Lèpoka - Folkoholic Metal

Enviado por Marcapasos el Vie, 26/06/2020 - 21:35
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1. Folkoholic Metal (03:26)
2. Réquiem natura (06:57)
3. Orfeo (07:19)
4. Interludio (01:54)
5. Esta noche la vamos a liar (05:31)
6. La taberna de los trolls (03:45)
7. Jägermeister of Puppets (03:06)
8. Resakoff (04:33)
9. Es tiempo de partir (05:17)
10. Que el cuento no acabe aquí (13:31)

Las comparaciones siempre son odiosas, más aún cuando se enfrentan cara a cara con el mainstream. Es difícil labrarse una reputación y una identidad como banda cuando eres una joven y española (concretamente oriunda del municipio Castellón de la Plana, Comunidad Valenciana) como Lèpoka, que, decidida a aportar su granito de arena al Folk Metal, has de lidiar con un campo prácticamente dominado por el juggernaut que es Mägo de Oz, el rey de esta rama del género no sólo en España, sino en el mundo hispano en el que han asentado todo un imperio (para lo bueno y para lo malo).

Que la cosa no es para nada sencilla, vaya.

Mas, he aquí lo destacable, porque Lèpoka no solo no han quedado en tierra de nadie, sino que, con tres álbumes en su haber y un cuarto que está siendo muy esperado en 2020, la banda se ha consolidado como una de las grandes promesas del Folk Metal de habla hispana a pesar de llevar pocos años en el mundillo.
Ahora bien, ¿cómo lo han logrado? Tan fácil y simple como haber sabido moverse muy bien en la escena con actitud, buen rollo sobre el escenario, actuaciones y caracterización, buenas canciones con las que han sabido ganarse a su público en cada disco y cada concierto… En resumidas cuentas, Lèpoka son de esas bandas que han dado con la fórmula perfecta para ganarse el pan en el mercado, ateniéndose con maestría al qué y al cómo musical.

Álbumes como Beerserker (2016) y Bibere Vivere (2018) gozaron del éxito y la aprobación del público, aunque para ello necesario fue el lanzamiento de su primer LP dentro del feudo.
Tras sus orígenes en 2010, la banda se consolida con Zarach (gaita, flauta y harpa), Zaph (bajo), Jaume (batería), Samu (violín), Dani Nogués (voz), Popez y Juan (guitarras); formación con la que en 2014 editan su primer trabajo de estudio, Folkoholic Metal, del cual hay mucho que comentar.

Para empezar, su inicio con el tema que da nombre al disco es para enmarcar, una carta de presentación perfecta del modus operandi de la banda, con dosis de Folk melódico, bailable y pegadizo y que no poco recuerda a los ya mencionados Mägo de Oz, con el uso de una bonita y límpida voz cantante y estribillos coreables (hasta la portada del álbum tiene un aire a las de Gaboni), pero manteniendo cierta identidad propia y que se siente cercana por medio de un divertido apartado lírico. Punto aparte es el sonido, fenomenal y muy bien producido aun tratándose de un debut discográfico.
El álbum progresa más que bien con Réquiem natura (potente Power/Folk con mensaje ecologista) y Orfeo (instrumentalmente uno de los grandes picos de la obra, y que nos sumerge en la historia del personaje mitológico que parte al infierno en busca de su amada Eurídice).

Y es a partir del interludio instrumental (breve, pero mágico y de un delicioso toque acústico, por cierto) cuando el álbum entra en su casi inacabable sesión fiestera que parte como un mandato burocrático para buena parte de las bandas de Folk Metal que quieren granjearse su público, y es aquí donde está el talón de Aquiles del CD. Ojo, que temas como La taberna de los trolls (conceptualmente un Dance of Death con los elementos de la fantasía y el aire de cuento, rico en matices folclóricos y con mucho ritmo) o Resakoff (que embiste con su acertada apuesta por la polka y la diversión, de lo más variado estilística e instrumentalmente) realmente están muy bien. Sin embargo, lo mismo no se puede decir de Esta noche la vamos a liar (uy, ese estribillo qué flojo…) y Jägermeister of Puppets (recalcar lo simpático que les quedó su homenaje al Thrash y a Metallica), tracks que parecen escritos por adolescentes frustrados y pro-cogorzas. Se entiende que la sutileza no es lo más esencial para una banda de Metal (en fin, ahí están unos tales Cannibal Corpse y Dying Fetus para corroborarlo), pero esta parte del álbum refleja una falta de madurez compositiva bastante importante, y que, para más inri, se hace algo cansina.

Remedia el asunto Es tiempo de partir, un excelente y sentido medio tiempo de ambientes melancólicos, épicos y nórdicos que nos conduce a Que el cuento no acabe aquí, donde el álbum toca a su fin. Se trata un tema de épica duración (13 minutos) que presenta tantos pros como contras. Aunque la base folk es más que notable y sin duda estamos ante una composición que regala al oyente auténticos momentazos (aunque otros son bastante extraños y se ven muy fuera de lugar y que no encajan con el resto del conjunto), también es una canción que tiene demasiado relleno y que se alarga innecesariamente y en exceso. En conclusión, un cierre correcto y con una performance genial por parte de estos músicos, pero que podría haber sido mucho más.

Foloholic Metal es uno de esos comienzos necesarios para una banda primeriza. A fe de tramos menos rescatables y faltos de madurez, estamos ante un trabajo notable que cumple sobradamente su objetivo de presentarnos a estos Lèpoka que tanto tienen que decir en la escena, tal y como han demostrado en sus siguientes entregas en las que supieron pulir lo logrado in situ.

Buen rollo, buenas melodías, excelente producción, ambientes trabajados… Dista mucho de ser perfecto, pero, si lo tuyo es el Folk Metal, este es un disco que no te puedes perder. Que sean tres cuernos medios (7/10) para el primer gran paso de Lèpoka.

Zaph / Bajo
Jaume / Batería
Zarach / Gaita, flauta, harpa
Juan Palomo / Guitarra
Popez / Guitarra
Samu / Violín
Dani Nogués / Voz

Sello
Independiente