Kreator - Live in East Berlin (Extreme Agression Tour 1989/'90)

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 08/06/2013 - 17:17
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1. Some Pain Will Last
2. Extreme Aggression
3. Under the Guillotine
4. Toxic Trace
5. Bringer of Torture
6. Pleasure to Kill
7. Flag of Hate
8. Drum Solo
9. Terrible Certainty
10. Riot of Violence
11. Love Us or Hate Us
12. Behind the Mirror
13. Betrayer
14. Awakening of the Gods
15. Tormentor

Un Vhs que pone los pelos de punta, colega. Un regalete.

Un directazo que me he mamado tantas veces como el jodido "Live After Death" o el "Donington 92" de Maiden, el "Live in Seattle 89" de Metallica, el "Under Siege" de Sepultura o el "Live Intrusion" de Slayer: "Live in East Berlin" de los jodidos amos Kreator.

Reverencia, y a la orden de ya. Los Kreator de 1989, los míticos, en plena carga. Demasié.

Re-viciante. Adrenalítico, directo, estalla-cráneos... extremo y agresivo.

Deleite para el buen thrasher y el irredento seguidor de Kreator (que debe, y suele, ser lo mismo).

Religión televisivo-metálica. No todo era puro vicio a la Super Nes o ver a Sly, Arnie, Van Damme, Chuck o Bruce Lee, cuando los papis se iban de sábado-follador. También tuve tiempo, entre petar granos y hacerme pajas pensando en la compi tetona de clase (y en mi eterna Pamela), para conocer visualmente (mientras llegaba el momento de catarlos en vivo en la gira de "Outcast") a una de las bandas que más loco me tenían. Era necesario ver quién cojones eran Kreator. Quería verles el careto, disfrutar de lo que entregan en un show.

Si el sonido de sus discos era como era (era algo que me quitaba el sueño, que me tenía absorto, fuera de mí, ido total en clase, dibujando a todas horas demonios calvos), en vivo serían la polla en vinagre.

Una tienda en Barcelona (mi ciudad), llamada Siete Pulgadas, que me iba surtiendo desde mis primeros latidos como metalhead de buena candela, siempre tuvo en la estantería un vhs (era 1994) de lo más llamativo para mí. Algo que me encendía. Mille Petrozza, el alma de la banda que me había convertido al Thrash Metal de forma definitiva (Slayer, Metallica, Testament, Megadeth, Forbidden o Annihilator ya eran dioses, pero Kreator me convencieron del todo), me llamaba, sobretodo "guitarreando" melenudamente desde esa poderosa portada, pero siempre me acababa gastando la pasta en un cd (que si "Blessed are the Sick", que si el tal "Choir of Horrors", que si "Arise"...). Me demoraba.

Pero eso tuvo un final. Una tarde de sábado, y teniendo que cuidar a un vecino pequeñajo durante toda una noche, decidí que era el momento. Mi cita con los auténticos Kreator ya llegaba, iban a salir de los cassetes y cd's, y se darían un garbeo por mi puto salón.

Ahora o nunca. 2000 pelillas que le multé a mi madre y, ala, rumbo al centro de la ciudad, y a intentar aguantar y no comprar otra cosa (fuí listo y ya me había agenciado material fumeta). Entré, estaba el vídeo y no lo pensé. Directo a ello.

Uno llega a casa, prepara dos bocatas de Nocilla (uno para el pobre crío, David, que iba a ser sometido a tortura sónico-teutona), se hace un par de cigarros alegres y se relame. Abrí el precinto y tuve que rebobinar la cinta (rebobinar...qué jodidamente viejo sueno), lo que me llamó la atención ("segunda mano que me han vendío"), y apagué las luces (lo hago para ver cualquier cosa que me mole, tipo trailers "youtuberos" o films sacros tipo Blade Runner, Amarcord, Robocop, Toxic Avenger o Brazil).

El resto es historia. Una de las razones por las que peino melenas.

Grabado en el Werner Seelenbinder-Halle de Berlín, el 4 de marzo de 1990, y con el recién ex-Sodom Frank Blackfire (sucesor a Jörg Trzebiatowski) aferrado a la hermandad, Kreator se disponen a conquistar el corazón de todo thrasher que caiga ante el video de marras.

Se celebra la caída del muro de Berlín (9 de noviembre de 1989), lo que separó a una nación durante décadas, y se celebra a lo Thrash Metal. Descomponiendo hasta el último ladrillo de la opresión. Coroner, Sabbat y Tankard participaron en la batalla (si quieres verlos a todos juntos, ala, corre directo al "Thrashing The East", sin el show entero de ninguno, aunque te servirá), y Kreator cerraron, como era previsible, como el mazo que lo silencia todo.

Los máximos paladines del Thrash Metal alemán se preparan para volarte el cabezón.

Ambiente entre bambalinas. Mille y los suyos se preparan, los roadies corren a piñón, todo tiene que estar en su punto. Mille sube las escaleras, calienta los hombros, y oscurece, si es que eso era posible, su mirada. La masacre está a nada de comenzar.

"Some Pain Will Last", que nace entre luces y sombras, como insinuante, pronto dispara uno de los mejores tracks de entrada a un show de Kreator. Poco a poco, la pegada se hace más y más dolorosa, casi insufrible, pero el placer va de la mano. Te pegan, pero te mola. Un Petrozza impecablemente vestido de negro, un Mustaine tenebroso (con Jackson V incluída), lidera, y como nadie, a Kreator a través del sendero de lo riffero-mascador.

"Extreme Aggression", dotada de auténtica ira teutona, resalta lo que ya era obvio: Kreator son los reyes de la escena europea. Nadie golpea como ellos, nadie lidera un escenario, y tan grandote, de tan malas formas. No hay concesión a la comercialidad, no hay medias tintas en nada; Kreator solamente saben atronar, y como nadie.

"Under the Guillotine", "Toxic Trace" y "Bringer of Torture" suenan demenciales, enérgicas, y nos han dejado casi ya para el arrastre. Barbarie de primera, y sumada a algo tan poderoso, tan majestuosamente cegador, que te deja sin palabras. La banda no es simpática, no es dominadora de clichés... pero en lo importante, en lo de aplastar, son intocables. Van a lo suyo, impertérritos, concentrados. Con un chip en el cerebro: "degollar metalheads ya mismo".

Llega uno de los rincones que más me emocionan de toda la cinta. Momentazo de acojone. Aquí, trás un rollete parido entre el "Choir of the Damned" y unos pads iniciales de regalo, "Pleasure to Kill" toma el control absoluto y se erige como lo que es: uno de los temás más sacros del entramado Thrash. Fioretti y Reil se regalan, Blackfire (odiado por los "sodomitas"), se convierte en el mejor compañero "cuerdil" de Petrozza, mientras que este, que suena más domesticado que en sus obras de estudio (por eso de llegar a más), sigue escupiendo lava volcánica. Todos a una. Mosquetros del Thrash. Horda del fans al borde del paroxismo, y sin una entrega al cien por cien. Imaginad que la banda no hubiese estado al noventa por ciento....

La insigne "Flag of Hate", un solete de batería, "Terrible Certainty", "Riot of Violence" (cantada, como debe ser, por el tito Ventor), "Love Us or Hate Us", "Behind the Mirror" y la infaltable "Betrayer" (otro momento álgido) ya nos devastan del todo. Ha sido extremo. Ha sido la polla. Kreator hirviendo, en su momento de máximo esplendor, cuando más cerca tenían la corona, y con una colección de tracks que no están hechos para mindundis; gloriosa carnicería.

Un crudote "Awakening of the Gods" y un huraño "Tormentor" cierran el despiporre, y lo hacen, claro, por la puerta grande. Mille se quita la camiseta, pues ya suda sangre, y escupe tornillos en todas direcciones. El sonido Kreator mata, y a mí y al crío que cuidaba nos dejó muertotes de miedo. Clavados en el sofá, temblando hasta el amanecer. No era para menos.

Conciertazo de primera, sin la calidad visual que sí podían pagar unos Metallica, Sepultura o Slayer, pero con unos huevos de toro gigante, de tamaño Godzilla.

Kreator presentándome su "Extreme Aggression" a toda castaña. Alucinante.

4 cuernos (altos) para "Live in East Berlin". Una joyaza.

Si el muro no hubiese sido derribado, Kreator ya lo habrían logrado con un disco más.

Thrash Metal icónico, del de verdad. Y en la cima. Como casi siempre, vamos.

Por cierto, el niño que cuidaba, David, es todo un metalhead ya. Anda curtidote.

¿Será culpa de Kreator?

Mille Petrozza: Voz y guitarra
Frank Blackfire: Guitarra
Rob Fioretti: Bajo
Jürgen "Ventor" Reil: Batería

Sello
Noise Records