Manowar - Hell on Stage - Live

Enviado por Hawkmoon el Dom, 13/03/2011 - 14:47
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DISCO 1

1. Metal Daze
2. Dark Avenger
3. March For Revenge (by the soldiers of Death)
4. Hatred
5. Gates of Valhalla
6. Bridge of Death
7. William's Tale
8. Guyana (The Cult of The Damned)

DISCO 2

1. The Warrior's Prayer
2. Blood Of The Kings
3. Sting of the Bumblebee
4. Heart of Steel
5. Master of the Wind
6. Outlaw
7. The Power
8. The Crown and the Ring

Manowar son una banda para odiar o para amar. Y esa opción, sea cual sea, es para siempre. No hay término medio con la banda de Eric Adams y Joey DeMaio. Todo son extremos.

Desde que debutaron, en 1982, con esa excelsa pieza de Rock duro, Metal "Wagneriano" y mucha épica a lo Conan, de nombre "Battle Hymns", el combo americano ha ido, paulatinamente, sin prisas pero sin pausas, haciéndose un hueco enorme entre las audiencias (sobretodo la europea y la sudamericana) y ha conseguido hacerse con el amor incondicional de millones y millones de seguidores por todo el mundo. La actitud machista, la pose de duros, sus shows plagados de nenas en bolas, su discurso (manido totalmente) sobre la pureza del verdadero Metal...todo eso por lo que han sido tan, y tan, duramente criticados, es nada en comparación al pedazo de legado musical que la banda deja trás de si.

Discos como "Into Glory Ride" (1983), "Sign of the Hammer" (1984), "Fighting the World" (1987), "Kings of Metal" (1988), "The Triumph of Steel" (1992) o "Louder Than Hell" (1996), consiguieron hacer de Manowar un bastión total, un referente, un icono. Por de pronto, si yo pienso en Heavy Metal, lo primero que me viene a la mente es a la banda de DeMaio, tocando en vivo, al máximo de volumen, con unos alaridos inhumanos de Eric Adams y mucho cuerpo en las guitarras. A eso llegaron Manowar, aunque a muchos les duela: a resumir, del todo, la idiosincracia del Metal. Almenos el ochentero.

La década de los ochenta fue gloriosa para Manowar (y para los que amamos su material), y en la de los noventa, pese a no tener unas ventas colosales, no puede decirse que la cosa les fuese muy mal. "Louder Than Hell" entregó un discazo total, plagado de puro Metal (made in Manowar 100%) que se hizo, con poco tiempo, con el respeto de todo seguidor de la banda. De hecho, a día de hoy, en pleno 2011, para mí, el disco de 1996 es lo último magno que han parido los Metal Warriors.

Un disco enorme necesitaba de un tour enorme. Y así se hizo. El tour mundial, que se bautizó como "Hell on Wheels", arrasó con todo el planeta, y llevó a la banda a tocar a lugares que nunca antes habían flipado con el poder de Manowar. Más de tres años de tour dieron para dar muchísimos shows (unos mejores que otros), mucha diversión en la carretera (que ya ha sido, ampliamente, documentada por la colección de DVD's que la banda no para de editar), mucho Metal, y de postre, un directo. Por fín, después de tantos años y tantos discos molones, los Kings of Metal se sacaban de la manga un directazo ("Hell on Wheels-Live"), para que todos los fanáticos de Manowar pudiésemos disfrutar de himnos como "Wheels of Fire", "Metal Warriors", "Carry On" o "Thor the Powerhead". Lo malo es que el directo no hacía justicia al mundo sonoro de Manowar. Para nada. Un disco con un público inaudible, con una banda entregada a medias y con interpretaciones mejorables de mucha carnaza clásica no eran lo esperado por la horda de seguidores de DeMaio y compañía. A muy poco nos supo la movida. Directo de lo más decepcionante.

Pero como Manowar es una banda que se debe a sus fans, ni corto ni perezoso, Joey DeMaio, el líder indiscutible del combo, se puso manos a la obra, y en nada, para que nadie pusiese el grito en el cielo, nos caía, como regalo de los dioses por nuestra paciencia ante el nefasto directo anterior, "Hell on Stage-Live". Manowar se sacaban de la chistera otro disco en directo, pero a diferencia del anterior, que era un disco lleno de Hits en vivo, y de mucho material clásico y querido a gran escala (aunque sin fuerza ni sabor), ahora, Manowar, nos aplastaban con material legendario. Temas de sus discos más queridos, pero que no eran nada habituales en los directos. Joey piensa en sus fans, y como dato, ningún tema de "Hell on Wheels-Live" se repite en "Hell on Stage-Live".

Manowar la cagaron con su primer disco en directo. Era imperdonable. Pero como buen guerrero, Manowar, el ente más bárbaro del mundillo metálico, iba a enmendar el error. Llegaba el momento de hacer temblar la Tierra de nuevo. Y ésta vez, con toda la fuerza de Odín, Thor, y cualquier dios de la guerra que pasase por allí. Manowar, cuando tienen una buena noche, son la banda más cojonuda del mundo. Tocaba demostrarlo.

Una portada muy molona, muy Manowar, con un demonio, y rodeado de fuego y nenas sexys, nos recibe de forma directa. Bienvenido al mundo Manowar, un mundo plagado de épica, peligros, brujas, demonios, tetas, fuego y acero. Portada-resumen ideal. Un cómic de Conan sonoro, y hecho Heavy Metal. ¿Qué más se puede pedir? Vámonos a la guerra. Saqueadlo todo. ¡Muerte al falso Metal!

Nos encontramos con un doble directo. Espero que la cosa atruene. Si Manowar me han vuelto a grabar una mierda de show me voy a cabrear. Play...

El rugir del público, y al grito de "Manowar, Manowar, Manowar" dispara la movida, y en cuestión de segundos (muy pocos) la guitarra de Karl Logan se sale con "Metal Daze", el poderoso tema-vacile de "Battle Hymns". Recuerdo impagable al debut de Manowar, y un tema nacido para vivir en directo. Eric Adams ruge como debe y el resto de la banda cumple. Inicio de show molón. Me encantan los himnos en directo, y más si están tocados con pasión, como es el caso. Habría preferido su "Manowar" para abrir el show (como casi siempre hacen) pero "Metal Daze" me ha molado. Del todo.

"Dark Avenger", "March For Revenge (By The Soldiers of Death)" (una de las mejores de todo el directo, con un Adams soberbio), "Hatred", "Gates To Valhalla", "Bridge of Death" y "William's Tale", nos muestran a unos Manowar ultra-sólidos, muy "Wagnerianos", sabiéndose el centro de miradas, y desplegando su poder metalero como nadie. El material que revisitan es una joya total, y ellos, conscientes de ellos, se entregan sin medias tintas. El mejor Metal es aquel que se ejecuta con sudor, sangre y dolor, y joder, los temas destilan puro olor a batalla. El sonido del trabajo, la entrega del público, los instrumentos...todo suena que alimenta. La atmósfera de directo se palpa desde el primer segundo. Todo huele a sobaco, a cerveza y a buen rollo. Huele a puro, y duro, concierto de Manowar.

"Guyana (The Cult of The Damned)" (por siempre, uno de mis temas predilectos de Manowar) se erige como una de las mejores del primer disco. Madre mía, que derroche de pasión, fuerza y Metal. Joey DeMiao conduce, gracias a su bajo, el tema, y lo limita y lo hace fluir a su antojo, Adams vuelve a convertirse en el protagonista y Columbus, pese a no ser nada de otro mundo, si que sabe hacer retumbar nuestra caja torácica. Impacto total en el alma. Vamos a por el segundo disquito. Qué ganas, joer.

"The Warrior's Prayer" (míticas lineas, sin duda) precede a la carnicera "Blood of The Kings", que aquí, suena más devastadora que nunca, ultra-veloz, ultra-cortante y con una magia oscura total. La guitarra de Logan ataca sin piedad y nosotros, ya extasiados, nos hacemos nada más, salvo mover el cabezón hasta que nos revienten los ojos. Menuda diferencia respecto al disco anterior. Manowar han escuchado las criticas por su pasada poca entrega y se han cabreado. Les tocaba demostrar que en directo son unos putos amos, unos reyes. Lo han hecho, menos mal.

"Sting of The Bumblelee" (el más célebre solo de bajo de Mr.DeMaio) actúa de entremés para las dos power-ballads más preciosas en el carrerón de Manowar: "Heart of Steel" y "Master of The Wind". Encended los mecheros (nada de móvil, modernetes de los cojones) y dejáos llevar por la atmósfera acústica y bella que la banda sabe crear cuando quiere. Momento, tan relajado como épico, que demuestra que Manowar reinventan su propio sonido, para llevarlo ante su público. Los temas no suenan con la protección de sus mastondónticas producciones, para nada, pero suenan con alma. Mucha. Precioso momento para el relax, dentro de la batalla en la que nos hayamos inmersos.

"Outlaw" y "Power", dos trallazos pertenecientes a su furioso "Louder Than Hell", cierran el disco y nos dejan flipados. Más empaque, más Heavy Metal feroz y más garra. Menudo pepinazo. Eric Adams suena más desgarrado y oscuro que en el discazo del 96, y se agradece un poso más candente. Manowar saben arrasar un escenario. El directo da fé de ello. Del todo.

"The Crown and the Ring", que suena como outro de show, nos avisa de que la cosa se acaba. Se encienden las luces, tenemos el cuello destrozado y pisamos un vómito. Show de los de siempre. Bien cojonudo.

4 cuernos (medios) para el genial directo de Manowar, con un listado de canciones no muy conocidas (y bien cañeras) y un acertado tono. Disco muy vivo. Ideal para el fan de Manowar, y un paso genial, que nos hizo olvidar el pasado directo.

Death To False Metal. He dicho.

Eric Adams: Voz
Karl Logan: Guitarra
Joey DeMaio: Bajo
Scott Columbus: Batería

Sello
Nuclear Blast