Machine Head - Supercharger

Enviado por Hawkmoon el Vie, 05/08/2011 - 16:53
129

1. Declaration
2. Bulldozer
3. White-Knuckle Blackout!
4. Crashing Around You
5. Kick You When You're Down
6. Only The Names
7. All In Your Head
8. American High
9. Brown Acid
10. Nausea
11. Blank Generation
12. Trephination
13. Deafening Silence
14. Supercharger

Después del batacazo que Machine Head se pegaron con "The Burning Red", disco que fue pésimamente acogido por todos aquellos que flipamos en colores con aquel devastador "Burn My Eyes" (uno de los mejores diez trabajos de la puta década de los 90) y, en menor medida, con "The More Things Change", Robb Flynn, alma y mente del combo de Oakland (California), supo que tenía que ponerse las pilas. La movida "alterno-Nu-grunge-raperoide", y mega-modernilla, de su tercer trabajo quedaba francamente en desventaja frente al poderoso entramado Groove, Thrash y extremo de sus dos primeras obras. Era como comparar "Batman Forever" con las dos primeras entregas de Tim Burton. Un bochorno, vaya.

Si el grupo, hasta antes de la edición de "The Burning Red", se había posicionado como uno de los entes más fiables en vivo, uno de los más cañeros y auténticos, y todo un bastión de cara a posicionarse por el trono del rollo (en dura pugna con sus maestros, caso de Slayer, Metallica, Pantera o Sepultura), desde el 99 parecía que lo extremo ya no iba con ellos. Si antes, cuando empezaron, las bandas citadas arriba eran el agua, el puro alimento, para la mente de Flynn, ahora parecía que todo giraba en torno a Korn, al Rap y a todo tipo de parafernalia sónica para quinceañeros idiotas. Había que vender. Aún a costa de perder la identidad. No hay más que recordar el peinado Punk de Flynn en el momento. De icono post-Thrash a héroe de los niños y "zombies Mtv". La entrada del "alternativo" Luster, reemplazando al cañonazo que era Logan Mader (quién se las piró a Soulfly) tampoco hizo demasiado por mantener el toque metálico. Si Metallica parieron un "Load", Machine Head querían otro. Supongo que hay que cabrear a la parroquia para, en cuánto puedas, y por sorpresa, encasquetarles una buena patada en los cojones. O almenos esa era la intención. Después de aburrir a los metalheads (su público original, los que pusieron a Machine Head en la cima a mediados de los noventa) y no ponerse al nivel de ventas de Korn, Limp Bizkit o Linkin Park (que, no nos engañemos, esa era la única finalidad de "The Burning Red"), Flynn se sacó de la chistera un nuevo disquito. "Supercharger" era su nombre. Y su movida, lo que nos iba a ofrecer, supuestamente nos iba a parecer muy cañero, y, a la vez, el público Nu y "moñas", los que habían flipado con "Batman Forever", también iban a tener su ración de desesperación juvenil, cuerdas bajas y letras lacrimógenas. Todos contentos. O no...

"Declaration", intro de marras que nos viene a avisar que algo jodido se acerca, algo peligroso, nos lleva ante "Bulldozer", un ente cabroncete, bien riffero, que aún sin esmerarse demasiado, y a base de un movimiento de cuerdas bastante repetitivo, consigue acabar siendo un pelotazo bien denso, bien grumoso. Digno heredero de aquel oscuro y cojonudo "The More Things Change". Las acotaciones melódicas en la voz de Flynn, onda "The Burning Red", no faltan, haciendo la cosa menos durota, pero compensando con una labor maja en todo lo demás. Bajamos, subimos, nos tiran hacia un lado, nos pegan un buen hostión...en fín, temita por etapas. Dave McClain y Duce, la base rítmica, siempre será una de las mejores bazas en el sonido de los Head. Y con "Bulldozer" queda claro. Sonido cenagoso. Las moscas ya se aproximan. Groove puro y duro. Eso sí, bañadito en aguas Nu. No iban a cambiar de la noche a la mañana, tio. Las cosas toman su tiempo.

"White-Knuckle Blackout!", que parece más bien un descarte de "The Burning Red", que trata de ponerse cañero, que quiere gustarnos, pero que no lo consigue (sobretodo por el insoportable rapeo "Flynnesco") le da el paso al supuesto "Hit" de la movida del 2001: "Crashing Around You". Con un título así uno espera leña a lo "Block", "Old" o "Ten Ton Hammer", ¿no?. Pues nada, colega. Sigue esperando si quieres caña parda, made in 1994 -1997. La cosa tiene su miga, las guitarras se comportan, hacen que te muevas, pero todo queda a medio fuelle. Cuando has sido un puto campeón de los pesos pesados, querer sonar a peso mosca, como poco, parece una soplapollez. Machine Head suenan mucho más comerciales, más lights. Y eso no es malo. Todo el mundo quiere nadar en oro. Yo, el primero. Pero, coñes, hay formas y formas. Rap-Nu-Groove alternativo. Mú bónito, Rob. "Collage" para todos los gustos. Menos uno. El del buen gusto. Para un alterna, un tipo que cree que no hace falta sonar infernal cuando haces Metal, el tema le podrá, quizás, parecer el nuevo "Smells Like Teen Spirit". Pero nada más lejos de la realidad. La cosa es previsible. Y está demasiado azucarada. Yo no sé si Robb quiere más público, o es que quiere ser un idolo infantil, en plan Espinete, D'Artacan o Willy Fog. Una cosa es ser accesible. Otra es hacer pajas a diestro y siniestro y no parar de regalar caramelos. ¿Qúe queda del tio que soltaba aquello de "Let Freedom Ring With a Shotgun Blaaaaast!!!!"?

"Kick You When You're Down", "Only The Names", "All In Your Head", "American High", "Brown Acid", "Nausea" y "Blank Generation", siguen la vertiente moderna, la onda de sonar alternativetes y sin mucha miga. Está claro que Machine Head son unos pedazo de músicos y tocan bien la mierda que nos están disparando. Eso no se duda. Pero se duda, aquí, y mucho, de su poder. Todo suena a batido entre Pantera (en plan adormecidos), Korn, hip-hop, Biohazard, texturas post-Grunge, rap y no sé que historias más. Todo suena a otros. Y, de rebote, sin un sello personal ígneo. Algo que siempre fue marca de la casa. Almenos hasta que a Robb se le metió en mente ser el nuevo rey de los gilis. La voz, que a pesar de mantener un buen nivel, ya no es rugiente ni peligrosa, parece que quiere medirse con las de las generaciones que han venido después de él (o sea, los "mindundis"). Ganamos algo de empaque frente a "The Burning Red", pero no demasiado. Se intuye como que Machine Head han estado adormecidos y quieren despertar. Pero, cómo si alguien les hubiese sedado, no pueden abrir los ojos a la velocidad y al ritmo deseado. No se pueden incorporar aún. Parecen un cervatillo recién nacido, joder. Se levantan, parece que avanzan y, ala, de nuevo a comer hormigón. Disco de altas y bajas. Pero unas bajas demasiado pronunciadas y unas altas que no lo parecen tanto. Machine Head han estado en coma, en un mundo alternativo y rapero, y claman por volver a ser quienes eran. Pero les está costando tela. De hecho, aún andan lejos de volver a casa. Robb quiere rugir, pero le sale una mariconada de alarido. Menos mal que la base rítmica se está comportando. McClain lo hace sonar todo bestial. Te haría mover el esqueleto si tocase material con Britney Spears, incluso.

"Trephination" hace que se nos levante el ánimo. No te me emociones que tampoco es que vayamos a flipar como antes. Pero después de llevar un buen rato solamente moviendo el pie derecho, y más bien por compromiso, y por que los tios saben, aún dentro de todo, parir buen riffeo, se agradece cierta "ira". Y digo cierta. Movida que no hubiese desentonado en el "Far Beyond Driven" de sus admirados Pantera. Siempre y cuando Pantera nunca hubiesen sido tan brutales e intensos. No nos faltará la voz light para joderlo todo antes de que acabe. Si es que... joder, Robb. Con lo bien que ibas...

"Defeaning Silence", o el intento de Robb de girar con Linkin Park, y que hace que me salgan granos, pues no puedo con los "amariconamientos" de ex-titanes, le ceden a "Supercharger", tema-título, los honores de cerrar éste "The New Burning Red", con algo más de cuerpo, alguna mejor intención, y un mayor recuerdo para el Metal. Aunque esté difuso y se tenga, más que oir, intuir. Flojo. Muy flojo el intento, Robb.

Menos mal que su mamá, o algún buen colega, le debió de regañar y le hizo ver que el mundo de la "Mtv" no era para él, y su siguiente disco ya nos los fue poniendo en forma para el ya legendario "The Blackening".

3 cuernos (bajos) para "Supercharger". Muy bajos.

P.D: Ahrue Luster es lo peor que le ha pasado jamás a Machine Head.

Robb Flynn: Voz y guitarra
Ahrue Luster: Guitarra
Adam Duce: Bajo
Dave McClain: Batería

Sello
Roadrunner