King Diamond - Fatal portrait

Enviado por Onán el Vie, 02/03/2007 - 16:00
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1. The Candle 6:38
2. The Jonah 5:15
3. The Portrait 5:06
4. Dressed in White 3:09
5. Charon 4:14
6. Lurking in the Dark 3:33
7. Halloween 4:12
8. Voices from the Past 1:29
9. Haunted 3:54

Hum, a mitad de los 80 mis amados Mercyful fate, que estaban en su mejor momento, se separan. El cantante, King Diamond, agarra su parafernalia satánica, pie de micro de fémures incluido, y se busca la vida por su cuenta. Para aliviarnos la transición (y sobre todo la terrible ausencia de Hank Shermann), King se lleva también consigo al bajista y al otro guitarra del grupo. Completa el conjunto un par de virtuosos caniches: Andy LaRocque y Mikkey Dee, grandes amantes del metal bien tocado y, a la luz de la fotos promocionales, de su propia imagen en el espejo. Esta nueva etapa entraba peor por los ojos... ¿qué tal sonaría?

Pues muy bien, nada que envidiar a Mercyful fate. Distinto, y punto. El disco que nos ocupa es una producción oscura y solemne (cómo no), con la que King empezaba su etapa conceptual: muchas canciones, una sola batallita. Fatal portrait incluye cuatro canciones que narran la horripilante historia de Molly, una niña cuya madre, enferma de celos, encierra en una buhardilla hasta su muerte a los cuatro años de edad. Imaginaos lo cabreado que estaba el espíritu de la criatura de marras.

El resto del disco, por única vez, se compone de canciones sueltas, cada una de las cuales cuenta su propia batallita (a partir del segundo trabajo de Diamond, el sistema “conceptual” abarcaría cada disco completo). A mí me encanta Charon, en la que el mismísimo Caronte te habla en primera persona mientras tu fiambre está aún calentito. El riff de la guitarra es brillante y rabioso, y el estribillo tiene una conclusión apoteósica. Tampoco me disgusta Halloween, mientras que el resto de canciones me parece un poco relleno.

No así las cuatro maravillas que cuentan la historia de la niña Molly: tres macabros fragmentos del relato al principio del disco, más la terrorífica, fría y decadente Haunted, que retoma la historia para cerrar el disco, a modo de epílogo no conclusivo. Como ocurría con Mercyful fate, si no te metes sigue siendo todo una especie de comic, pero como te lo tomes un poco en serio te puedes quedar bastante desasosegado al final del disco, con esa música tétrica que acompaña una letra de las que acaban en tormento eterno.

Sello
Roadrunner Records