Leaves' Eyes - The Last Viking

Enviado por Vesper Lynd el Jue, 15/07/2021 - 18:06
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“The Last Viking” (2020) es el último disco de la banda de metal sinfónico Leaves’ Eyes, fundada por Alexander Krull y la que era su ex esposa, Liv Kristine. En el 2016, Krull la expulsó de la banda y la reemplazó por la cantante finlandesa Elina Siirala, con quien grabaron “Sign of the Dragonhead” en el 2016, un álbum aceptable, aunque predecible y que empalidece frente a los LP anteriores.

El citado disco no me convenció por dos motivos muy simples: la falta de personalidad y pasión en la voz de la finlandesa y el afán de Krull en seguir repitiendo una y otra vez el “disco conceptual de la vida del rey noruego”, plagiando una y otra vez el “Kings of Kings”, la última placa en la que participó Liv Kristine. Debería haberle dado una vuelta de página al asunto, cambiarle el nombre a la banda y hacer algo más original.

Escuché “The Last Viking” con pocas esperanzas, porque Siirala no me gusta como vocalista, me parece un clon de Tarja Turunen sin teñirse el cabello de negro y la verdad, que desde la salida de la noruega este grupo está muerto para mí. Y no es por una cuestión de fanatismo, soporté cambios de vocalistas en muchos grupos preferidos, como Nightwish y Xandria, pero ninguna de las cantantes se ocupaba de escribir las letras de las canciones y tampoco elaboraban el desarrollo conceptual de los discos.

Respecto al apartado musical, el álbum comienza con “Death of the King”, una introducción orquestal que da lugar a “Chain of the Golden Horn”, un single con videoclip en el que los miembros de la banda aparecen vestidos de vikingos, otra vez. Metal sinfónico de manual, con el canto de la bella y la bestia incluido. Tiene algunos aires folks, pero no me convence del todo. Es lo mismo que en el LP anterior, otra vez explotar el concepto de los vikingos por falta de ideas y la finlandesa Siirala se me hace tan fría y antipática como de costumbre, nada que ver al carisma que irradiaba Liv Kristine.

Pasamos al otro single, “Dark Love Empress”, el videoclip habitual con bosques y Elina luciendo una corona, utilizando el canto lírico. Un medio tiempo accesible y entretenido que va a gustar a los que se inicien con la banda, pero no desprenden la emoción ni creatividad de su antigua vocalista.

Continuamos con “Serpents and Dragons”, tema cañero y guitarrero, con un dueto entre Krull y la finlandesa, muy superior a los anteriores. Lo mejor son los coros grandilocuentes, le suman muchos puntos. Por otra parte,“Black Butterfly” cuenta con la participación de Clémentine Delauney de Visions of Atlantis, una cantante que me entusiasma mucho más que Siirala. Es un medio tiempo básico con influencias folk, sencillo, accesible y con pinta de single.

Estamos llegando a la mitad del disco y la verdad es que no escuché nada que me emocione o impresione. Es lo mismo de siempre, un plagio descarado del “King of Kings”, pero que empalidece al lado suyo. ¿De qué sirve grabar el mismo disco una y otra vez? “The Last Viking” es un álbum aburrido, estamos muy lejos de las épocas gloriosas de Leaves’ Eyes, donde nos entregaban trabajos notables como “Meredead” o “Njord”.

El siguiente single, “War of Kings”, tiene otro video con lucha de guerreros vikingos, es el tercero o cuarto que hacen, me parece. ¡Cuánta originalidad! Single correcto y accesible, con buena base en las guitarras y los teclados y Krull despachándose un par de guturales. La finlandesa se desempeña bien a las voces, pero esto es más de lo mismo. Me recuerda al rol de Tommy Karevik en Kamelot, técnicamente buena, pero sin alma, pasión o expresividad.

La mejor canción del disco es “Flames in the Sky”, tiene un buen riff de guitarra, canto lirico de Elina y una melodía interesante, debido a la influencia folk de las gaitas y los instrumentos celtas. “Serkland” posee una melodía saltarina y alegre, otro coqueteo con el folk, reciclado del “Meredead”. Lo que no me convence es la voz de la cantante, que no encaja para nada en este estilo. Aceptable pero no emociona, conmueve ni trasmite nada.

Faltan cuatro canciones para terminar el álbum y todavía no escuché nada memorable. “Varagians” vuelve otra vez con el rollo folk, es el tercer tema en el que vienen haciendo lo mismo. Podrían haberlo omitido. Es más, los guturales de Krull terminan de arruinar la canción y el tema no es efectivo. Me huele a reciclado desesperado y a falta de ideas, una autoplagio descarado sin ningún encanto. La misma sensación me provoca “Night of the Ravens” un medio tiempo que suena muy similar a los temas del “Century Child” de Nightwish, otro tema de relleno aburrido y predecible.

Llegamos al tema de 10 minutos, “The Last Viking” y espero que sea una canción impresionante, porque me llevé un chasco con este disco. Y la verdad es que con cinco minutos alcanzaba y sobraba. Empieza con los tambores tribales y un riff de guitarra, más la típica orquesta y el “canto de la bella y la bestia”. Es el tema más pesado de todo el LP, pero Elina canta en la misma tonalidad en la mitad de la canción, como “canción épica” se hace lenta y fallida.

La última canción es “Break into the Sky of Aeon”, una semi balada donde destaca, obviamente, la voz de Elina y Krull, que no podía con su genio de querer figurar por todos lados, metiendo algunos guturales aquí, arruinando la canción. Otro tema que no conmueve ni emociona y que hace que me den ganas de echarme a dormir una siesta.

¿Qué clase de álbum es “The Last Viking”? Muy simple: un autoplagio vacío de alma y corazón, predecible, poco original, genérico, aburrido, con canciones recicladas de discos anteriores. Aburren los cuatro o cinco videoclips con batallas vikingas que hacen desde que Siirala entró al grupo, estoy hasta la coronilla de ver siempre lo mismo y de la cantante, ni hablar, no ayuda para nada con su falta de carisma, parece un “robot”, como dijo cierta YouTuber mexicana que reseña éste tipo de álbumes.

Mi enojo no viene porque hayan expulsado a Liv Kristine, sino por ver como una banda con semejante talento y calibre viene grabando el mismo disco hace 3 veces, una y otra vez. ¿Cuántos álbumes más de reyes vikingos nos vas a querer vender, Krull? Lo más gracioso, es que ya no queda ni un solo noruego en el grupo.

No sólo a nivel de las letras es un plagio del “King of Kings”, sino que a nivel musical no aporta nada nuevo, o relevante; estamos ante un reciclado del citado LP, del “Meredead” o “Njord”, pero como toda copia, es inferior a la original. Tenía esperanzas de encontrar algo que valiera la pena, pero me llevé una desilusión tremenda. Hasta el “Sign of the Dragonhead” es superior que éste disco, y eso es mucho decir.

Lo mejor que podría haber hecho Alexander Krull, tras expulsar a su ex esposa, es disolver la banda y dedicarse a grabar discos con Atrocity, no buscarse a una imitadora de Tarja Turunen, que canta sin corazón y expresividad y evitar grabar álbumes en piloto automático, como éste. No entiendo como algunos medios ponen este LP por los cielos, cuando es lo peor que lanzaron en mucho tiempo. Por favor, Krull, no más discos de reyes noruegos vikingos, dejá de plagiar a tu ex mujer, que estoy cansada de escuchar siempre lo mismo.

Elina Siirala – Voz principal
Thorsten Bauer – Guitarra, Bajo, mandolina y coros.
Alexander Krull - Voz, programación, samples, coros. Productor, ingeniero, mezclas, masterización.
Joris Nijenhuis - Batería y coros.
Micki Richter – Guitarras y voz

Músicos invitados

Christel Fichtner - Coros
Uwe Fichtner - Coros
Clémentine Delauney – Voz femenina (track 5)
Thomas Roth – Viola de teclas
Lea-Sophie Fischer - Violín
Stefan Heilemann – Trabajo de arte, portada y fotografías

Sello
AFM