Manes - Vilosophe

Enviado por MetalPriest el Lun, 13/01/2020 - 11:46
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1. Nodamnbrakes [One Zero / Endpoint]
2. Diving with Your Hands Bound [Nearly Flying]
3. White Devil Black Shroud
4. Terminus a Quo / Terminus ad Quem
5. Death of the Genuine [The Redemption Ritual]
6. Ende
7. The Hardest of Comedowns
8. Confluence [The Vilosophe Crux]

Vilosophe es uno de esos trabajos que hacen daño. Puedes tener opiniones sobre él en todo un abanico de matices y enfoques pero al final tendrás claro esto: Veas como veas Vilosophe de Manes, te guste o no, es un álbum que deja algún tipo de marca. A los detractores, les molestará el cambio tan brusco y moderno que se sacaron los noruegos de la manga. Los fans incondicionales, verán en este una especie de segunda obra maestra consecutiva que destaca por su heterodoxia… pero de algún modo también pagando un precio. Y ese precio es el enfoque enfermo pero sobre todo triste y melancólico que tiene el álbum. Son un cúmulo de cosas; la atmósfera, el cambio de estilo musical, las letras, la chocante voz de Asgeir… pero a lo que iba: en el caso de los que vemos en Vilosophe algo rotundamente positivo, de algún modo también salimos escaldados, como si de una relación tóxica se tratase.

En este segundo álbum, Manes renacen re-encarnados en algo totalmente distinto; Tor-Helge Skei (aka Cernunnus) llevó el mando de la agotada banda y decidió golpear el timón llevándola por terrenos impredecibles. Choca ver a esta agrupación, con lo enorme que fue creando black metal de olor clásico mezclando ahora trip-hop con una especie de avant-garde / industrial metal jazzero. De algún modo, se sobre-entiende que hay un trasfondo musical que estaba oculto tras el mostrador en la versión black-noventera de Manes, pero por otro lado, las locuras de otros coetáneos y vecinos noruegos del rollo (como Ulver, Solefald, Arcturus, Fleurety o Atrox) hicieron seguramente que Manes diesen también el paso. Venir de hacer black metal y parir álbumes como La Masquerade Infernale, el William Blake Album o Neonism debía de ser algo tentador para Tor-Helge. No verse solo en el camino de “la rotura con las raíces” (black además), debió alentarle, y de ese modo fue como reformó la banda con nuevos miembros que le ayudasen a llevar a cabo tan ambicioso sueño.

La materialización de este sueño es Vilosophe; un álbum cargado de emoción encarnado en múltiples facetas. Que si aquí suenan más rabiosos, allá más tristes, acá más nostálgicos… está claro que se pretende llegar a estos niveles de emotividad adrede, y que cada elemento musical añadido se puso para cumplir ese propósito. Y no se trata únicamente del elemento, sino de cómo está implementado. Por ejemplo: ¿Por qué el saxofón de Ende suena tan orgánico y el de Diving With Your Hands Bound [Nearly Flying] está prácticamente recortado y pegado? ¿Y por qué parecen tan interesados Manes en que lo notes? A saber. Son esos detalles excéntricos y eclécticos los que hacen a Vilosophe un álbum tan especial. Es como un collage de sonoridades que conforma un collage aún más grande de emociones. No creo que lo pueda narrar de manera más clara en lo que resta de texto.

Lo que tengo claro es que llevo años, muchos años ya con este disco, y la sensación de respeto ha subido progresivamente año a año. Desde la inicial decepción, desagrado, pasando por la curiosidad, el disfrute y llegando (finalmente) a la adoración. Por eso comentaba el precio que se cobra Vilosophe incluso para sus partidarios más acérrimos con tanto énfasis. Es un álbum “maldito” hasta cierto punto, pero a su vez maravilloso tal como es. No negaré que se añore un poco la etapa black de Manes, quizá pudieron re-grabar canciones inéditas de las demos para despedir en el 2000 o 2001, como Dios manda… pero no lo hicieron, simplemente pasaron del Under ein blodraud maane (’99) al Vilosophe (2003); abruptamente y sin vaselina. Y fijaos que aún con semejante cambio de tercio y su consiguiente varapalo todavía sigue gustando.

Creo que estamos ante un trabajo que únicamente interesa a unos pocos, y que en esta comunidad interesará a todavía menos. Pero esto sigue siendo metal, sigue siendo pesado, duro, y aunque a algunos les cueste creerlo, esto todavía es oscuro. Manes siempre serán oscuros y sombríos. En otras épocas igual lo eran de manera menos sutil, ahora lo son de otro modo, quizá de uno más mundano y realista. Y es esa es también la gracia: que logren sonar oscuros sin recurrir a las mismas fórmulas que en el Under ein blodraud maane. Diré más: aquí tienen más que ver con Themes From William Blake's The Marriage of Heaven and Hell de Ulver o con los Massive Attack más pesados que con su propio debut. Y no por poco margen, ojo.
Para mí, este es un pequeño clásico del avant-garde metal y experimental, al menos dentro de Europa. Es un álbum que fusiona muchas cosas, juega con los sonidos, crea ambiente, recrea historias… es un clásico, pero sin un rollo concreto al que pertenecer. Cinco cuernos. Un 9.0 para Vilosophe. La locura más lúcida que me he topado en mucho tiempo (con el permiso de Sigh, claro).

Asgeir Hatlen: voz.
Tor-Helge Skei: guitarras, teclados y programación.
Eivind Fjoseide: guitarras.
Torstein Parelius: bajo.
Rune Hoemsnes: batería y percusión.
Tommy Sebastian Halseth: voz.

Sello
Code666 Records