Marius Danielsen's Legend of Valley Doom - Part 1

Enviado por Marcapasos el Dom, 28/10/2018 - 14:33
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1. Intro (01:07)
2. The Battle of Bargor-Zun (07:33)
3. Prophecy of the Warrior King (05:09)
4. Chamber of Wisdom (06:01)
5. Mirror of Truth (05:22)
6. Haunting My Dreams (03:55)
7. The Legend of Valley Doom (14:18)
8. Lost in a Dream (04:57)
9. Raise Your Shields (05:35)
10. Free as the Wind (03:23)
11. Fallen Heroes (05:15)
12. Outro (02:37)

Marius Danielsen es un joven músico de Noruega bastante prolífico que poco a poco se está convirtiendo en una figura cada vez más relevante en la escena Power Metal Sinfónico de su país. Para empezar, ha colaborado en la fundación de bandas como Darkest Sins y Eunomia (ambas muy recomendables), encargándose del papel de guitarrista y vocalista. Pero, si conoces el nombre de este chico (cosa muy probable si sigues las últimas novedades de este estilo) seguramente se deba a otro de sus proyectos: Legend of Valley Doom.

Se trata de una superbanda que Marius fundó en 2005. La idea era la de un proyecto de Power Metal Sinfónico épico de la magnitud suficiente como para satisfacer los sueños más húmedos de artistas como Tobias Sammet. Además, los discos de la banda contarían una historia de fantasía a través de una saga de álbumes a la usanza de Rhapsody.
La historia que Marius Danielsen nos cuenta, como cabría esperar, no es nada del otro mundo (batallas épicas, un príncipe que debe liderar a su pueblo, etc.). Algo que sí hace realmente llamativo a Legend of Valley Doom es la cantidad de músicos que logró reunir en su debut, la primera parte de la saga, editado en noviembre de 2015. Aparte de la colaboración de sus compañeros de Darkest Sins y Eunomia, así como la de Esa Ahonen (vocalista de Cryonic Temple), el mega-proyecto reunió a tremendas decenas de artistas, entre los que se contaron Ross the Boss (Death Dealer, ex–Manowar), Tim “Ripper” Owens (ex–Iced Earth, ex–Judas Priest), Timo Tolkki (ex–Stratovarius), Alex Holzwarth (Avantasia, ex–Rhapsody of Fire), Alessio Garavello (ex–Power Quest), Elisa C. Martín (Hamka, ex–Dark Moor), Lars Rettkowitz (Freedom Call), Jonas Heidgert (Dragonland)… Y la lista sigue y sigue, de verdad, es que es de infarto, aun sin contar con la colaboración del maestro Piet Sielck (Iron Savior, Blind Guardian, Gamma Ray, Stormwarrior) como productor.

Por supuesto, estos alardes de producción y colaboraciones de nada sirven si de repente esto de Legend of Valley Doom queda en un proyecto mediocre o del montón. Me congratula decir que, nada más lejos de ello, nos encontramos ante un álbum debut de proporciones colosales.
Por supuesto, no hace falta aclarar que Danielsen y cía inventar no inventan nada. Mas ello poco importa cuando el cómo se superpone al qué.

Como es menester, la odisea da comienzo con su propia introducción orquestal que nos pone los dientes largos para saber qué se viene en las aperturas del álbum, y es cuando entonces entra en acción el primer trallazo, The Battle of Bargor-Zun, sinónimo del Power Metal Sinfónico y épico más esplendoroso, como una unión magistral y bien pensada de Rhapsody y Avantasia (incluso se perfila por aquí y por allá alguna referencia a los Metal Opera del bueno de Sammet). Un punto realmente fuerte es el cómo Danielsen aprovecha al ciento por ciento esa cantidad de músicos que en primera instancia parece tan descomunal (de hecho lo es), pero es un gusto ver cómo cada cantante logra hacerse hueco entre cada verso, brillar en su momento y hacernos partícipes de esta aventura.

Prophecy of the Warrior King continua bebiendo de terreno conocido, embistiendo fervientemente con poderosos riffs y espíritu batallador. Pero, el disco vive todo un crescendo en temas como Chamber of Wisdom (grandísimo coro, gran estribillo, gran… ¡todo!) y otros que hacen variar la fórmula con fantásticos resultados como Mirror of Truth (un medio tiempo que desprende mucha magia) y Haunting My Dreams (que nos descubre ambientes más folclóricos y un estribillo majestuoso).
Eso sí, para punto de inflexión el que llega con el séptimo corte, The Legend of Valley Doom, un track de 14 minutos de duración. De la mano de esa obertura digna de relatos de trovador, la intachable performance de cada artista, su largo instrumental, algún pasaje narrado y varios de los mejores momentos del álbum, nos encontramos frente a una obra de Power Metal en su estado más glorioso.

Lost in a Dream baja en niveles de esteroides a favor de una composición de guitarras más suavizadas e incluso rockeras, dando lugar a una canción más sencilla pero que gana enteros gracias al espléndido dueto en que canta Elisa C. Martín.
Asimismo siguen piezas más cañeras como Raise Your Shields (himno guerrero que a bien contribuye añadiéndole una tónica más heavy al asunto sin desvirtuarse del rumbo) y la fabulosa Free as the Wind, un tema directo en el que impera un coro tremendo y detalles que aderezan el asunto como la cantidad de solos de guitarra que abundan a lo largo del breve minutaje o el sonido del clavicordio que endulza el ambiente.

Este primer capítulo de Legend of Valley Doom desenlaza con Fallen Heroes (una noble y melancólica elegía cantada básicamente en su totalidad por John Yelland, el Hansi Kürsch estadounidense) y el outro final, un poco ortodoxo aunque interesante y efectivo canto tribal que cierra el libro y deja las puertas abiertas para un segundo capítulo.

Que tiemble Sammet, un nuevo contendiente camina por el mundo Power Metal. Aunque aún le quede a Danielsen lo suyo para estar al mismo nivel que Avantasia, es todo un logro este primer viaje por los reinos fantásticos de Legend of Valley Doom. No solo es un despliegue brutal de medios, es una auténtica aventura aún más sólida y consistente de lo que podría esperarse, con múltiples detalles y un cuidado especial en la producción que da para horas y horas de disfrute musical de Power Metal de primera talla.
Por ponerle un pero, igual la cantidad de músicos es desmesurada. Aunque cada uno goza de su momento (toda una proeza por parte de Danielsen), el cambio de papeles podría ser menos atropellado y apresurado durante la escucha si se acotara el número de artistas. Pero vaya, no es nada que impida disfrutar como se debe el trabajo y ver todo el esfuerzo y la pasión que hay detrás.

Cuatro cuernos medios (8’5/10) para el que podría ser el comienzo de algo muy grande, un imprescindible para amantes del estilo de Power Metal Sinfónico y, sin duda, uno de los debuts más impresionantes del 2015.

Nikki Pink / Bajo
Ludvig Pedersen / Batería
Esa Ahonen / Guitarra
Peter Danielsen / Teclado
Marius Danielsen / Voz, guitarra

* Artistas invitados *

Roger Watson / Voz narradora
Lars Rettkowitz / Guitarra
Mike LePond / Bajo
Barend Courbois / Bajo
Ignacio López / Bajo
Alex Holzwarth / Batería
Tobi Kersting / Guitarra
Robb Weir / Guitarra
Olivier Lapauze / Guitarra
Chris Caffery / Guitarra
Sigurd Kårstad / Guitarra
Ross the Boss / Guitarra
Timo Tolkki / Guitarra
Alessio Lucatti / Teclado
Mark Boals / Voz
Tim "Ripper" Owens / Voz
Edu Falaschi / Voz
Jonas Heidgert / Voz
Alessio Garavello / Voz
George Tsalikis / Voz
John Yelland / Voz (track 11)
Artur Almeida / Voz
Kai Somby / Voz
Elisa C. Martín / Voz
Simon Byron / Voz
Mikael Holst / Voz
Matthäus Krais / Coros
Jimmy Hedlund / Guitarra
Giorgio Novarino / Bajo
Alex TheKing Mele / Guitarra
Gard Austrheim / Guitarra (track 8)
Kristian Tjelle / Guitarra
Marco Wriedt / Guitarra
Felipe Lindh / Guitarra

Sello
Crime Records