Marduk - La Grande Danse Macabre

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 26/02/2011 - 18:10
1993

1. Ars Moriendi
2. Azrael
3. Pompa Funebris 1660
4. Obedience Unto Death
5. Bonds of Unholy Matrimony
6. La Grande Danse Macabre
7. Death Sex Ejaculation
8. Funeral Bitch
9. Summers End
10. Jesus Christ...Sodomized

La magna trilogía, dedicada a la sangre, la guerra y a la muerte, que Marduk concibieron, y que de forma devastadora e implacable se plasmó en su trayectoria musical (con discos como "Nightwing" o "Panzer Division Marduk") llegaba a su fin con la edición de "La Grande Danse Macabre", el fin de fiesta, el tercer capítulo de una saga diseñada, y creada, para atemorizar a todo aquel foráneo al mundillo del Black Metal (las huestes de lo extremo nunca han querido hacer nuevo público, sinó espantarlo y posicionarlo lo más lejos posible), y también, de paso, para atrapar, y para siempre, al seguidor ocasional del género, y por descontado, al irredento fan de toda la vida. Disco nacido para gustar.

Morgan, el furioso guitarra, y líder, del combo sueco, sabía del buen momento que la banda vivía, y después de dos tremebundas obras maestras, salvajes y nihilistas, uno no podía crear un disquito de Black al uso, para nada. Marduk cierran su momento trilogía con un capitulazo como la copa de un pino, sin atisbos de querer decelerar el mensaje violento e igualmente lanzados a la carrera por mantener el cetro de ser la banda más extrema e "japuta" del panorama metalero. El feudo de Satán contaba con una bandaza que tenía mucha hambre de gloria. Marduk no se detienen ante nada, ni ante nadie. Una apisonadora, hecha banda de Black Metal, que ni parará, ni se detendrá jamás. O te apartas o te hacen trizas. No hay otro camino con nuestros muchachos. Como debe de ser.

Una portada bastante maja, con una armadura bien visible, nos deja claro que la sangre y la guerra, que ya vivimos en sus anteriores andanzas, van a volver con fuerza a éste discazo para representar sónicamente, y como nadie, a qué huele, y como sabe, la jodida muerte. Nadie como Marduk para ilustrar, de forma directa y sin tapujos, la historia de la humanidad. El lado oculto, oscuro, y obviamente, altamente arraigado en nuestro ser, va a volver a salir al dejarnos llevar por el rugido de Legion y sus hordas. Ya nos empaparon en sangre, ya nos llevaron a la puta guerra (donde vimos morir a todos nuestros amigos), y ahora, los muy cabrones, nos llevan al infierno, para degustar, y de forma muy Blacker, qué significa morir. Artistas de lo bizarro. Mamones de cuidado. Amos del cotarro.

"Ars Moriendi", el primer tema, con un aire algo Doom, respira una atmósfera algo repetitíva, pero que funciona, y mucho, como "antesala-intro" para "Azrael", una furiosa bomba riffera, plagada de blast beat y con una fuerza similar a la de diez mil toros bravos. Brutalidad, muy en la onda del "Panzer Division", sin piedad ni acojone. Toda la carne en el asador (y bien quemada). Vértigo sonoro, lineas de cuerda percutantes y un Legion bravo y desbocado. Menudos bestiajos.

"Pompa Funebris 1660", instrumental con toque Candlemass, deja paso a "Obedience Unto Death", un furioso entramado de material durote (con reminiscencias a Deströyer 666), lanzado a toda mecha, y con cojones obsidianos y mega-crujientes. La banda va a por todos nosotros, y por lo que parece, no van a quedar ni cenizas. Destrucción total.

"Bonds Of Unholy Matrimony" (con auras híbridas a lo "Manowar 83-Candlemass-Dark Funeral"), "La Grande Danse Macabre" (con intro belicosa, y una montaña de puro y duro riffeo rítmico-clónico, desesperantemente adictivo), "Death Sex Ejaculation" (un tema nacido al amparo de ondas como "Fistfucking God's Planet" o "Slay The Nazarene", o sea, himno jodidamente veloz y carroñero), "Funeral Bitch" (con cierto vacile "Dark Funeral-Immortal-Bathory) y "Summers End" (con otro retorno al feudo Doomer) nos entregan un material tan cortante como siempre, con la fuerza intachable de la que siempre hacen gala los suecos, pero con una mayor indagación en tesituras más lentorras y "mediotiemperas". Con los años, Marduk van conociendo cada vez mejor sus limitaciones, y sus pros, y les saben sacar partido. La música de Marduk, ahora, a pesar de seguir siendo ultra-violenta, tiene un nuevo poso, más pantanoso, más farragoso. La guerra anterior nos los ha curtido y los ha convertido en soldados más perfeccionados. Asesinos más capaces.

"Jesus Christ...Sodomized" (menudo titulín, jejeje) nos cierra el trabajazo del 2001, con un inicio crepuscular y que se va tomando su tiempo, para, en nada, despuntar como otro aporte dantesco, feroz y veloz. Puro Marduk. Pura maldad. La batería llena todos los surcos del tema, y Legion se establece como un ejemplar de lo más temible. Poderoso frontman y poderoso vocalista. Una insígnia del grupo total. Su máximo puntal. El soldado más temible. El Dolph Lundgren del Black Metal.

Otro discazo eterno, lleno de dolor y agonía (además de cierto tufillo Doomer). Ideal para el fan de los suecos. Marduk, en el caso de que te gusten, no suelen fallar, y "La Grande Danse Macabre" es otra gema preciosa a la que rendir pleitesía.

4 cuernazos (medios) para "la muerte" de la trilogía más molona del Black Metal. Menudo cuarteto macabro. Esenciales.

Legion: Voz
Morgan Steinmeyer Håkansson: Guitarra
B. War: Bajo
Fredrik Andersson: Batería

Sello
Regain Records/Century Media