aaltojen Koti” (Hogar del Viento, Hogar de las Olas) es un ítem relajado, tanto o más que el anterior Köyliönjärven Jäällä, y es totalmente instrumental, algo que no es demasiado habitual en los Moonsorrow más actuales. La razón de esto es muy simple, y es que a día de hoy este tipo de pasajes suelen formar parte de temas más largos, en lugar de conformar piezas independientes. Con todo, lo que se aporta con él es algo de variedad y un tiempo de calma antes de afrontar la recta final del trabajo.

Tras este interludio viene el festín con “Pakanajuhla” (literalmente Fiesta Pagana). Descubrí a Moonsorrow con este tema, que me pasó un colega, y rápidamente me enganchó. El ritmo es total y absolutamente folk festivo, con la melodía destacándose por encima de todo. En alguna sección la guitarra toma el relevo del teclado en dicha melodía. También, en otras ocasiones reaparecen las atmósferas épicas de teclado características de la banda. Superando los dos minutos y medio es cuando esto se aprecia más claramente, cogiendo velocidad y apareciendo incluso blast beat; pero lo cierto es que en general es un tema atípico en su discografía, puesto que la base del mismo es más la melodía folk que la atmósfera épica, aunque ésta aparezca de igual forma. Las palmas que se escuchan son otra muestra de la base folk festiva. Los dos minutos finales sí que se caracterizan por la vuelta total a las atmósferas épicas, aunque hacia ellas previamente nos lleva una sección acústica melódica. Es un tema pegadizo y puede ser una buena puerta de entrada, aunque es un arma de doble filo, puesto que no es lo más común en el catálogo de la banda de Helsinki, sobre todo teniendo en cuenta sus trabajos de “Verisäkeet” en adelante.

“1065: Aika” (Año 1065) es el único tema que supera los diez minutos en este álbum, y se trata de una pieza relajada, que comienza de forma acústica para luego introducir hipnóticos y épicos riffs que serán repetidos en la mayor parte de la canción. Las voces aquí, salvo los gritos, son limpias en su mayor parte, en lugar de los guturales del resto del trabajo, algo que también destaca y es diferente a lo normal en la banda. El tema busca crear una atmósfera épica más que destacar en otras tareas, y ciertamente lo consigue.

El disco original cierra con “Suden Uni”, el tema título, que se revela como un breve y bello instrumental acústico de poco más de un minuto de duración.

Como bonus, en la reedición de 2003, se incluyó un tema más, “Tulkaapa Äijät!”, que es otro tema fiestero y folk. Aunque no está al nivel del resto del trabajo, es divertido y cumple su función de bonus a la perfección. Es más similar a bandas puramente de folk metal que a la propia discografía de Moonsorrow, cuyo nexo de unión sería en tal caso el mencionado “Pakanajuhla”.

Y así se cierra uno de los grandes debuts de comienzos de milenio dentro de su género. Cuatro cuernos altísimos, casi cinco (8,9/10), para un primer trabajo que está a la altura de la banda que presenta. Si bien es cierto que las influencias progresivas y los temas más largos aún tardarían un poco más en llegar, también lo es que este álbum es una interesantísima colección de piezas de un género que ellos mismos catalogan como “Pagan Metal”, y que desde luego no dejará indiferente ni a quien disfrute de epopeyas medievales ni a quien quiera expandir los horizontes con las influencias que se dan cita aquí.

Una antesala muy digna a los tres discos que, en mi opinión, fueron marcando la carrera y el estilo de Moonsorrow con el transcurrir de los años.

El Sueño del Lobo estaba completo. El Sueño de Moonsorrow no había hecho más que comenzar.

Henri Sorvali – Guitarra eléctrica, Guitarra Acústica, Teclados, Acordeón, Arpa de boca, Coros y Palmas.
Ville Sorvali – Voz, Bajo, Coros y Palmas.
Marko Tarvonen – Batería, Guitarra de 12 cuerdas, Coros y Palmas.

Músicos invitados:
Robert Lejon - Palmas.
Stefan Lejon - Palmas.
Blastmor - Palmas.
Avather - Palmas.
Janne Perttilä - Coros y Palmas.

Sello
Plasmatica Records