Lykathea Aflame - Elvenefris

Enviado por MetalPriest el Sáb, 22/09/2018 - 17:29
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Hoy, vengo a traer un álbum que espero que todo deather controle o, como poco, esté dispuesto a explorar en algún momento de su perra vida: Se trata del Elvenefris de Lykathea Aflame (República Checa, finales del 2000). Así de primeras, si no tienes ni puta idea de lo que te estoy hablando, pensarás: “Checos… death de nuevo milenio… ¡pasando!” ¿no? Lo que pasa, es que si todavía no los conoces, te recomiendo que te quedes sentado un ratejo más leyéndome… porque lo mismo acabas de tener el hallazgo del mes (o del año) my friend.

Estos tipos de Europa central, proceden de la agrupación Appalling Spawn, formada en 1995 y que llegó a sacar un álbum bastante interesante en 1998. Pero no fue hasta la llegada del batera Tomáš Corn un año después, cuando, definitivamente, Appalling Spawn se convirtieron en Lykathea Aflame y la banda comenzó el viraje (o viaje, mejor dicho) hacia el antiguo Egipto. ¿Como? ¿Egipto? ¡Yeah dude! Si Appalling Spawn hacían gala de un brutal death metal bastante enérgico y brillante, en la metamorfosis a Lykathea Aflame nos encontramos con mucho más: Porque a parte de conservar las voces y las percusiones propias del sub-género, los chicos comienzan a tirar por el progresivo y a introducir melodías egipcias y elementos atmosféricos tremendos. Obviamente, hablando de brutal death y de temática egipcia, uno no puede evitar acordarse de Nile, y… efectivamente, queda claro que hay una influencia… un nexo entre ambas bandas. Pero (y ahora permitidme que opine), ningún álbum de Nile me enganchó a tantos niveles como lo hace este Elvenefris. Y ojo: al césar lo que es del césar, los yankis son unos referentes e incluso unos pioneros. Claro que sí. Lo que pasa, es que Lykathea Aflame van más lejos, ofreciendo una música mucho más accesible y (para mi gusto) de mayor calidad. Espero que ningún fan de Karl Sanders se me enfade.

Hasta la fecha, Elvenefris es el único álbum de estudio que pudieron sacar Lykathea Aflame. Todo apunta a que esto se debe a que Petr Tománek (voz y guitarra) se jodió la garganta imposibilitando seguir cantando para la banda y se conoce que no pudieron encontrar sustituto. Aunque con la de tiempo que ha pasado (y aunque sigan "en activo”), puede que simplemente, no tengan tiempo para juntarse y seguir componiendo y ensayando como cuando eran jóvenes. El caso, es que por suerte este Elvenefris nos brinda unos 72 minutacos de prog/brutal death metal faraónico, que poca broma con eso… son casi dos discos por el precio de uno, con lo que… Hay Lykathea para explorar largo tiempo. Y más, cuando hablamos de una música tan profunda, sentida y refinada. Así que ahora, aprovechando la tesitura, voy a ser directo y tremendamente categórico: este disco, es de lo mejor que parió el death metal en el nuevo milenio. Como mínimo, en sus ligas más alejadas del sonido old-school.

Si me preguntas cómo es el pincharse a estos checos, las sensaciones que ofrecen y qué esperar (con más detalle) de ellos… pues me explayo un poco más. Pero conste que el grueso está ya totalmente explicado. Eso sí: no voy a ponerme a desglosar todos los tracks del Elvenefris, porque de hacerlo, esta reseña ocuparía diez folios y no creo que sea favorable para nadie:

En Elvenefris lo que prima es la armonía. Parece mentira que en un álbum catalogado como “brutal death” se pueda hablar en estos términos, pero en efecto esto es así. Ya desde el comienzo con Land Where Sympathy Is Air se puede entender exactamente por dónde van los tiros; el dinamismo con el que trabaja esta gente, la profundidad y versatilidad con la que todos los integrantes trabajan. Sin pisarse los unos a los otros… sin luchar por el protagonismo. Sencillamente, fluyen en una excelente acometida de melodías egipcias, técnica, progresiones y crudeza bien catchy. Sin desfallecer. Ni siquiera les da miedo mezclar growls con casuales voces limpias en algún track que otro, detalle que al menos para mí, les hace ganar en riqueza. No importa mucho qué canción ojees para descubrirlos, todas tienen alma propia, mucha atmósfera y saben transportarte a donde sus creadores desean. Algunas son más místicas, otras son más implacables… pero todas son de puto diez. Lo mismo el atracón de más de una hora de esta música resulta algo indigesto para más de uno… yo mismo sufro con muchos discos largos, pero es que lo que hacen Lykathea en este trabajo es todo oro puro. E insisto a los que no controlen este álbum: si creéis que es un disco demasiado largo para mantener tanto tiempo el nivel del que hablo, seguid pinchando temas sueltos. Ninguno defraudará ni de broma. El fracaso no está permitido en Lykathea Aflame, o al menos es la máxima que se extrae de esta criatura.

Estos tipos son como una especie de cruce extraño entre los mejores Nile, los Cynic del Focus y algo más que no acabo de identificar todavía. Aunque cuidado: que no comparo ni de puta coña al Focus con Elvenefris ¿eh? No me malinterpretéis. Simplemente es una forma de describir el perfeccionismo compositivo, la sensibilidad de la música y sobre todo su sonido cristalino. Puede que Elvenefris sea perfecto, pero también es cierto que Focus es uno de los álbumes más alienígenas, originales, adelantados a su tiempo y sensacionales del metal. Sin más.

Como veo que ya me estoy liando, voy a ir rematando y recomendando (again) a los profanos que se escuchen Lykathea Aflame de manera cuasi obligatoria. No hace falta darles veinte vueltas para encontrarles la gracia: entran a la primera aunque no te vaya el brutal death metal. Hacedme caso, a mí tampoco me va el género y sencillamente llevo cosa de un año alucinando con estos habitantes del Nilo. Para mí este artefacto se lleva cinco cuernos de calle: Un 9,75. A ver qué decís el resto de entendidos, berserkers del death y simpatizantes.

Mis canciones favoritas serían: Land Where Sympathy Is Air, To Become Shelter and Salvation, Bringer of Elvenefris Flame, Flowering Entities, Sadness and Strength y An Old Man and a Child. Para quien le interese, vaya. Pero insisto por tercera o cuarta vez que todo el material de estos dioses es inmejorable dentro de su campo. No se puede corregir una sola nota, un mísero pasaje... Es uno de los más fiables ejemplos de perfeccionismo dentro del death metal.

Petr "Ptoe" Tománek: guitarras y voz.
Tomáš Corn: batería.
Andy Maresh: bajo.
Ondra Martínek: guitarras.

Músicos de Estudio:

Jiří Tománek: teclados (track 11).
Pavel Marcel: teclados.

Sello
Obscene Productions