M.O.D. - U.S.A for M.O.D

Enviado por fulanometal el Lun, 23/04/2007 - 22:34
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01. Aren't You Hungry
02. Get A Real Job
03. I Executioner
04. Don't Feed The Bears
05. Ballad Of Dio
06. Thrash Or Be Thrashed
07. Let Me Out
08. Bubble Butt
09. You're Beat
10. Bushwackateas
11. Man Of Your Dreams
12. That Noise
13. Dead Men/Most/Captain Crunch
14. Jim Gordon
15. Imported Society
16. Spandex Enormity
17. Short But Sweet
18. Parents
19. Confusion/You're X'ed [sólo en CD]
20. A.I.D.S.
21. Ruptured Nuptuals
22. Ode To Harry
23. Hate Tank

Hacer la segunda parte de una película de éxito prescindiendo de sus actores principales consagrados y sustituyéndolos por perfectos desconocidos supone un más que probable fracaso. Sin embargo, Billy Milano no concibe la música de S.O.D. como una manera de desfogarse y romper corsés autoimpuestos, y ante el insospechado éxito de S.O.D. y las obligaciones de Scott Ian y Charlie Benante con Anthrax, crea M.O.D. como un proyecto que continúa la senda marcada por el fascistón Sargento D, reclutando para ello a tres indocumentados: Ken Ballone (bajo), Tim McMurtrie (guitarra) y Keith Davis (batería). Eso sí, Scott Ian contribuye en la producción y hace cameos en algunos temas (guitarra acústica en Ode To Harry, voz de madre desquiciada en Parents).

Cuando tras haber dado buena cuenta de Speak English Or Die cayó en mis manos U.S.A. For M.O.D, mis dieciséis añitos de puro metal sintieron  un cosquilleo al tratarse de la primera banda que oía cuyos miembros greñudos eran minoría, y tuve la impresión de estar abriendo fronteras por primera vez hacia nuevos campos. Jamás he visto una concentración de ideas mayor hecha de manera tan poco premeditada. No hay ni un segundo de aburrimiento. Todos esos riffs acojonantes estaban ahí, delante de nuestras narices, ¿Cómo no los había descubierto nadie antes? Son otro ejemplo de las grandes aunque sencillas ideas que flotan en el inconsciente colectivo esperando que alguien las atrape, las concrete y las dé a conocer a los que no nos enteramos de nada. Yo meto U.S.A. for M.O.D. en el saco de inventos como la fregona y la maleta con ruedas. "No puedo creer que nadie hubiera inventado todo eso ya" ¡Viva esa gente, coño!

Inevitablemente, USA for MOD y Speak English Or Die supusieron que mi desinterés por bandas como Anthrax fuera en aumento. Estos discos me proporcionaban justo lo que yo estaba buscando (rapidez, contundencia y concisión) y que hasta entonces sólo había encontrado en menor concentración precisamente en Anthrax, y, lo mejor de todo, sin rastro de Joey Belladona.

En USA for MOD los temas "de verdad" se alternan con trocitos chorras, abundando los guiños a Speak English Or Die. Así, The Ballad Of Jimi Hendrix tiene su réplica en The Ballad Of Dio y What’s That Noise en "That Noise" a secas. Vuelven las referencias a Freddy Krueger en Man Of Your Dreams, uno de los temas más destacables, cuya introducción presenta un par de riffs huidizos de esos que a mí me encantan. El apartado letrístico lo forma un deleznable compendio de homofobia (A.I.D.S), misoginia (Bubble Butt, Spandex Enormity, Ruptured Nuptuals), xenofobia (Aren’t You Hungry, Imported Society), apología del genocidio (Imported Society), consejos suicidas (You’re Beat), violencia y estupidez ocasional que supone dos o tres vueltas de tuerca respecto a Speak English Or Die y que hace obligatorio tomárselo a cachondeo (si se es capaz) para degustarlo con tranquilidad. También hay unos cuantos temas simpáticos a los que no se puede poner peros, como Captain Crunch, secuela de Milk, que relata un festín no apto únicamente para celíacos y Don’t Feed The Bears, que describe las terribles consecuencias que sufre un incauto visitante de zoo al que se le ocurre meterse a dar de comer a un oso polar en su jaula. Tenemos Thrash Or Be Thrashed, aviso para los que van a los conciertos y se quedan como pasmarotes en lugar de meterse en el gallinero a repartir y a pillar. Y luego está Parents, con su ritmo a todo galope que es donde, al igual que ocurría en United Forces, tiene lugar el único solo de guitarra presente en el disco.

Mientras que Speak English Or Die fue grabado y mezclado en sólo tres días, U.S.A. for M.O.D. les llevó 4 días (un 25% más, y eso se nota, jeje). ¡Qué cabrones, si suena de escándalo! Con esas guitarras contundentes y gordas como el culo de Billy Milano, afinadas en Mi, con lo cual suenan pero que muy prietas, todo músculo, alejadas del sonido grueso pero fofo que se estila actualmente, y esa la tremenda sección rítmica... nada, que ni un pero... bueno, vale, se echa un poquito en falta los breaks perfectos de Charlie Benante, pero es que su caché estaba por las nubes...

El tono de las letras de los álbumes posteriores de M.O.D. avala la teoría de que U.S.A. for M.O.D. no es más que la continuación de la broma iniciada con Speak English Or Die, y Milano queda absuelto definitivamente al menos de la acusación de ser la encarnación del mismísimo Corporal Punishment, el personaje de la portada primo hermano del Sargento D y supuesto responsable de todas las burradas e incorrecciones políticas que aparecen en las letras. Esto tendré que explicárselo bien a mi hijo el día que le recomiende este disco como uno de mis favoritos.

Hace poco me encontré en una tienda con USA for MOD y Gross Misconduct en un paquete a un precio decente, y me lo pillé sin dudar un instante. Incluía dos temas no aparecidos en el vinilo, Confusion y You’re X’ed, en una onda hardcore estándar más tipo Suicidal Tendencies o Agnostic Front. No están mal, pero se observa un Billy Milano un tanto desganado y falto de inspiración. Supongo que por eso no las incluyeron en la edición original.

El cuerpo me pide ponerle un diez, pero como muestra de un mínimo de respeto hacia aquéllos que no ven ni puñetera gracia en las letras les ofrezco un índice mutilado.