Leatherwolf - Leatherwolf II

Enviado por MetalPriest el Vie, 14/03/2014 - 23:29
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Sin que sirva de precedente chavales, hoy os voy a traer un material guapo guapo del heavy de los ochentas, con sonido clásico, adornitos de teclados por algún lado, guitarras potentes y un voceras de los que vale la pena escuchar. No voy a cambiarle la vida a nadie, lo se... tampoco es lo que pretendo con esta reseña, pero tal vez recuerde a algún portalero canoso estos Leatherwolf y a otros sencillamente se los haga conocer. La circunstancia no importa, lo que cuenta realmente es deleitarse con este heavy elegantón americano.

Pasados dos años desde su debut, un disco por cierto muy potente e impactante, los lobos estos volvían una vez más a la carga, y como cientos de bandas por aquellos años los tíos se dejaron seducir por el clásico sonido del 86, ese deje melódico y elegante que hizo mella incluso en músicos de tal renombre como Judas Priest u Ozzy. Leatherwolf como amantes del género no pensaban ser menos, ni en sueños... y en este segundo lance (también llamado Leatherwolf) dieron una vez más rienda suelta a su talento. A opinión personal este artefacto no alcanza los parámetros magnos de su fresco y virtuoso debut, porque eso es algo sencillamente jodido de lograr, pero ya os digo que sigue siendo Leatherwolf, y un material heavy de calidad, a la altura de cualquier grupo famosete de la época.

Para rematar mi introducción para este Leatherwolf II os comentaré un par de detalles más como el trivial asunto de la duración del mismo disco; pues dura algo menos de cuarenta minutos, al igual que su antecesor (treinta y cinco), lo cual favorece a tener una escucha amena y entretenida. El último asunto que deseo comentar es la presencia de Paul Carman en el bajo sustituyendo a Matt Hurich, el cual brilla por su ausencia en este trabajo, casi no se le escucha (bien sea por la producción o por una pésima labor compositiva). Play.

Rise Or Fall ya abre enorme, con un sintetizador que introduce a unas guitarras dignas de los mismísimos Metallica de aquella época. El tema arranca potente, con un Dean genial en los parches, nuestro trío de hachas nos saca sin piedad unas guitarras inmensas, de riffeos grandilocuentes. Michael entra a por el micro como un auténtico vocalista de primera categoría, luciendo agudos intrépidos y coros de diez. Bueno... ¿a quién pretendo engañar? el track entero es de diez, un desfase a niveles musicales, del primer segundo hasta el último. The Calling ya nos sale más estandard pero todavía luciendo personalidad Leatherwolf y mucho feeling. Medio tiempo con buenos coros y guitarras solemnes. Dean y Paul acompasan juntos, y Mich... prácticamente en la misma quinta, enseñando su técnica vocal.

La única parte floja del álbum a mi gusto viene ahora, cuando Share A Dream hace su aparición con uno de los teclados más pastelosos del universo. Dejando de lado ese detalle... es una balada bastante decente, con buenas guitarras solistas y una performance de Michael Olivieri emotiva a decir verdad. No obstante... nunca he sido admirador de las power ballads de aquellos años, siempre las vi todas bastante parecidas entre ellas, así que no os fiéis de mi veredicto respecto este corte. Cry Out parece no querer volver a despegar a los derroteros cañeros a los que Leatherwolf nos tienen acostumbrados; se inicia con una semi-acústica acompañada por Michael cantando en sus registros más delicados, hasta que llegamos a un tremendo cambio de ritmo y el lobo nos muerde en toda la cara. Enorme riffeo el que se sacan de la manga, no se esperaba... y el factor sorpresa se cobra sus víctimas. Nosotros. Leatherwolf sonando ochenteros pero sin dejar de ser los tipos duros de siempre, cunde mucho este tema, y buenos punteos por cierto (lo que tiene tener tres guitarristas en la banda).

Gypsies And Thieves retoma un poco los derroteros de Rise Or Fall, mostrándose orgullosa y amenazadora, con cierto aire power que no termina de asentarse. La canción va evolucionando a través de su metraje con muchísimos pasajes y cambios de ritmo, dando también un poso progresivo a todo el asunto, es de lo mejor de este álbum, de lo más meritorio del álbum. Atentos a la sección 2:18-3:55, una clara muestra de l que afirmo. Tras esta enorme descarga, nos merendamos una cover del famoso tema Bad Moon Rising de Creedence Clearwater Revival. Eso sí: en plan metalizada y virtuosa hasta el límite, me ha gustado como han manejado esta cover. Salvo por las letras y su alegre compás poco tiene que ver con la original, eso me gusta; mola cuando las covers tienen personalidad propia. Princess Of Love luce unos teclados más acertados que los de Share A Dream, pero no me malinterpreten, estamos ante un tema heavy bien distante de las típicas power ballads, aquí se catan guitarras de acero cromado, un Michael oscuro, y unos estribillazos de vértigo (notese el énfasis que suelo hacer en la calidad de estos en casi todos los temas).

Magical Eyes no permite que nos relajemos ni un segundo, Dean libera una tormenta de pedales y nuestros hachas cortan y siegan a placer, con ritmos apresurados. Michael en cada corte luce un estilo de canto algo diferente, demostrando su talento. Los punteos aunque por lo general cortos son bastante buenos, de los impactantes y cuidados. En el debut del 85 los chicos desprendían más virtuosismo en las guitarras, ahora... en pos de unas composiciones más melódicas y perfiladas los guitarras Carey y Geoff pisan algo el freno. Acabando este trabajo Leatherwolf cierra con su Rule The Night, muy en la onda de Magical Eyes, dando siempre esa sensación de solidez tan típica del heavy clásico. No es el mejor track del disco, pero cierto es que como despedida queda chulo, muy acelerado, con armónicos y coros cuidados.

Así se las gastan Leatherwolf en este disquito, en este segundo homónimo (tercero si contamos el EP de 1984). Como decía no es una obra maestra, no es un álbum genuino que corone a sus autores como reyes del cotarro junto a Sabbath, Priest o Maiden. De un modo u otro opino que si tras el Street Ready (1989) hubieran tenido una actividad musical más estable... se hablaría tanto de ellos como de Grim Reaper, Crimson Glory o incluso Quiet Riot (¡toma ya!). No obstante las cosas salieron así amigos... y Leatherwolf no triunfó, pasó a formar parte a de esas numerosas bandas que tuvieron su éxito en los ochenta y que tras esa década mágica desaparecieron prácticamente del mapa. Hoy por hoy, los tenemos en relativa actividad, intentando mantener su legado aunque sin levantar mucho polvo ni llamar la atención. Una pena, una de esas bandas que merecían más y que no llegaron a la cumbre.

Regresando al disco que nos atañe; este Leatherwolf II merece cuatro cuernos con todos los honores, un 8 le queda muy bien a los californianos. Para un tío como yo, que suele sentir bastante indiferencia por el heavy americano ochentero me parece un discazo, que ya es decir. Recomendado a todo metalhead de la época dorada del género, especialmente a los que valoran escuchar heavy con mucha calidad en las voces.

Michael Olivieri: voz, guitarra.
Dean Roberts: batería.
Paul Carman: bajo.
Carey Howe guitarra.
Geoff Gayer: guitarra.

Sello
Island Records