Marduk - Dark Endless

Enviado por Spaggiari el Sáb, 13/12/2014 - 03:45
1993

1. Still Fucking Dead (Here's No Peace) - 03:55
2. The Sun Turns Black as Night - 03:05
3. Within the Abyss - 03:45
4. The Funeral Seemed to Be Endless - 03:36
5. Departure from the Mortals - 03:22
6. The Black... - 04:02
7. Dark Endless - 03:51
8. Holy Inquisition - 04:27

Pasen, vengan conmigo, acérquense, estamos a punto de presentar uno de tantos álbumes infrecuentes que se presentaron después de la zona gris del Black Metal (de los finales de los 80’s); donde se conformaba una documentación en demos e híbridos que aspiraban a ser llamados Black en toda su denominación artística. Y es, pues, con la llegada de la edad de oro del Black Metal (91-93) que cientos de bandas ponen la mira en Noruega, que, fue al uso, la meca del género que Venom bosquejó burdamente y Bathory incubó malsana pero dignamente, y es allí cuando medio contubernio extremo decide buscar nuevas maneras de expresar con palabras mayores toda esa brutalidad que se podía entregar con el Black metal… empieza a salir un hormiguero que, especialmente hoy, nos centremos en relatar: y es el periodo de gestación que tiene la Suecia de Bathory para los 90’s, vinculada principalmente con una banda que hoy poco se dice de ella (Y si se dice algo, es para sentenciar como “molona” nada más) Sobre todo, cuando se habla de Marduk.

Marduk siempre practicó un Black Metal muy poco tradicional, y está muy claro cuando uno revisa su larga discografía con afán de conocer su evolución, ya que, a pesar de la uniformidad, la banda jamás ha tenido momentos bajos (Y si los ha tenido, han sido muy altos a comparación con la mayoría de gazapos de las bandas magistrales de toda la vida) pues bien, estamos hablando en particular de un álbum que, básicamente, sentó cátedra, señores. Tanto así como si fuese un ‘Hvis lysett tarr Os’, ‘Panzerfaust’, ‘Pure Holocaust’, o para que se hagan una idea, un ‘Under The sign of The Black Mark’ casi nada, ¿verdad? La piel se nos puede tornar de una textura algo yerta, cuando presenciemos el sísmico ataque que presenta ‘Dark Endless’ debut de estos suecos que hoy nos ocupan.

Para agregarle un poco más de bálsamo a lo que decíamos anteriormente sobre la consistencia de Marduk en cada pinito que daba con un nuevo álbum; se puede añadir, entonces, un recurso del cual los suecos hicieron gala y presencia de él: a merced de la increíble y condenadamente rabiosa ejecución de Blast Beats, los de Devo domaron un Black muy Death. Tienen más lugar esos ataques a los neumáticos de la batería, doble bombo, precisos cambios de tempo, y percusión constante sin tregua, que a los frenéticos riffs cíclicos y periódicos del más primitivo Black Metal; por otro lado, por supuesto que la agrupación nunca pecó de ser muy indulgente con sus composiciones, siempre han sabido darle ese matiz que se aleja de cuando en cuando del estilo tradicional noventero blacker: cargar las guitarras de inarmónicos riffs y graduales cambiamos de tempo, a veces más ambientales que nada.

En síntesis, ‘Dark Endless’ conjuga las mejores capacidades de ambos géneros (Death y Black), jugando con el borde de la melodía y los pasajes más reticentes; unas que otras armonías a la sazón y mucho belicismo que dar a sus estructuras rítmicas. Ahora bien, la producción se aleja en términos meridionales de la empantanada producción del Low-Fi y sus semejantes; encontramos, bien, una enormidad de elementos que rescatan toda la instrumentalización del combo, asimismo invocan esas oscuras florituras a la postre y solos de guitarras acuciosos que no dejan desentonar en lo más mínimo.

Y, claro, el salvajismo aquí se define en 30 minutos nada más, sin necesidad de agregarle casi dos horas en puros pedos adornados con teclados y acompañados con unos graznidos de cuervo ronco, y venderlo como algo sumamente oscuro y rematadamente visceral y, por si fuera poco, innovador, cuando menos, algo ridículo sería meter a Marduk en ese saco de impostores.

Y para que se den mayor cuenta, todo cunde cuando empiezan las primeras ventiscas del Lp, unos teclados en compás luctuoso abren paso al minotauro ‘Still Fucking Dead’ Resaltar el aclimatado riff cancerbero que hiende en dos partes esta canción: la primera, de un macabrismo incontrolable que atruena con todos sus instrumentos, haciéndose casi indistinta entre la pared de sonido que se desploma de golpe, sin embargo como habíamos dicho, la producción a pesar de eso hace que oigamos a todos los elementos por igual y sonando por Igual; la segunda, es el remozado aire de la batería que incrementa su velocidad para mostrar sus mejores dotes, una cosa que cierra bocas de la admiración y sorpresa.

Le siguen canonícas ejecuciones del género cuando aparecen ‘The sun Turns Black as Night’ con la introducción maciza de teclados y el oscurantismo que tuerce de inmediato al oyente poco acostumbrado, a eso agreguémosle el variado y talentoso dinamismo que crean en ritmos bestiales: todos y cada uno se reaniman a cada minuto, y cada vez más con una salvajada irreducible. Y si aquellos dos Tracks no los hicieron moverse del tapial, prestar absoluta atención a ‘Whitin the Abyss’ se entonan y se perfilan muchos resabios de Bathory, (Y ¿como no, pues?) más en los entramados solísticos de primera instancia.

Pero la que se lleva las persignaaciones y el dobladillo de rodillas como reverencia, es la abrupta y desvergonzada ‘The Funeral Seemed to be Endless’ una canción que destila a borbollones irremisible calidad, y que carga tras sí una arremolinada vehemencia en cambios y punteos; a nivel vocal, te estrellan en la cara esos Growls con Shreks infamemente bien aleados; la melodía es cuidada, muy trabajada, crean ese aporreo épico e insano pero alucinador en todo sentido. Algo que yo destacaría, es que la presencia del bajo crea un rudimentario sonido que se va haciendo cada vez grueso y más grueso, llegando a un punto donde se colma de ‘gordalidad’ y densidad, que, simplemente, con compararlo a los rasgados riffs de siempre, estos primeros se los comen de una y sin miramientos.

Las siguientes dos, ‘Departure from the mortails’ y ‘The Black….’ Trabajan combinando los densos solos juntos con hirientes breaks y cortes más impredecibles, para concederle una mayor rigor compositivo, tanto, que es fácil reconocer cuando han incrementado de un plomazo la energía empleada en una ejecución, energía que en las precedidas ejecuciones estaba emanada con mucho furor, sin embargo muy poco a comparación con estas siguientes presentaciones.

Y, pues, terminamos con ‘Dark Endless’ y ‘Holy Inquisition’ que vuelven a bajar la celeridad para ser más “experimentales” y cambiantes de aires; mucho cambio de ritmo, fuerza vocal dual de por sí, y algo de melodías solapando los factores de contundencia, no por ello dejan de ser unas exultantes piezas con mucho manejo y profesionalidad. Acto seguido, es un intro el que nos deja el final del álbum.

Pues, esto es Marduk, pura metralla sin concesiones. La banda se alejó del terreno tradicional del Black más bruto y crudo, y acertó convidándose con el Death de Tampa más férrico y herrumbroso, creando consigo una sutil, como bestia, concatenación de inclementes y atroces centelleos de ambos estilos. Y como dije pues, estos infectos sujetos sentaron cátedra, amigos, y de la más horripilante.

Dread: Voz.
Devo: Guitarra.
Evil: Guitarra.
Rickard Kalm: Bajo.
Af Gravf: Batería.

Sello
No Fashion Records