Malakhim - Theion

Enviado por Mendoza M. el Dom, 10/01/2021 - 01:11
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1. There Is a Beacon
2. Merciless Angel of Pestilence
3. Slither O Serpent
4. Chalice of Ruin
5. His Voiceless Whisper
6. Hammer of Satan
7. The Splendour of Stillborn Stars
8. Theion

Álbum completo

Encontramos en el primer largo oficial de los suecos Malakhim, el cual lleva por nombre "Theion", una nueva demostración del buen estado de salud del que goza el Black Metal actualmente. Nos topamos con un quinteto formado por músicos con cierto recorrido en la escena, entre los cuales destaca Andreas Nilsson (Naglfar), y que nos otorgan un buen puñado de canciones que se regalan en un ferviente e incondicional amor a Satanás sin mayores reparos.

Estamos ante un álbum fuerte y robusto, obra de un conjunto activo que se abalanza sobre el oyente por medio de una evidente soltura interpretativa. El sonido es áspero y dotado de mucha profundidad, con un eco que consigue llenar todos los rincones y que le permite a los instrumentos sobresalir en su justa medida. Quizás el apartado vocal sea lo más destacable a primera instancia gracias a ese berrido encarnado que aprieta y ahorca. Sin embargo, el misterio que yace entre las guitarras, las melodías de estas y el elaborado trabajo de percusión, forja una poderosa instrumentación que sabe erigirse como pivote central de la obra, apelando a la tradición blacker ortodoxa de su país natal.

En cuarenta minutos que se reparten en ocho temas, Malakhim se despacha un Black Metal épico que se amolda a todo. Desde canciones lentas que juegan con la intriga como "There is a Beacon", hasta el caos más absoluto en "Hammer of Satan", el grupo se mantiene unido y nos otorga una grata imagen de confianza y de gran solidez. Y pese a no gozar de momentos álgidos, por cuanto a innovación y originalidad de esquemas, el álbum se las arregla para suplir estas carencias gracias a una entrega y una sinceridad expresiva que me conmueve el alma.

En el medio de toda esta vorágine se percibe cierta delicadeza y virtuosismo. Una especie de gancho que logra mantener unido a todos los temas bajo una especie de hilo conductor. El combo es resolutivo y tira el carro para adelante en todo momento, confeccionando una sensación de continuidad que beneficia enormemente a piezas como "Slither O Serpent" (un guiño a los mejores Watain), la volcánica "Chalice of Ruin", o la divina "His Voiceless Whisper" y su amplio abanico de matices. Los tramos de tranquilidad son efímeros, salvo alguna contada excepción en puentes e introducciones. Las líneas vocales buscan, dentro de su vehemencia, acoplarse a la música en pro de crear una comunicación con el oyente. Todo esto se logra mediante la gruesa e intensa ejecución en guitarras, las cuales definen el porvenir del trabajo en una seguidilla constante de ataques que no hacen más que desnudar una madurez muy acusada.

En todos los cortes se reproduce una especie de furia contenida, la cual terminará desembocando a la larga en una cruenta explosión de melodías y contundentes blast beats que destruyen todo a su paso, más no se imponen arbitrariamente en la mezcla. En las monumentales "The Splendour of Stillborn Stars" y "Theion" se le da mucha importancia y protagonismo a ello, mostrando a una banda que acelera y desacelera a placer con tal de romper un poco los esquemas que manejaban hasta este punto. Con letras que abrazan el concepto de un diablo liberador y destructivo, encontramos en E, vocalista y compositor del asunto, a un tipo que se despacha a gusto, sazonándolo todo con guiños a pasajes bíblicos, cábala judía y escritos de Crowley, Andrew Chumbley, Kenneth Grant y demás gente cuerda, vociferando sus cánticos con total poderío y seguridad.

Me atrapó ese ímpetu constante del grupo por crear estas atmosferas tan abrasivas sin mayores trucos, manteniendo una intensidad constante que no da tregua. Un álbum fiero, pero no desprovisto de cierta complejidad y suficiencia compositiva. Se llenan todos los vacíos con un efecto dinámico en producción, propiciando momentos de gran emotividad gracias a arpegios y riffs pesadísimos que arropan al oyente y lo clavan al suelo. Se dibujan ambientes con facilidad, creando una sensación de tenacidad parecida a la de una erupción, una suerte de clímax decisivo que se verá representado en su portada, la cual está inspirada a su vez en el "The Great Day of His Wrath" de John Martin.

Sin duda un gran debut el de Malakhim, una obra que viene a recoger lo realizado en sus lanzamientos previos (un Demo y EP llamados I y II respectivamente) y lo llevan a otro nivel, mostrándonos así una presentación formal que los posiciona de entrada como una grata sorpresa en los aleteos iniciales de un año que promete ser muy activo por cuanto a novedades se refiere. Black Metal honesto, perfectamente producido y que raya muy buen nivel. Cuatro cuernos.

E: Voz
AK: Guitarra
AN: Guitarra
VT: Bajo
TK: Batería

Sello
Iron Bonehead