Manzano - Al límite de la pasión

Enviado por Alexrock el Vie, 04/01/2013 - 21:19
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Para enjuiciar “Al límite de la pasión” debemos primero contextualizar la época en la que el mismo se editó, que no era otra que finales de los ´80, principios de los ´90 (el disco es de 1990), y el lugar donde se editó, España, y eso no es moco de pavo.

Socialmente estábamos en un país en el que los cuarenta años de retraso debido al “insigne” aún eran patentes, un país en el que aún era un hito ver unos pechos de mujer en la televisión pública; un país en el que por aquel entonces empezó a emitir Tele 5, cuya bandera eran las “mamachicho” y las pelis de Esteso y Pajares donde no paraban de salir tetas. Ese contexto “sexual” tiene su importancia, como luego veremos.

A nivel musical nuestro máximo exponente era “La Década Prodigiosa”, tal cual; es decir, cutrez revestida de nostalgia sesentera de marisoles y jeanettes. El rock, salvo los clásicos más conocidos, Barón, Obús… y poco mas, era el gran ausente en los medios de comunicación generalistas y la famosa frase de “peludos, drogadictos y maricones” dedicada a los “jebis” aún campaba a sus anchas, sobretodo en las localidades mas pequeñas como la mía.

Sin embargo, no todo estaba perdido, revistas minoritarias como la “Heavyrock” o programas, mas minoritarios si cabe como “Rompehielos” ondeaban la bandera del heavy metal y del rock, y los que ya estábamos hacía tiempo enganchados por esa “música infernal” conseguíamos enterarnos de cómo estaba la movida a nivel nacional e internacional.

Y es que allá fuera, el thrash metal poco a poco iba durmiéndose en un letargo en el que nunca debió caer, mientras que aquí en España salían Fuck Off y Legión como novedad absoluta; y sobretodo en USA, el hard rock, que había estado en pleno apogeo durante la década de los ´80 llegaba a España justo cuando iniciaba fuera su época menos dorada. Grupos como Sangre Azul o Júpiter, por citar solo algunos, parecían trallazos novedosos; realmente lo eran en España.

Pues bien, de entre toda esa amalgama de músicos había un cantante, catalán, de Barcelona, José Antonio Manzano que en 1982 formaba parte de una banda denominada Tigres de Metal en el que militaba Pedro Bruque, el entrañable autor de la no menos entrañable “El heavy no es violencia”. Tras ello, pasó a engrosar las filas de los míticos Banzai, con Salvador Domínguez, siendo que cuando estos se disolvieron formó Zero.

Quizá harto de tanto cambio, y habiendo conocido a Toni Vallés-Batlle a través de un importante aunque menos conocido periodista musical llamado Joan Singla (MetalHammer), forma Manzano, y edita en 1988 un primer disco de título homónimo que fue al año siguiente grabado en inglés bajo el nombre de “Red hot” y que curiosamente llegó a Japón bajo el título de “Turn me on”. Gracias a ese primer “Manzano”, la banda llegó a tocar en el primer Monster of Rock celebrado en España, en 1988, junto a “banditas” como Helloween, Anthrax, Metallica e Iron Maiden. Una reflexión, es curioso como en el país de Los Pecos alguien tuvo los cojones de montar una historia tan maravillosa como el Monster of Rock en 1988.

En 1990 grabó este “Al límite de la pasión” que si bien debió ser su consagración definitiva, supuso un golpe duro a sus aspiraciones. ¿Porqué?, sencillo, los que veían a las mamachichos en tele5 lo tacharon se sexista (la verdad es que alguna de las letras del disco, especialmente “Carne en movimiento” o “Suficiente por hoy”, son lamentables), de ahí lo del sexo que contaba antes; todo el disco tiene una “esencia”, por decirlo de algún modo, a Whitesnake mas que significativa (desde la portada, la pose y, evidentemente, la música, especialmente “Al límite de la pasión” –“Is this love”?- y “Love on the run” –mismo esquema que “Still of the night”-) y así, las críticas no fueron todo lo buenas que se esperaba, y la repercusión del disco, nimia.

Ciertamente el disco, a nivel letrístico, no soporta el paso del tiempo, ni creo que soportase desde el principio nada, pero, olvidándonos de ese “pequeño” detalle, y más allá de las evidentes similitudes con la banda de Coverdale, el trabajo musical a mí me parece bueno, Toni Vallés era un guitarrista enorme y lo demuestra, y J.A. Manzano era un cantante con una calidad fuera de toda duda, y temas como “Necesito estar suelto”, insisto, olvidándonos una vez mas de las letras, es buenísimo, igual que “Listo para atacar”, que con esa armónica tan ardiente pone la piel de gallina, “Como un huracán” contiene unas guitarras sensacionales, y así el disco entero.

En fin, que el hard rock que practicaba Manzano era bueno, pero su estrella estaba estrellada…tanto, que tras el fiasco que supuso el disco, se marchó a Suiza, donde grabó un disco con Emergency, en 1993, y en 1994 participó en la grabación de “III” de Niágara y ahí se perdió la pista de un cantante genial que no supo gestionar, quizá, su devoción por Coverdale & Cía.

Pero la historia es la historia, y eso también tiene un incalculable valor, por ello, y a pesar de todo, desde estas humildes teclas rendir un homenaje a Manzano por ser parte de la vida musical, vida al fin y al cabo, de quien suscribe, cuando frente al espejo de su habitación emulaba a tantas y tantas estrellas de rock, tocando una guitara imaginaria o haciendo del bolígrafo un micrófono; todo ello mientras soñaba con pelos largos, chicas sexies y heavy rock a toda ostia en el “loro” del “buga”.

No jodas!, tú también lo hacías!!.

José Antonio Manzano: Voz
Tony Vallés: Guitarra
Juan J. Maurel: Guitarra
Javier J. Barrecha: Bajo
Ramón Pinyol: Batería

Sello
GBBS Producciones