Machine Head - Machine F**king Head Live

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 17/11/2012 - 18:04
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Disco 1

1. I Am Hell (Sonata in C#)
2. Be Still and Know
3. Imperium
4. Beautiful Mourning
5. The Blood, the Sweat, the Tears
6. Locust
7. This Is the End
8. Aesthetics of Hate
9. Old

Disco 2

1. Darkness Within
2. Bulldozer
3. Ten Ton Hammer
4. Who We Are
5. Halo
6. Davidian

Grabado durante el tour de "Unto the Locust", registrando los mejores momentos en el escenario, y en varios lugares del globo, las mejores batallas contra la audiencia... "Machine F**king Head Live" ya está aquí.

El disfrute y el dolor de cuello, chaval, asegurado de antemano.

El combete creado por el tito Flynn, gurú total de la movida Thrash de segunda generación (Vio-lence, chatín... dioses en lo suyo. Recomendados desde ya), heredero por decreto del trono que dejaron libres Pantera, y al que ni Fear Factory, ni Biohazard, ni Trivium, ni Soulfly, o Sepultura, degenerados totalmente en una broma, pudieron realmente optar, ya no necesita demostrar nada. Lo han hecho todo.

Debutaron con un disco que cambió el Metal, la forma de entenderlo, y que llevó más lejos la onda planteada por Pantera. Tuvieron una continuación mega-molona, descendieron a los infiernos de lo alternativo-moñarrón, se recuperaron un poco dándole al buen Groove y, ala, eso fue la antesala a la resurrección, al movidón "ave fénix". Se sacaron de la manga "The Blackening", una joyaza de nivelón que hizo temblar incluso a su fiero y dominante "Burn my Eyes" (y a Slayer, reconvertidetes en hardcore-warriors enfurruñaos).

"Unto the Locust", la última apuesta en estudio, para variar, otro boom. Creado a partir de la fórmula "Blackening", pero más azucarado, más diseñado para molar. No negaré que el disco me gusta cada vez más, pues "This Is the End", "I Am Hell" o "Who We Are" son clásicos, temitas que ya le pueden plantar cara a lo mejor del grupete de Oakland.

Machine Head lo tienen todo a día de hoy. Una base de fans sólida, que sigue a la banda incluso en los malos momentos, un repertorio de acero (sobretodo por la labor de los dos primeros discos y los dos que preceden al último), un directo acojonante, en el que todo es pura entrega, puro arrase decibélico, pura guerra "bay-arenista" (eso sí, salpicadita, a veces, de buen alternativismo groovie). Es el momento ideal para darle candela a otro directillo.

Machine Head es ya una marca registrada, algo que ya se vende solo. Todos sabemos qué cocinan, como huele y, lo mejor, como sabe.

"Hellalive", el anterior "Live After Death" de los de Flynn, ya fue un tremebundo testimonio de quienes eran los Machine Head del 2002-2003. Machine Head, siendo los mismos, son otros... se han endurecido. Ya son conscientes de sus taras y de sus atributos. Son músicos maduros, con tablas. De los grandes, vamos. Toca lo de comerse a la banda en otro nivel, mejorados, más capaces, más temibles. El ansía y la ira juvenil le dejan paso a la serenidad. Serenidad que no se riñe con buen aplastamiento de metalheads, desde luego.

Rob Flynn, Duce o Demmel ya peinan canas...sí. Pero siguen siendo asesinos de élite, de primera.

Portadita muy de directote, normalota, con la bandita en plena faena. Fuego, sudor, luces, logo y titulín. Es lo que pasa por no tener un Eddie, Rob. Las portadas no lucen.

Directos a la primera fila. Prepara tu careto para el codazo padre. Y prepara tus codetes para convertirlos en armas de destrucción metálica. Machine Head vienen con ganas, y eso siempre es sinónimo de devastación.

Mucha mierda de suelta de la banda: "son unos moñas alternativos", "su material es un clon del de Pantera", "Flynn es un pintamonas"....gilipolleces. Flynn viene a cortar cuellos, a sentarse en el tronejo. Ya verás, ya

"I Am Hell (Sonata in C#)", que despega audaz, con sonidazo de primera, se hermana con el rugido de la parroquia, adrenalítica total, y se establece la máxima que durará todo el trabajo. Pura energía, que se retroalimenta. Círculo vicioso entre banda y fans, nene. La voz de Flynn no está al máximo, no se oye en todo momento como debiera, pero la excitación es de cojones, el disco hace que te sientas parte del show. Es como ser de los de seguridad. Estás en medio del meollo. Un Wall of Death letal en el caso de que la barrera pete. Bajo, batería y guitarras, joder, a una, impecables, de directo, sangrantes, chirriantes, acertadas, clavando lo tocado en estudio. "I Am Hell", temazo en disco, y en directo. Abriendo en canal a la gente, y con un track.

"Be Still and Know", con ese tono tan Rob Zombie, y que acaba partiendo la pana, le da a "Imperium" la palmada y, ala, a sentirnos pequeños de nuevo. Muy pequeños. Temazo, joder. Un homenaje al "Strenght Beyond Strenght" panteríl, pero "machineheadizao", llevado al terreno grovie-latiente.

"Beautiful Mourning", que se suma a la lista de hits, de infaltables, "The Blood, the Sweat, the Tears" y "Locust". Buena leña. Temas nuevos, y no tan nuevos, que gozan del beneplácito de los seguidores. Aperitivos cojonudos para "This Is the End", puntazo total en el directo, una de las cimas del enérgico concierto. Rob ardiendo, haciéndote arder, la guitarra de Phil al máximo, Adam marcando el ritmo, viviendo en las catacumbas, y la pegada hardcoreta de Dave, siempre por debajo del enorme Kontos, sirviendo buena chicha. Esmero, joder, para dar y regalar. Ejecución esmerada y una respuesta cojonuda.

"Aesthetics of Hate", otra mega-panterada, y vamos directitos ante "Old", viejo himno por el que, pese a su título, no pasa el tiempo. Caña parda, hermano. Pardísima. Está claro que la escuela Nu le debe mucho al temita, y al disco del que nace, pero también queda claro que esa nueva horda de mindundis, de gilis, no ha sabido qué cojones hacer con el poder que tuvieron en sus manos. Por eso mismo, Rob, el líder visionario, reconduce a la escuela Nu por el sendero de los hombres. Mi tema estrella del debut, y, pese a faltarle densidad aquí, sigue quemándote el puto culo. "Fearfactorismo" para cerrar y, ala, a por más.

Cargamos el disco 2. Preparando nuestro culete para recibir más metralla.

"Darkness Within" y "Bulldozer" (temita que ya dura demasiado en los set lists, la verdad, aunque era lo más potente de aquel "Supercharger") no nos bastan. Queremos que se nos partan las vértebras, queremos, por tontos imagino, sentir dolor. Nada mejor que "Ten Ton Hammer", la máxima maravilla de aquel mega-molón "The More Things Change", para lograrnos hacer llorar. Apoteósico. Siempre que el tema suena en un recinto, lo hace putos pedazos. ¿Nu? ¿Thrash? ¿Groove? ¿Alternativo? Ni puta idea, macho. Lo que sí te digo, y te lo digo ya, es que el tema es oro puro. Una demostración del nivelón de Machine Head. Y ahora, en vivo, otro momentazo para los mortales.

"Who We Are", espléndida, con la peña cantando la intro de los críos (atentos a la vocecilla del gracioso de turno), pone los pelos de punta. Thrash del bueno, del denso, y sumando artillería Speed-Power, garra y actitud. Estribillo facilón, del que componen Gamma Ray día sí y día también, pero que entra solito. Metal quita-empastes. Rifferío fino, una onda más comercial que la de El Corte Inglés en diciembre y diversión Nu-apocalíptica. Agresividad controladita, buenas maneras y soletes "helloweenianos". Machine Head rompiendo moldes. Un futuro clásico.

"Halo", la movida mediotiempero-progre-técnico-ida de la pinza, y pseudo-astraloide, ya chapa la tienda. 14 temitas es poca cosa, y, claro, para que nos quejemos en exceso, para que no pidamos más cosillas (me falta bastante leñita: "Take My Scars", "Blood for Blood", "Clenching the Fists of Dissent", "From This Day" o "Bite the Bullet"), nos plantan "Davidian" en todo el careto y, ala, cualquiera dice nada. Sin aviso, sin máscara antigas, su máximo track, su vendaval supremo, su huracán hardcore-thrashero, trueno total, híbrido entre la vieja escuela y la nueva carne, agrieta los cimientos. A por todas. Su "The Number of the Beast", su "Angel of Death", liderando a las nuevas masas metálicas. La bandera de su sonido atrapándote. El tema cierre por siempre. No tienen mejor. Ni tendrán.

Un disco logradísimo. Otro ejemplo de lo bien que andan Machine Head en el 2012. Líderes totales del cotarro extremo-comercial. Un ejemplo de equilibrio entre lo que quieres hacer, lo que eres y lo que te dará de comer.

Sonido majo, mejor en unos tracks que en otros, pero con buen nivel. Todo suena bien, en su su sítio. En algunas partes, joder, mejor en que el oríginal (¿retoques?), buenas interpretaciones, buen rollo aplasta-moñas.

4 cuernos (medios) para "Machine F**king Head Live".

Patadón sónico-huraño, bien orgánico, que te hará cagar los dientajos.

Robb Flynn: Voz y guitarra
Phil Demmel: Guitarra
Adam Duce: Bajo
Dave McClain: Batería

Sello
Roadrunner