Migraine - Plague

Enviado por Onán el Vie, 25/07/2008 - 13:08
370

1. Under experiment
2. That smell
3. Unleashing my rage
4. His cross in my neck
5. Trip to the first world
6. Plague
7. My puppets play
8. Nightmares
9. Ignorance forest
10. Deliver us from you
11. Metal toys
12. As in my dreams

Antes que nada, unas cuantas aclaraciones sobre este grupo:

1. Son amiguetes, cosa que debilita la ya de por sí exigua cuota de objetividad que se tiende a manejar por aquí, al menos en lo que a mí respecta. Por otro lado llevan media vida en esto y saben lo que se hacen. Si no fuera así, no hablaría de ellos, igual que nunca subiré aquí, por ejemplo, una foto de mi perro. Además, no tengo perro.

2. Se mueven con soltura en un estilo frenético y extremo que en general desconozco, con lo cual no puedo ni quiero ofrecer una visión especializada, pero sí compartir la alucinada experiencia, no exenta de cierto punto risible (por la impresión), que me supone su descubrimiento.

3. Hacen honor a su nombre, que significa "migraña" en varios idiomas. Abstenerse enfermos del corazón.

4. Ah, y que son de la zona sur de Madrid, y este es su segundo disco. Habrá que ubicarlos un poco, me digo.

Dicho todo esto, lo primero que llama la atención al escuchar a Migraine es la voz de Sera, que suena más o menos como sonarían los violentos estertores de un brontosaurio afónico que se pusiera a hacer gárgaras con un par de kilos de canicas gordas mientras agoniza entre horribles dolores. Supongo que en este submundo cavernoso que es el metal más extremo habrá otras voces similares que no conozco, pero para mí su audición ha supuesto un nuevo "no va más". Lo que sí puedo certificar, sin despeinarme un ápice, es que en cuestión de voces Sera es a Phil Anselmo lo que éste último al rubio de los Pecos. Y por supuesto, sin trampa ni cartón.

Siendo así, cada sílaba supone un clímax, lo que obliga al disco entero a permanecer en estado de trance, como mirando al techo y alzando un puño amenazador y crispado, sin descanso alguno. Comenzar a escucharlo es como entrar de golpe en una habitación en la que cinco locos chillan con todas sus fuerzas y se dan de cabezazos, patadas y puñetazos entre ellos mismos y contra las paredes. Darle al stop (o llegar hasta el final, con dos cojones) es como salir de allí bruscamente y aparecer de nuevo, sano y salvo, en el mundo de los Teletubbies.

Con semejante tarjeta de presentación, cabría pensar que la música del quinteto es una tromba al uso, llena de tópicos virtuosos enfermizos y saturada de dobles bombos: pues ¡no!, y ahí viene lo bueno: los cuatro instrumentos van guiando con sus firmes riendas al desquiciado Sera sin que falte dinámica, buen gusto, armonías interesantes (a veces incluso amables) y un sentido del equilibrio digno de los buenos-buenos, habida cuenta de que las canciones son como bruscos rompecabezas en los que no faltan continuos cambios de ritmo, compases de amalgama y empellones de todo tipo. Es decir, consiguen dicho equilibrio a pesar de no parar quietos un momento, lanzando sin parar fugaces ideas convincentes, cosa que supongo que han conseguido tras buenas horas de local, arreglando y urdiendo las canciones como quien se dedica al macramé.

El primer disco de Migraine, My turn, sin estar mal producido ni mucho menos, ni tener peores canciones, pecaba de alguno de los excesos del género: ese punto de compresión en el máster que hace que a las pocas canciones vayas en busca del Ibuprofeno más cercano, o esa forma de abordar el tema del brontosaurio que quizá saturaba un poco más de la cuenta aquello que ya de por sí es saturación pura. La producción de Plague, sin embargo, tiene el encanto de lo acústico, de lo real: suena más al grupo tal cual, o lo parece. Para gustos colores, pero a mí me agrada bastante más esta forma, relativamente moderada, de producir un disco burrángano. De hecho, si este disco sonara igual que el anterior, no creo que hubiera pasado de la tercera canción. La autoría del artefacto corresponde en este caso a los inefables y versátiles Tony López y Marisa Martín, que donde ponen el ojo ponen la bala, y en cuyo curriculum hay artistas y estilos diferentes para aburrir, todos con su correspondiente sonidazo. Un lujo. Y luego la mezcla está hecha en Finlandia, que no falte de nada.

Por cierto que creo que el propio grupo pide a gritos (nunca mejor dicho) un tratamiento de esta índole, ya que entre el pastiche de influencias que manejan hay rock de todas las épocas, conviviendo pasajes muy fortachones con otros que son casi retro: uno es hijo de sus padres y nieto de sus abuelos, y no hay pared de guitarras gordísimas capaz de disimular los orígenes... cosa que, además, no parecen pretender. Así que el resultado es oxigenado, feliz, esponjoso. Suena a cinco tipos haciendo lo que les sale y punto.

Me valen todas por igual, pero de entre las canciones quiero destacar la primera, Under experiment, que te pone firme en dos segundos, la tremebunda y desoladora Unleashing my rage, con una música y una letra como para cortarse las venas, y también el último corte, llamado As in my dreams, que por cierto con una 'ese' de más en la primera palabra tendría un significado bastante distinto. Esta canción, siempre dentro del cataclismo que nos ocupa, tiene un cierto punto de single, con su armonía más tonal y su estructura más "normal". Por eso me hace gracia que la hayan colocado la última y la hayan rematado con una rallante repetición parcial, a la inversa. Al fin y al cabo, es decisión de cada cual que la gente al verte por la calle tienda más a cambiarse de acera que a pedirte un autógrafo.

En fin, que me gustan un huevo y os los quiero recomendar, con la tranquilidad de saber que hablo de algo realmente bueno. Aunque lo definitivo es su directo, que enseguida hace pensar que esta música no tiene por qué ser tan "de minorías": movimiento, furia, pero ninguna sensación de distancia, divismo o mal humor. Al revés, se lo pasan teta los andobas, y transmiten toneladas de buen rollo. Eso sí, cuidado con el cuello. Me imagino este directo tanto en el suelo del C.S.O. más recóndito como en el escenario de un festival enorme, y me cuadra por igual. A ver si se lo llevan crudo, y me invitan a unas cañas.

¡Grammy ya!

P.D: Durante la grabación de este disco no se maltrató ningún pterodáctilo, por más que pueda parecerlo cuando entran los coros.

Más info: www.migraineband.com
Para escuchar unos temas de Plague: www.myspace.com/migrainemetal

Sera: voces
Gato: bajo
Joe: guitarras
Carlos Caballero: batería
J. Caballero: guitarras

Sello
Fragment music - Lengua armada