Mötley Crüe & Alice Cooper - Wembley Arena, London, 6.11.2015

Enviado por jonerstoner el Mar, 10/11/2015 - 16:49
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ALICE COOPER

0.Vincent Price intro
1.The Black Widow
2.No More Mr. Nice Guy
3.Under My Wheels
4.I'm Eighteen
5.Billion Dollar Babies
6.Poison
7.Dirty Diamonds
8.Go to Hell
9.Feed My Frankenstein
10.Ballad of Dwight Fry
11.Killer
12.I Love the Dead
13.School's Out

MÖTLEY CRÜE

1.Girls, Girls, Girls
2.Wild Side
3.Primal Scream
4.Same Ol' Situation (S.O.S.)
5.Don't Go Away Mad (Just Go Away)
6.Smokin' in the Boys' Room
7.Looks That Kill
8.Motherfucker of the Year
9.Anarchy in the U.K.
10.In the Beginning
11.Shout at the Devil
12.Louder Than Hell
13.Saints of Los Angeles
14.Live Wire
15.T.N.T. (Terror 'N Tinseltown)
16.Dr. Feelgood
17.Kickstart My Heart
18.Home Sweet Home

Londres, Wembley Arena, Alice Cooper y Mötley Crüe, Sold Out. Combinación ganadora asegurada.

En cuanto se pusieron a la venta las entradas para Londres, en viernes, del concierto de despedida de los Crüe con Alice Cooper como invitado especial, no me lo pensé ni por un momento y compré entradas. Sabía que España no formaría parte del Tour. La primera vez que vi a los Crüe fue en 2005, aquella gira de comeback por todo lo alto con todo un circo, literal, montado. Fue de los shows más espectaculares que he visto en mi vida con una banda de lo más enérgica. La segunda vez fue unos años después en un festival veraniego, donde Vince aparte, la banda se mostró de lo más apática, especialmente Nikki Sixx. Y si Sixx no tira, la banda lo tiene complicado, como siempre.

Esta vez los Crüe presentan su Final Tour. De acuerdo, sabemos ya por experiencia que quizá no hay que tomarse demasiado en serio esto de las giras de despedida. Bandas como Kiss, Scorpions y Judas nos han mentido en este aspecto, pero os digo de verdad que esto suena a un Adiós real. La banda ha dejado claro que seguirán haciendo cosas, por separado, pero que no habrá ninguna gira más como Mötley Crüe. Y ciertamente, discursos como el de Nikki Sixx en Londres, sentenciando que aquella era la última vez que tocarían en el Reino Unido, te ponía la piel de gallina y era de lo más creíble.

Los Crüe son una banda de lo más especial. No creo que les una a estas alturas una gran amistad, nunca la han tenido, de hecho es muy posible que no se soporten demasiado, pero la sensación de panda chunga, de motley crew, de cuadrilla peligrosa y arrogante, de imagen y actitud por encima de la composición y ejecución musical la han mantenido casi siempre (exceptuando el disco con Corabi) y así es como han decidido que les recordemos.

Les honra. Les honra y es motivo de admiración que se despidan como banda de macarras rockeros los mismos que empezaron la aventura hace 35 años. Ninguna banda de Hard Heavy en activo puede decir lo mismo. Les honra también que hayan decidido traer un espectáculo enorme, artificioso y excesivo, probablemente muy caro para mantener y cubrir con las entradas y les honra que en este montaje hayan tirado de trucos para acercarse lo máximo a los fans que les han ido a despedir, como los brazos mecánicos en donde Sixx y Neil se pueden acercar a buena parte de la grada o el momento final de Home Sweet Home tocando en un microescenario en el centro del recinto. Se agradece. Y se agradece también que 35 años después nos puedan ofrecer un concierto tan digno como en sus inicios, en energía escénica, movimiento (excepto Mick Mars, claro) y ejecución de los temas, Vince incluído, que sigue cantando como una rata apaleada, pero así ha cantado casi siempre en directo, desde que era un crío.

Vamos al lío. Entramos al Wembley Arena que presenta un Sold Out de aproximadamente 15.000 entradas. Tenemos tickets de grada lateral, cosa que a priori no me molesta demasiado, pero que con el concierto de Crüe se convirtió en una putada en cuanto a calidad de sonido se refiere. El bombo de Tommy y el bajo de Sixx se convertía en una bola de graves que a veces hacía irreconocibles los inicios de tema, cosa que no pasó ni con Alice ni con la primera banda Saint Asonia.

Saint Asonia, son los primeros en calentar al personal, cuando el Arena presenta un poco más de media entrada todavía. Modern Metal previsible y aburrido aunque bién ejecutado. A posteriori nos enteramos de que el grupo es nuevo y está formado por el cantante de Three Days Grace (su tema Pain me hace gracia) y el guitarrista de Staind. Nada a destacar. Les daré un tiento en estudio a ver qué tal.

Alice Cooper. Mi primera vez con Alice. Le tenía ganas ya al señor Fournier, al que nunca había visto en directo y siempre ha ofrecido buenos shows. En una palabra: Genial. Alice, con sus 67 años, se mostró en plena forma y se comió Wembley. La banda que lleva es de lo más solvente, sin grandes nombres, pero de lo más efectiva. Como principal atractivo está su fantástica, guapa y sexy guitarrista Nita Strauss, de las famosas Iron Maidens (banda tributo femenino de los Maiden) que se muestra como una guitarrista de auténtico hard rock y heavy metal, tanto en pose como en técnica. Destacaré también al batería Glen Sobel que se marcó un solo de batería impresionante, no en vano ha tocado música técnica e instrumental, siendo el batería de Paul Gilbert o Tony Macalpine, entre muchísimos otros artistas.

Alice sigue mostrando teatralidad y arrogancia por doquier, como así necesita su personaje y el set list es impresionante, formado por sus grandes Hits clásicos y alguno su etapa hair metalera como Poison, que fue la más celebrada por el público. A mi, como hijo de esta etapa, me hubiera gustado escuchar un Hey Stoopid o un House of Fire, que suelen ser fijos en sus repertorios completos, pero está claro que no se podía renunciar a temas como los que incluye. Soberbio. Wembley a sus pies. Cinco cuernos sin discusión.

Y llegó la hora Crüe. El montaje, presidido por la montaña rusa de la batería de Tommy, prometía. Esa montaña rusa es uno de los sueños de Tommy Lee desde hace años, pero nunca había conseguido realizarlo. Lo intentó en la gira del 2005 pero al parecer, ninguna aseguradora quería hacerse cargo de semejante invento. Tommy siempre ha sido un niño grande, y así se ha despedido con los Crüe. Sobrevolando por encima del público con su batería, en momentos totalmente boca abajo, y acompañando temas de todo tipo, electrónica, su gran amor también, el Paranoid de Sabbath, Bruno Mars... todo acompañado de Fucks, Oh Yeahhs y demás. "Esto es lo que siempre he querido hacer" exclamaba emocionado. Un niño grande, caprichoso y travieso.

De hecho todo el show era como una hipérbole de aquel tour 87 del Girls, Girls, Girls. También aquí teníamos a las bailarinas y coristas, que aparte de bailar y dar esa imagen de Strippers californianas, cantaban de maravilla los coros y en temas como Wild Side le iban de maravilla a Vince. Me encantó escuchar la intro In the Beginning para el Shout At the Devil. Esa intro me ponía los pelos de punta de crío, una mezcla de terror y excitación recorría mi cuerpo cuando lo escuchaba allá por los finales de los 80. Sixx saca un lanzallamas adaptado a su bajo para acompañar los gritos al diablo. Shout! Shout! Me costó reconocerla por el sonido mierdoso del lateral pero Louder than Hell fue una gran elección. Un tema de lo más heavy incluído en aquel Theatre of Pain, el primer disco que compré de los Mötley. El discurso de Sixx fue de los más especial de la noche, unas palabras de despedida y un discurso de motivación, recordando los años en que era un chaval y vivía con sus abuelos. Mostró un cuchillo como el que durante años llevaba escondido en sus botas en aquellos tiempos salvajes y nos animó a perseguir nuestros sueños por mucho que lo que nos rodea nos anime a lo contrario. Si dice que ellos lo han conseguido, todos lo podemos conseguir. Del Trobadour (un garito angelino) al Wembley Arena, nos dice, qué os parece?, para a continuación regalar al público inglés la versión del Anarchy in the UK, que cantada en Londres junto a 15000 personas es una experiencia tremenda!

Kickstart my Heart es el primer final del concierto con todo tipo de explosiones, Nikki y Vince montados en las plataformas hidráulicas y todo el exceso de un Arena Show. Pero el final real, más sincero y emotivo es ese Home Sweet Home en el centro del recinto, con Lee al piano primero y a la batería después, todos juntos, banda y público fundido en uno. Muy probablemente la última vez que muchos de los que estamos allí la volvamos a escuchar en directo con sus creadores.

Con esta despedida se cierra una historia. Uno de los capítulos más salvajes, curiosos y fascinantes de la historia del rock y del heavy metal. El glam metal, el sleazy, el hard rock angelino, en su máximo esplendor y espectáculo. Seguirán adelante, algunas arrastrando su legado, bandas de la época, seguirán saliendo nuevas bandas directamente influenciadas por Mötley Crüe y su música y estética, pero los originales, los auténticos, los creadores de un movimiento, los que trasladaron la esencia del Sunset Strip al resto del mundo, los que pusieron en el mapa mundial el hard rock de Hollywood, se retiran.

God save the Crüe

ALICE COOPER

Alice Cooper: Voz
Nita Strauss: Guitarra
Ryan Roxie: Guitarra
Chuck Garric: Bajo
Glen Sobel: Batería

MÖTLEY CRÜE

Vince Neil: Voz
Mick Mars: Guitarra
Nikki Sixx: Bajo
Tommy Lee: Batería