Kreator - Endorama

Enviado por hetfieldharris… el Jue, 21/10/2010 - 03:11
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1. Golden Age
2. Endorama
3. Shadowland
4. Chosen Few
5. Everlasting Flame
6. Passage to Babylon
7. Future King
8. Entry
9. Soul Eraser

10. Willing Spirit
11. Pandemonium
12. Tyranny
13. Children of a Lesser God (bonus track)

Kreator ha sido y será uno de los abanderados del thrash teutónico, de la mano de Sodom y Destruction, con quienes conforma los "Big Three" (o la Trifuerza). ¡Y no sin razones! Si necesitas un ejemplar metálico de la abundancia de ritmos esquizofrénicos, riffs aptos para realizarle a cualquiera una lobotomía y voces malotas (en lo que se puede resumir como un caótico aglomerado de brutalidad cruda), pincha el Pleasure To Kill y aprende... Awakening Of The Gods, Son Of Evil, todos son himnos muy grandes para el amante de este mundillo sucio y violento, y muy buenas canciones para gente como yo, que se mantiene al margen de la industria alemana del Thrash.

Sin embargo, guiados por algún siniestro Judas (y no Priest) que a la vez torciera la férrea voluntad de los americanos Metallica y Anthrax, quienes cayeron en la infame red del mainstream y pagan todavía (tal vez para siempre) los platos rotos, a Mille Petrozza y sus muchachos se les dio por tirarse hacia nuevos horizontes, fundamentalmente el industrial: "¡Madre mía, qué insolencia!" era la reacción contundente generalizada. Renewal, Cause Of Conflict y Outcast fueron en mayor o menor medida, y siempre salvando las distancias correspondientes, una especie de insulto a sus tradiciones, con la tibia recepción de los fans acérrimos de aquellos himnos de los que hablaba al principio (los que normalmente dicen ser verdaderos fans del grupo pero se mantienen con esos viejos lanzamientos e ignoran el resto de su carrera). Pero es tras salir al mercado Endorama cuando me formo una divertida imagen mental de ese estereotípico metalhead cayéndose de su silla tras oír el disquito en cuestión. Y es que para Kreator, en ese fatídico 1999 todo se fue bien y definitivamente al carajo, para bien o para mal, guste o no.

En primer lugar, si ud. estimadísimo lector, se ha ido enamorando de los clasicotes salidos del Extreme Agression, de la etapa moderna del grupo (que incluye varios temazos y un sonido más definido, a mi entender) o incluso del menos favorecido Coma Of Souls, olvídese de encontrar algún rastro de ello en este álbum. Incluso el sector cañero del disco, pongamos como ejemplo Soul Eraser, suena bastante descafeinado en comparación a esas obras designadas magnas por una gran mayoría; así que lo que espera en estos cortes es, con alguna excepción, la predominancia de influencias más bien facilonas y, a diferencia del anterior Outcast, un énfasis importante en la carga melosa.

Tracks como Chosen Few y Everlasting Flame definen bastante bien el carácter ultraexperimental de esta etapa.
Chosen Few consta de un arpegio siniestro y un ritmo que llama la atención por ser bastante alternativo, pero fuera de esto no me interesa demasiado. En cuanto al segundo, contiene varios "pecados", a saber: un bonito piano de introducción haciendo resonar la melodía cuasi épica y siendo replicado por las guitarras, todo ello antecediendo a Petrozza, quien entra cantando, pero cantando de en serio, con todo y melodía. A eso de los 3 minutos se escucha un dulce interludio (sí, tírense de los pelos, metí los adjetivos "bonito" y "dulce" en un mismo párrafo en una reseña de estos bestias), para luego volver a exponerse el motivo principal. No puedo mentirles, me gusta bastante el temita, pese a su tono baladesco que varios palos ha acarreado.

Hay cosas más pesadotas, no hay que preocuparse tanto. Golden Age y el tema título son canciones aceptables, como temas típicos de Metal melódico con un plus de energía que indudablemente tiene su origen en el feeling especial de estos tipos, quienes tal vez en este afán de tirar la casa por la ventana se dan hasta el lujo de invitar al vocalista de Lacrimosa, Tilo Wolff. Luego Shadowland es de lo más Thrash que podemos encontrar salvando el estribillo con esas notas de teléfono celular (ah, no creo que vuelva a mencionar la palabra Thrash, lo lamento), posee un riff inicial más que decente y unos solos de infarto.

Y así se desenvuelven bastante bien, la verdad sea dicha. Las melodías que Mille puede sacarle a su guitarra, pese a que no abundan en su carrera ni son requeridas,demuestran ser bellas y dar toda una consistencia a este rollo tan raro. El señor demuestra además ser un aceptable vocalista en el sentido más tradicional de la palabra (por lo menos lo prefiero antes que a esas tragicómicas entonaciones de Araya en los discos/experimentos de Slayer).
Pandemonium me suena curiosamente a aquella melodía del interludio de Fear Of The Dark, aunque sólo en la intro, no crean que estoy TAN confundido... Seguido inmediatamente por el cierre: Tyranny es otro buen ejemplo del contenido general del álbum, versos susurrados a media y guitarras clavando armonías más bien suaves en el estribillo.

En definitiva (léase desde mi humilde lectura) lo que predomina por sobre toda la ensalada estilística de Endorama, es el gancho de las composiciones. Eso, y la calidad justa y necesaria.

Van por ésto tres cuernos altos, si van a colgarme que sea ahora.

Mille Petrozza: Guitarra, voz
Jürgen Reil: batería
Christian Giesler: Bajo
Thomas Vetterli: Guitarra, sintetizador

Tilo Wolff: Voz invitada en track 2

Sello
Drakkar Records