Megadeth - Risk

Enviado por hetfieldharris… el Dom, 05/09/2010 - 00:54
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1. Insomnia
2. Prince Of Darkness
3. Enter The Arena
4. Crush 'Em
5. Breadline
6. The Doctor Is Calling
7. I'll Be There
8. Wanderlust
9. Ecstasy
10. Seven
11. Time: The Beginning
12. Time: The End

Momento crítico, como quien dice. A poco grandes monstruos de los ochenta se veían 'domesticados' por las tendencias de la última década del siglo XX, más cercanos a las corrientes del mainstream que incluían el grueso del rock alternativo y grunge que a sus propios trabajos de tiempos pasados (sin que esto implique nada positivo o negativo acerca de esos estilos, es simplemente una apreciación). Megadeth no fue la excepción, y aunque este proceso en que dejó progresivamente el thrash en favor de un estilo heavy más accesible fuese vilipendiado por muchos años, para un servidor el bajón definitivo (de calidad, inspiración o tal vez un poco de ambas) está representado por una de las últimas piezas de la era del Dave Mustaine 'corrompido' por las modas... Quien no arriesga, no gana, pero poco y nada ganó el grupo y su leyenda en 1999, exhibiendo al mundo el presente disco.

Uniéndose al insuperable Marty Friedman (desgraciadamente por última vez), al recién entrado Jimmy DeGrasso en la batería y a su inseparable tocayo Ellefson, Mustaine trae un full-length experimental, atmosférico en ciertos momentos, cargado con muchos samples prescindibles y melodías disfrutables pero lejanas de las gloriosas líneas de quienes fueran en su día los autores de Youthanasia. Mucho se ha hablado aquí de comercialidad y calidad y siempre fui de la opinión de que no están relacionados, ¿quieres grandes discos comerciales?, pues toma los 3 anteriores a éste, ¿quieres un disco comercial, pero también irregular en sus formas y mediocre?, aquí está.

Por ejemplo, tenemos ramalazos desesperados de algo que podría ser catalogado como heavy metal, pero del que menos gracia me hace, para muestra la inicial Insomnia y The Doctor Is Calling, composiciones regulares que incluso evitando comparaciones odiosas con discos previos, no tienen casi nada para rescatar.
Wanderlust es reposada en primera instancia y gana un poco con su segunda mitad, aunque con tanto "Wanderluuuuust" berreado por Mustaine el título se va volviendo soso (ya hablaré acerca de la voz del señor más adelante). Time: The End posee un aire que me recuerda a This Was My Life, y si bien la inferiodad respecto a este último es evidente, después de 50 minutos de lo que Risk ofrece, parece el trallazo del siglo.

La parte más experimental o innovadora del disco la otorgan cortes como el interludio Enter The Arena (probablemente lo más tosco y estúpido que Dave haya escrito jamás). Si bien es admirable la absoluta libertad de dirección musical en que se han escrito esas canciones, el resultado en la mayor parte de los casos no es afortunado, llevándolo a uno a despreciar tanta evolución y empezar a extrañar aquellos riffs machacones y temáticas oscuras, críticas y hasta tenebrosas. Seven tiene un fuerte tinte rockero y es entretenido, tal vez uno de los mejores tracks.

Las canciones que funcionan como las criticadas radiofórmulas inesperadamente terminan siendo buenas en líneas generales. Breadline es un corte medio tiempo con olorcillo a balada, un arpegio limpio, un estribillo pegajoso y un solo más que decente en el que Friedman tiene la oportunidad de explotar un poco su virtuosismo, aunque claro en una dosis reducida y más minimalista que de costumbre. I'll Be There según palabras de Mustaine es un tema dedicado a sus fieles fans argentinos (wiii), aunque conociendo las masterpieces de Megadeth me tienta decirle a Dave que no es necesario, que ni se hubiese molestado... O que por el contrario, que para la próxima se moleste siquiera en escribir un tema que dé la talla; la entrada tan lograda del bajo que en otros tiempos podría introducir un demoledor riff amurallado, esta vez sólo desemboca en otro arpegio, en el colorado cantando despacito... Crush 'Em se porta bien sin más, aunque los ecos del infame interludio golpean con fuerza en los estribillos.

Considero la interpretación vocal de Mustaine un punto aparte y que me fastidia muchos momentos de otra manera agradables. Sabíamos ya que Dave a poco perdía su bestialidad y griteríos para adoptar un estilo de canto más tradicional, pero su labor aquí me decepciona sobremanera: su timbre nasal se ve completamente despojado de energía o emoción alguna, e incluso los escasos alaridos que pega carecen de fuerza... a estas alturas veo insostenible la idea de que sea un buen cantante, sin querer desmerecer su trabajo en Peace Sells, Countdown To Extinction y otros.
La instrumentación responde también a esta especie de letargo, y no en el sentido de ser más calma y descansada, sino a no lograr desplegarse con toda la habilidad que realmente podían mostrar estos muchachos (incluido el recién incorporado DeGrasso).

Para concluir, un disco de ideas medio buenas y malas, canciones poco creativas y otras regulares con todo y su originalidad. No está en el acto de "venderse" la ausencia o presencia de calidad, ya que en la misma línea accesible, Megadeth tiene discos que le dan una paliza al presente. Anecdótico en el mejor de los casos.

Dave Mustaine: guitarra, voz
Marty Friedman: guitarra
Dave Ellefson: bajo, coros
Jimmy DeGrasso: batería

Sello
Capitol