Marduk - Viktoria

Enviado por Hammer el Vie, 13/07/2018 - 21:40
1993

1. Werwolf (02:02)
2. June 44 (03:49)
3. Equestrian Bloodlust (02:51)
4. Tiger I (04:12)
5. Narva (04:31)
6. The Last Fallen (04:25)
7. Viktoria (03:46)
8. The Devil’s Song (03:46)
9. Silent Night (04:12)

Poco más de tres años bastaron para que el señor Patrik Niclas Morgan “Evil” Håkansson se pusiera las botas y el cinturón de balas de nuevo y tomara el control de su tanque de guerra blindado con el más pesado de los metales, cómo no, su máquina de matar, su aplanadora bélica llamada Marduk.

La última década de Morgan vio discos aceptables, con mucha caña y tal pero lejos de tener un significado especial o una calidad única, parecía que el estancamiento estaba cerca. No obstante, en 2015 se publica un muy competente Frontschwein, un demoledor ataque blackmetalero que en mi opinión logra destacar mucho de lo que significa Marduk, violencia sónica de compleja manufactura, ya, pero con un feeling casi inigualable. Así, un nuevo trabajo de Marduk se vería indudablemente comparado con su trabajo de 2015. La buena noticia mis lectores, es que el puto Morgan lo ha hecho de nuevo, puedo decir sin miedo que la espera ha valido la pena y que este álbum, Viktoria, se convierte en otro de los grandes aciertos de la banda sueca. En mi cabeza aún existe el debate sobre si es mejor o no que su antecesor, pero sí puedo afirmar que la calidad y la brutalidad están muy igualadas. En este álbum Morgan sigue la fórmula que tantas veces funcionó, black metal crudo, riffs elaborados con fino cincel y una temática que para bien o para mal no puede dejar indiferente a nadie.

Todos lo sabemos, cuando el tipo habló del diablo, cuando se cagó en las religiones semitas había tanto grupo haciéndolo que podrías pasar desapercibido, pero cuando este tremendo compositor decidió abordar temas más mundanos como la guerra y la historia eminentemente bélica entonces muchos de sus fans se vieron señalados y desearon volver a ver a un Marduk satánico, sencillamente porque si hablas de nazis en una canción tendrás los focos de toda la prensa apuntándote como una banda nacionalsocialista, como una banda fascista y a Morgan como la misma reencarnación de Heydrich o lo que sea. Al parecer a Morgan se la suda completamente, ha asegurado expresamente no apoyar la ideología nazi y se escuda diciendo que no debería culparse a nadie por relatar la historia “tal como ocurrió”.

No seré juez o persecutor de Morgan, lo que sí es cierto es que a mí personalmente me deja más frío cuando el tipo escribe sobre la Segunda Guerra Mundial que cuando escribía sobre las aventuras de Lucifer y sus catatumbas infernales, cuando escuchas música tan agreste, tan cruda, cuando te compenetras con melodías tan asesinas que además vienen perfumadas con líricas de eventos y aberraciones tan reales como lo ocurrido en el holocausto judío entonces entiendes que esta música no es para todos, este tipo de arte te vuela la cabeza y es totalmente comprensible que no todos (incluso los que son allegados al heavy metal) puedan darle oportunidades a bandas como Marduk. Eso, todo eso que he explicado se encuentra en Viktoria, el más reciente insulto de Morgan hacia las buenas costumbres, un disco de treinta y tres minutos de guerra total.

Empezando por la portada y el título te vas haciendo la idea de una declaración de propósitos. Un artwork minimalista, sencillo y oscuro. Un soldado con su stahlhelm protagoniza en esta ocasión la iconografía sangrienta de Marduk, sin mayor acompañante que un título teñido en rojo sangre; VIKTORIA, puede leerse, como clara referencia a una marcha de guerra (cómo no) del Tercer Reich. Es casi nauseabundo que con simples elementos el álbum ya provoque un morbo insano, una especie de repulsión y repugnancia propias de los álbumes más extremos.

Los adelantos lo confirmaron, Werwolf y Equestrian Bloodlust fueron los abrebocas que permitieron conocer en qué estado se encontraba Morgan y el resto de sus soldados, para ratificar que sería la misma formación de Frontschwein la que ejecutaría este nuevo LP, con firmeza y una densidad algo distinta a la que nos tenían acostumbrados.

Solo es escuchar el tema que abre el álbum, el ya mencionado Werwolf, para darnos cuenta que aquí hay espacio incluso para la experimentación. Se trata de uno de los mejores cortes del álbum, un ataque de black metal bestial pero con matices thrash y del old school más cañero, aquí huele (mucho) a Bathory, huele a Venom, huele a Sodom. Morgan sabe cómo llamar la atención de sus seguidores sin duda. Dos minutos de infernal intensidad, entrecortados ritmos de batería, horripilantes alaridos y una letra que ya invita a escarbar un poco en episodios menos conocidos de la Segunda Guerra Mundial. La “Werwolf” no fue más que un plan de los nazis para contrarrestar la fuerza aliada con la creación de guerrillas que pudieran naturalmente frenar la arremetida del enemigo. Evidentemente el plan no funcionó y Alemania perdió la guerra, habrá que decirle en todo caso a Morgan que la línea (a riesgo de tirar por la borda mucho de lo que he afirmado a lo largo de esta reseña) “our only hope is Werwolf” es para cagarse de la risa. Como sea, me parece que es un temazo, con una movida distinta a lo acostumbrado pero que se encuadra en las brutales ejecuciones de metal extremo que Marduk ha desplegado a lo largo de los años.

La furia clásica al mejor estilo Marduk vuelve con June 44, no obstante en este corte también podemos evidenciar muchos riffs melódicos e incluso un Mortuus que berrea en ciertos pasajes en sintonía a la estructura melódica del tema. Eso sí, la velocidad, los blast beat y las bélicas líneas de bajo se encuentran en punto de ebullición. Nuevamente las líricas de Morgan se encargan de llevarnos a la Segunda Guerra Mundial para relatarnos un raudo cuento durante el heroico Desembarco de Normandía. Un tema que no está nada mal para continuar la caña maléfica de esta placa.

El tercer corte es Equestrian Bloodlust, el segundo tema que fue publicado como adelanto previo al lanzamiento oficial de Viktoria. Una canción poderosa y cañera que describe las andanzas de la 8ª División de Caballería de la SS Florian Geyer, llegué a pensar ingenuamente que el tema se alejaba de la historia bélica moderna y hacía alusión precisamente al mentado Florian (un noble partícipe en la Guerra de los campesinos alemanes en la primera mitad del siglo XV, figura alabada por los nazis) pero no, el tema sigue la línea de los anteriores, relatando con crudeza las operaciones militares de ciertos descabellados hijos de puta. Es una canción que a pesar de su armonía y su gran composición destila odio por todas partes, sin duda un gran ataque de metal escandinavo. Tiger I continúa la marcha de acero, en honor al tanque Panzer VI-Tiger, un tanque pesado alemán usado (how f****g not?) en la Segunda Guerra Mundial, ya podrás imaginar la letra. En esta ocasión el ritmo es – inicialmente – lento y heavy, pero poco a poco el motor del tanque se va calentando y las ruedas empiezan a sentir el ritmo apresurado que solo puede significar aceleración. Recomiendo escuchar este tema con auriculares, esperar el caos que se desata en la mitad e imaginarse que el redoblante de Widigs es una jodida MG-34 disparando en total furor, intensidad bélica señores.

El quinto tema es Narva, un ataque sónico de cuidado, el martilleo de la guerra no para en ningún momento y esta vez Mortuus describe en sus aullidos los horrores de la guerra nacionalidad por nacionalidad; daneses, SUECOS, noruegos, rusos y belgas, todos espantados y amedrentados por el fuego alemán. El puto Morgan no tiene censura siquiera a la hora de escribir sobre los sucesos sangrientos que sufrió su amado pueblo escandinavo en la oscura guerra; ”Norwegian blood like paint on the walls (…) Danish bodies burnt to a crisp (…) SWEDISH remains pilled along the avenue of death”, se escuchan las bombas caer sobre Narva, se escucha la desolación y el terror.

Un riff macizo abre The Last Fallen, el guitarreo continúa y se transforma en la base del cañoneo posterior que domina la canción. Interesante sonido el que se ha logrado en este álbum, una producción sobresaliente por parte del peculiar “Devo” Andersson quien es también el artífice de las diabólicas líneas de bajo que no pasan desapercibidas a lo largo de la placa. Marduk puede traerte el infierno en la tierra con sus condenadas secciones instrumentales pero siempre con un sonido limpio, nítido y muy profesional. El tema título, Viktoria, también es un emblema del sonido espeluznante y rápido que ha caracterizado a la banda desde hace años, otra vez hay mucho protagonismo del bajo de Andersson, un tema cañero poseedor de espectaculares ritmos en las seis cuerdas también. Mortuus y Widigs van a la par con su competencia de velocidad, ¿quién martillea sus tambores más rápido? ¿Quién chilla más apurado?, un temazo también.

El fuego continúa pero la munición empieza a agotarse, los dos últimos temas del álbum son ataques de metal extremo directo y sin tapujos, contrarias pero unidas por la bestialidad. Rápidas ejecuciones, growls enfermos, riffs de buena fabrica y blast beat incesables, no hay nada que se salga del molde o que llegue a ser muy especial; en The Devil’s Song el ocultismo se mezcla con la temática bélica creando una atmósfera bastante trágica, en tanto, Silent Night tiene su apertura en frías y lentos pasajes que cubren la totalidad del tema, un pesado lamento que cierra el álbum con desafecto y una rara hostilidad.

Pues bien, supongo que cualquier fanático de Morgan y Marduk se sentirá a gusto con este Viktoria, no llega a los cinco cuernos pero sí se merece cuatro. Aquí hay caña, hay bestialidad, hay rapidez y a la vez nos encontramos con líricas muy crudas que no pueden sino incomodar a la audiencia. Tal vez para algunos el tema histórico bélico llegue a aburrir, pero hay algunos que le ven su encanto, hay bandas que escriben siempre sobre sangre, zombies y vísceras, cool, pero la guerra es la guerra, lo más inhumano entre lo humano, ¿lo peor de la guerra? Que es real, ha existido y existirá. Morgan parece entenderlo, independientemente de sus posturas políticas, es un tipo que comanda una de las bandas más brutales del momento y seguramente seguirá atacando a su audiencia con más discos de esta clase. Además, los que conocen la banda se darán cuenta que Viktoria tiene muchos elementos melódicos y cambios de ritmo que poco se habían manifestado en la generalidad de la discografía de Marduk, a veces la experimentación no está tan mal después de todo. Recomendado sí, ¿clásico?. . . ya se verá.

Morgan Håkansson: Guitarras.
Daniel “Mortuus” Rostén: Voces.
Magnus “Devo” Andersson: Bajo.
Fredrik Widigs: Batería.

[Ella Thornell, Moa Asp, Tuva Ekstrand: Voces de fondo en Werwolf]

Sello
Century Media Records.