Metallica - Live Shit: Binge & Purge

Enviado por Hammer el Vie, 04/12/2009 - 22:33
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¿Pero qué coño es Metallica, ah?

Porque si de algo estoy seguro es que no es una banda común y corriente, no señor; estas gentes en cualquiera de sus formaciones (con Mustaine, Trujillo, Newsted, el todopoderosísimo Cliff Burton, la verdad, no me importa con quién) pueden hacerte vivir todas las emociones posibles en pocos minutos; Rabia, ira, deprecio, pero también felicidad, éxtasis, satisfacción, exaltación, en fin, todo tipo de sentimientos que la música te puede hacer sentir. No puedo concebir aun cómo cuatro personas (cuatro jinetes para los conocedores) pueden llevarte a tales estados mentales con tan solo hacer lo que mejor saben hacer…simplemente tocar sus instrumentos , pero que al ser acariciados por ellos hacen de su música algo totalmente fenomenal.

Ya esta bien todo el cuento de que Metallica se vendió en los noventas, eso no me interesa en este momento, porque ahora solo quiero hablar del primer disco en vivo grabado por Metallica, no hablo de otro más que del Box Set Live Shit: Binge & Purge; totalmente brutal, y que además de los videos de presentaciones en Seattle en 1989 y San Diego en 1992; también posee 3 CD’s que contienen las presentaciones en vivo grabadas de los 5 conciertos que Metallica realizó entre el 25 de febrero y el 2 de marzo de 1993 en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, lugar histórico donde también se han presentado monstruos del rock como lo son AC/DC, Mötley Crüe, Aerosmith y por supuesto, el gran Sacerdote Judas.

Y es que a principios de los noventas, Metallica era una de las bandas que más brutalizaban a sus fanáticos en los escenarios; muchos sabemos que por esas épocas, fue el apogeo de muchas bandas de Death Metal y Black Metal, así también como el éxito de bastantes grupos de grunge. Pero ante Metallica, cualquier banda se ve opacada, porque todos sabemos, que sea como sea, el grupo de Lars y los suyos fueron los que escribieron las reglas del juego a mediados de los ochentas, implantaron el sonido de muchísimas bandas de metal extremo y siguen siendo aun, una de las más grandes influencias para cualquier banda de rock duro que quiera florecer en este momento.

Es por esto, que no pongo en tela de juicio a ningún disco de Metallica de los ochentas, e incluso el Black Album, del que tanto se a hablado y criticado, me parece que es todo un clásico del Heavy Metal, ya que a pesar de haber ralentizado su música (mucho ojo, ralentizar no es lo mismo que suavizar señores jeje); seguían moviendo sus cabezas como nunca antes y ante todo, la calidad no se había perdido. Y como dije al principio, Metallica en cualquiera de sus formaciones es un grupazo, porque a pesar de la dura pérdida de Burton, Metallica pudo seguir su camino con el buen Jason Newsted, también muy criticado, pero que muchos bajistas desearían tener al menos un poquito de su feeling y animo en el escenario.

Así que, así es como Metallica lanza su disco negro y se aventuran en una de sus giras más bestiales de todas, la muy conocida Wherever We May Roam Tour, que exploró casi toda Norteamérica, entre octubre de 1991 y julio de 1992, posteriormente, en busca de sus fanáticos en otras ciudades de la zona, Metallica realiza la gira Nowhere Else to Roam Tour, una pequeña pero sustanciosa gira que duró seis meses, desde enero hasta julio de 1993, y que pudo llegar hasta los lugares más recónditos de los Estados Unidos, gran parte de Europa, el lejano oriente (incluido Australia) e incluso Sudamérica. También se aprovechó para visitar la enorme Ciudad de México, sitio donde ya mencioné que se grabó el directo que nos ocupa en estos momentos.

Yo pienso que este fue el mejor momento de Metallica, si los quiero recordar como la banda grande que son, solo puedo pensar en estas fechas, donde sus espectáculos eran lo mejor que se podía ver a nivel musical, y donde el humor y la técnica predominaban frecuentemente en los shows. Donde Lars Ulrich tenía dos baterías en el escenario para hacer de las suyas, donde Kirk se clavaba sus solos interminables de guitarra junto a los solos de Jason, y donde James Hetfield no paraba de jugar con el público a medida que el sentimiento de Buscar y Destruir invadía los cuerpos de los miles de headbangers asistentes.

Así que no me extiendo con más tonterías y vamos a lo que realmente importa:

Como es de esperarse, un concierto de Metallica tiene que iniciar con The Ecstasy of Gold, aquella composición Italiana que se utilizó en la película El bueno, el malo y el feo (Clint Eastwood, eres inmortal, tío), pero que Metallica utiliza desde 1983 para abrir sus conciertos.

Esta bella y modesta composición nos da paso a uno de los clásicos más grandes de toda la historia del Heavy Metal. Uno de los pilares de nuestra religión heavy, y que a pesar de toda crítica, sigue siendo a través de los años, una canción pesada como un toro y fuerte como un maldito gorila. No hablo de otra más que de Enter Sandman, que ejecutada en vivo se convierte en un exquisito plato para degustar moviendo la cabeza con fuerza y coreando a viva voz su ya conocido coro. Brutal en todo sentido, las dobles voces de Hetfield y Newsted, el chillón solo de Kirk, la batería ultra pesada de Ulrich, todo, absolutamente todo suena bien.

En seguida se viene Creeping Death, les digo en este momento, que no hay canciones como esta, que te hagan mover la cabeza tan brutalmente sin tener que poseer velocidad ultrasónica ni gozar de voces guturales. Es sencillamente espectacular los momentos posteriores al solo (y qué solo, señores), en el interludio, donde James grita a viva voz ese “Die By My Hand” con todos los asistentes, y cómo no, también es digno de recordar el ultimo coro, en el que James se ocupa de lo suyo y deja que nuestro Jason vocifere las ultimas líneas de una canción que para mi siempre será perfecta.

Llega silenciosamente un temazo, Harvester of Sorrow, una de las canciones algo olvidadas de …And Justice for All, pero que por su composición y su feeling, tiene todo para convertirse en un clásico más. Ademas de su muy enigmático coro, que siempre te deja iniciado y emocionado, también rescato sus líneas de bajo, no sé ustedes compañeros, pero a mi me parece que el trabajo de Jason en esta canción es muy bueno, tiene momentos que hace la canción más pesada de lo que realmente es.

Sin mucho barullo, se nos presenta una de las baladas más memorables de Metallica, la cuarta pista del Master of Puppets, nada más que Welcome Home (Sanitarium), que a pesar de ser un clásico en todo el sentido de la palabra, en este directo pasa algo inadvertida, tal vez por su monotonía; creo yo, que la canción tenía más garra para un directo. Pero no se preocupen guerreros del metal, porque aquí se vienen dos meteoritos literalmente hablando.

El primero es Sad But True, que en directo se convierte totalmente, ese cañonazo de riffs gordos y bestiales junto a las voces enfurecidas de James, es algo que siempre me pone “fatal”, algo parecido me pasa al escuchar Pantera, tengo ganas de salir a la calle a repartir hostias como dicen por ahí. El segundo meteorito es Of Wolf and Man, qué canción tan fuerte y heavy eh?, totalmente pesada, tiene esos riffs que acojonan y esa batería sigilosa pero peligrosa de Lars Ulrich, que sencillamente hipnotiza desde primer momento.

Después de dos golpazos en la cara, escuchamos una melodía acústica que da inicio a una de las mejores canciones del Black Album, The Unforgiven, una canción ante todo, muy elegante, bella y brutal también. Poseedora de uno de los mejores solos de Hammett (al menos uno de los más bellos, joder) a mi parecer y que en vivo suena muy bien, no lo podemos negar.

Para terminar el primer CD, encontramos dos pistas que yo clasificaría sin mucho pensarlo como rarezas, la primera es una mezcla hecha con las canciones de …And Justice for All, si si, muy entretenido, un medley bastante técnico, singular y versátil que a pesar de no resumir un disco tan importante como lo es “el de la Temis”, logra su cometido, 9 minutos de buen metal. Mientras tanto, el disco finaliza con los solos de bajo y guitarras, muy buenos y entretenidos, no lo niego, en una parte Jason toca unas líneas de My Friend of Misery y en otra los chicos se salen totalmente de tónica tocando un par de minutos Dazed & Confused de Led Zeppelin. Recomendable al 100%.

El segundo disco inicia con una de esas canciones que por alguna u otra razón pasan inadvertidas totalmente por los medios y se convierten en leyenda, si, díganme lo que quieran, llámenme como quieran, pero les aseguro que Through the Never es un maldito clásico. Es brutal, pesada, y tiene una velocidad moderada, Heavy Metal del bueno señores, además, quien me niega que ese riff principal no tiene reminiscencias thrashers?, si señor, es un temazo, sea en estudio ó mejor aun, en directo.

Posteriormente se viene otro tema para recordar, For Whom the Bell Tolls, Heavy a más no poder, brutalmente siniestra, y con el bajo de Jason recordando a nuestro Cliff Burton que seguramente esté donde esté, estará acompañando a su remplazo en el momento en el que este ultimo evoque tales notas desde su santificado bajo.

Despues de un furioso punteo de Kirk, llega otra de las “baladas” más conocidas de Metallica, aunque para mi no es una balada, porque quien diga que el final de Fade to Black no es metal puro y duro, entonces no sé con que música se destrona la cabeza. Rescato obviamente el genial solo de Kirk, los riffs de Hetfield que son muestras de todo su ingenio y fuerza y por supuesto los tambores de Lars, que se decide a acelerar un poco el tempo.

Ahora si, ¿qué es un concierto de Metallica sin el clásico por excelencia de todo thrash metalero?, yo sé lo que seria, simplemente una estafa. Y no quiero polemizar, pero tengo que decir que Metallica casi estafa al publico Mexicano, porque tocar Master of Puppets incompleta es como llegar al clímax de Hallowed Be Thy Name y deja a todos con ganas de escuchar los aullidos finales de Sir Dickinson, es como escuchar Victim of Changes y quedarse en la mitad, sin escuchar esos últimos versos del Metal God. Para mi, eso es tocar Master of Puppets incompleta, y eso precisamente, es lo que hacen, solo tocan hasta el segundo coro, y ahora me pregunto ¿Dónde coño queda el solo de Hammett, el rif acústico, los berridos intermedios y tal cosa?, pues se transformaron vulgarmente en el riff de Seek & Destroy.

Seek & Destroy….ya se, para muchos es una de las mejores canciones de Metallica (tal vez la mejor, afirmaran algunos), pero a mi no me termina de convencer, he pensado que otras canciones de Kill Em’ All, la superan con creces, tal vez no en letra (porque la letra de S&D es acojonante) pero si en su música. Es por eso que alargar tanto y de tal manera esta canción, me parece un poco innecesario, aunque si es para descojonarse e invitar al publico a cantar desesperadamente la frase “Seek and Destroy!”, entonces mis respetos para James Hetfield.

Para terminar el segundo disco, nada mejor que caña y velocdad, nada mejor que Whiplash. Es genial la forma de introducir al público al tema siguiente, siempre les pide acción, mucho ruido, y el favor de que lo acompañen en los coros; y es que es imposible negarse a cantar estos versos ya conocidos hasta por el papa:

“Adrenaline Starts to Flow
You’re thrashing all around
Acting like a maniac…
WHIPLASH!”

Qué forma de cerrar el tercer disco, caña repartida de una sola, duro y sin censura, joder.

Pero esto no acaba señores, porque todavía queda el tercer disco, lleno de fuerza como sus predecesores y con perfectas canciones para cerrar definitivamente el primer álbum en vivo de Metallica. En fin, el tercer disco inicia con otra de las baladas que enfurecieron a muchos fans de la banda, pero que también fue valorada por algunos otros seguidores, me incluyo.

Nothing Else Matters es dicha balada, y por razones que desconozco, nunca me aburre, tiene un gancho que hace que la escuches una y otra vez, porque a pesar de tener un ritmo lento y suave en casi toda la canción, al final todo se manda al carajo y James hace un solo muy bello, memorable y muy bien ejecutado.

Luego de la calma, viene la tormenta (es extraño cómo uno va creando sus propios clichés), y se los digo porque Wherever I May Roam es una de las canciones más heavys que he tenido el gusto de escuchar en mi vida, todo suena tan elegante, pero a la vez tan jodidamente brutal en este directo, que es imposible negarse cantar la canción de pies a cabeza mientras mueves la cabeza al ritmo de la quimérica batería de Ulrich. Y no puede ser menos, ya que esta canción es la que le da nombre al tour, simplemente no puede ser de otra manera; por cierto, el solo de Kirk es acojonante, mítico hasta los huesos.

Para divertir al público, y sacarlos de la monotonía, nada mejor que interpretar covers, porque es interesante ver a una banda tocando a su manera temas de otros grupos, siempre divierte, creedme.

De esta manera llega Am I Evil?, ese cover de Diamond Head, pero es realmente curioso, ya que a pesar de que tocan este clásico del metal británico, los chicos también interpretan partes de Smoke on the Water de los Purple, ó incluso en algunos momentos se escucha el riff de Enter Sandman, que cabrones eh?, después de todo, es como un pequeño jam en el que todos terminamos hasta la coronilla de tanta maldita diversión.

Despues del clásico de los Diamond head, se viene otro clásico, pero esta vez no del heavy sino del punk hardcore, hablo de Last Caress de los Misfits,si, aquella banda punkarra que ha influenciado a mas de media docena da bandas de la escena thrashmetalera.

Pese a su corta duración (un minuto con veinticinco segundos, y hay que ser cabrón para pedir más), este cover divierte bastante, ya que la voz de Hetfield sencillamente no esta hecha para cantar cosas de esas, a Hetfield que lo pongan a desmadrar a alguien y que grite Yeah! con todas las fuerzas, pero aun así lo queremos ¿verdad?

La pirotecnia desmadrada empieza a cegar todos los gritos del público, pero al mismo tiempo los revive más, porque todos saben que ha llegado el momento de callar para ver una de las obras maestras por excelencia de la historia del Heavy/Thrash, si, es One.

Perfectamente ejecutada, es una de mis canciones favoritas de este directo, por su valor histórico, y también por su calidad, metal técnico tocado por personas que no han venido de este mundo, ni nada parecido, qué grande es Kirk, y ¡qué grande es James Hetfield, Joder!

Ahora si, la pista que viene es mi favorita de todo el maldito álbum, es una mezcla de mucho que viene grabada al titulo de Battery. Pero esta pista tambien contiene So What, un pequeño jam de la banda (es particularmente gracioso el hecho de que ellos mismos hagan parodias de Ride the Lightning).

Pero me concentro en lo que realmente vale: Battery, nunca se había escuchado una versión tan cañera, fuerte y rápida de esta canción, los solos están geniales, y la batería de Lars, es totalmente demente, su rapidez realmente sorprende.

Para terminar este acojonante directo, no hay nada mejor que tres canciones clásicas: The Four Horsemen, Motorbreath y Stone Cold Crazy. Todas ellas ejecutadas genial, aunque si echo de menos un par de minutos que le quitan a The Four Horsemen, pero solo eso, porque Motorbreath es tocada a esa velocidad descojonante de Lars en sus buenos días y el cover de Queen, es tocado muy bien, la voz de James no es nada parecida a la del maestro Mercury, pero logra recrear muy bien todo el rollo de la canción, vaya manera de cerrar un álbum, te cachetean en la cara las veces que sean necesarias para que entiendas que Metallica no es una banda, sino LA BANDA.

Nada más que decir mis lectores, tengo que regalarle cinco cuernazos al disco, es totalmente brutal, divertido y perfecto para escuchar en cualquier momento, además; fue grabado en los mejores momentos de Metallica, cuando eran una de las mejores bandas del momento y nadie tenia intenciones de usurparles el trono de reyes del Metal.

James Hetfield: Voces y Guitarras
Lars Ulrich: Batería
Kirk Hammett: Guitarras
Jason Newsted: Bajo

Sello
Elektra