M-Clan - Usar Y Tirar

Enviado por Stoned el Mié, 20/07/2011 - 03:49
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01. "Chilaba y cachimba"
02. "Llamando a la Tierra"
03. "Quédate a dormir"
04. "No quiero verte"
05. "La calma"
06. "No tan bueno"
07. "Eres funky"
08. "Usar y tirar"
09. "Mujer norteña"
10. "Setenta y nueve"
11. "Despierta"
12. "39 grados"

Allá por finales de los 90, M-Clan era la mejor banda de rock que había en España. Arropados por su talentoso hard rock americano de esencia eminentemente sureña, eran dioses ante el público rockero y los favoritos de los críticos. Dos discos (“Un Buen Momento” y “Coliseum”, grabados en Memphis y Canadá respectivamente) daban fe de su innato talento para el rock. Pero había un problema: la banda estaba en bancarrota.

De ser sureño uno no come, a ser que seas Dickey Betts (Allman Brothers), que un día iba con su moto por una carretera secundaria yanqui y le pegó un tiro a una vaca porque no había desayunado. Así que el ex-Tequila Alejo Stivel, viendo el potencial de la banda, se acercó como una mosca a un dulce.

Los Murciélagos tenían la maqueta de su tercer larga duración, “Usar Y Tirar” (1999), según se rumorea, todo un discazo que dejaría en pañales a sus dos primeros e imprescindibles discos. El infame Alejo se dirigió a la banda y, según la leyenda, les espetó: “Tenéis un disco cojonudo, pero con eso no podéis vivir de la música…”

El resultado de “Usar Y Tirar”, tras el desafortunado filtro suavizador de Stivel, dejó dos cosas: un disco de rock, resultón, disfrutable a ratos, y el éxito masivo de los murcianos en todo el territorio nacional. La producción del argentino dejó la voz de Tarque hueca, vacía, sin atisbo alguno de mala leche; algo así como si le hubiesen cortado los huevos a Rod Stewart. La guitarra del rebelde y rockero Campillo fue algo más difícil de domesticar: mucho slide en todo el disco, pero siempre en un segundo plano. Nada que ver que con sus slides guitar chirriantes que campaban a sus anchas en los dos primeros discos, nacidos de las estancas aguas pantanosas del Mississippi. Lo que más me gusta en la vida son las mujeres, la cerveza y los slides de Campillo, y no siempre por ese orden. No me quites eso, Alejo, hostias.

Abre el disco “Chilaba Y Cachimba”. Es hard rock, sí, pero no es lo mismo. Como una peli sin palomitas o algo así. Tarque intenta aullar como antaño, pero se queda en el intento: un perro de aspecto fiero pero que no se atreve a dar una dentellada mortal.

“Llamando A La Tierra” fue el primer hit del conjunto murciano. Se trata de una versión del tema “Serenade” de Stevie Miller Band. Ciertamente no es una mala versión, buen pulso, buenas acústicas y uno de los mejores slides de Campillo en todo el disco. Aún así se trata de un tema negativo: las hordas de pijos y niñatas de secundaria rockean con esto. La masiva radiación en cadenas de dudosa reputación tiene la culpa.

“Quédate A Dormir” sigue siendo un buen tema de rock, pero sigue padeciendo la enfermedad mortal de la edulcorada producción stiveliana. Nada reseñable aquí.

“No Quiero Verte” es el primer tema eminentemente pop de los Murciélagos. Pop sobre una base de acústicas, con Campillo punteando por detrás, lo que es lo mejor del tema. Una armónica hace el solo y hace aportes armónicos (nunca mejor dicho…) sobre el tema. La letra anodina como pocas.

“La Calma” es un tema acústico que va progresando, mientras se une la batería y el piano. No es un mal tema ni adolece entre las olvidables letras que pueblan este disco, pero la poca chicha de la voz de Tarque hace que se quede en simplemente pasable.

“No Tan Bueno” es un nefasto tema fabricado para ser radiado. Nada más.

La simplona letrísticamente hablando “Eres Funky” se trata de un funky rock excelentemente tocado, con el bajo del recientemente fallecido Pascual Saura entre culebreando entre diferentes efectos setenteros, Campillo un poco más suelto con las rítmicas, Tarque algo menos cohibido y unos innecesarios coros femeninos.

Quizá el mejor tema del disco sea “Usar Y Tirar”, puro rock, una canción con potencial, que podría haber sido incluida en cualquiera de sus anteriores dos discos. Alejo está suelto en el estudio, y se decide a dejar para la posteridad su voz en una de las estrofas. Simplificando, podría ser algo parecido a destruir una obra de arte y después cagar encima de los escombros.

El siguiente “Mujer Norteña” es el más duro del disco, deudor del sonido de su anterior “Coliseum”. Digamos que queda un poco raro en el disco. Parece algo así como para tener contento a Santi Campillo, que me lo imagino con cara de pocos amigos durante la grabación, seguro acariciando su revólver adquirido en Memphis, Tennessee, durante la grabación del primer disco “Un Buen Momento”.

“Setenta Y Nueve” es un tema acústico excepcionalmente interpretado por Campillo. Tarque sigue como aletargado por algún tipo de opiáceo y dan ganas de soltarle un guantazo con la mano abierta a ver si suelta alguno de sus aullidos. A estas alturas del disco, poca gente lo espera ya. Como en este disco no puede haber nada bien hecho realmente, la letra, de juzgado de guardia, se carga el trabajo de Campillo a las cuerdas.

Algo más de rock para digerir todo lo anterior con “Despierta”. Rock sin actitud y sin nada reseñable, con lo cual el tema se queda en anecdótico, salvando a Campillo, que se merece una estatua por su incansable lucha contra las hostiles circunstancias.

Cierra “39 Grados”, una especie de rock latino en plan Tequila. Cuando termina, uno se queda en silencio, pensando. Acto seguido, pone uno de los dos primeros discos de M-Clan y se lo perdona todo.

Poco después del lanzamiento del disco, apareció una versión extendida con versiones de clásicos rockeros, The Beatles, Bad Company, Little Feat… quizá como guiño a los fans que empezaban a perder por culpa del argentino Stivel. ¡Cachis, con lo que me molaba el rollito rockero de Tequila! Ya no les podré volver a escuchar como antes. Rock & Roll en la plaza del pueblo… ¡los cojones!

Carlos Tarque: voz.
Ricardo Ruipérez: guitarra.
Santiago Campillo: guitarra.
Juan Antonio Otero: batería.
Pascual Saura: bajo.

Sello
DRO