King Diamond - Deadly Lullabyes

Enviado por Hawkmoon el Dom, 08/01/2012 - 23:29
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Disco 1

1. Funeral
2. A Mansion in Darkness
3. The Family Ghost
4. Black Horsemen
5. Spare This Life
6. Mansion in Sorrow
7. Spirits
8. Sorry Dear
9. Eye of the Witch
10. Sleepless Nights

Disco 2

1. The Puppet Master
2. Blood to Walk
3. So Sad
4. Living Dead (Outro)
5. Welcome Home
6. The Invisible Guests
7. Burn
8. Introductions
9. Halloween
10. No Presents for Christmas

King Diamond en directo, colega. Sus temas más míticos, los que abrazan toda una era de puro Metal tenebroso y épico, del que solamente el danés conoce la receta, estampados ante su legión de esclavos, de ghouls. Zombies que, de forma eterna, seguirán al maestro. Una pasada.

"Deadly Lullabyes", el segundo directo en la carrera del también maestro de ceremonias de Mercyful Fate trás "In Concert '87", viene dispuesto a todo con tal de atraparte, aunque ya conocieses el poder del tito Diamond. Y de hacerte suyo, por siempre, si es la primera vez que caes ante tan jugoso material. Doble entrega, mística y brillante, con miras a contentar a los amantes de casi todas las eras del combazo (haciendo hincapié en las más icónicas, como la de "Abigail"). Como para quejarse...

Grabado durante el tour de "The Puppet Master", concretamente durante el tramo norteamericano, "Deadly Lullabyes", con esa portada tan blasfemota (¿qué querrá King Diamond del bebé de marras?), quiere gustarte. Te trata de hipnotizar, de ir, poco a poco, haciéndote suyo. Es como una peli de Freddy Krueger el asunto. Tú no quieres, pero te acabas durmiendo y te despiertas en medio de un follón increible, dónde, por regla general (a no ser que seas la prota de la peli y tengas un buen par de melones), mueres. Aquí, joder, igual. Te resistes, pero nada. Se te cierran los párpados, te pesan como cojones de toro. No hay vuelta atrás. Ya eres suyo. King Diamond ya te tiene en su colección. Ya posee tu alma. Pero te hace un regalo. Te deja vivir un show suyo. Un beso antes de degollarte. Un detallazo del rey del Metal oscuro...y Heavy. Bienvenido al infierno danés. Pónte cómodo. Tienes toda la jodida eternidad para disfrutar. A darle cera al asunto.

Ya se oyen los primeros llantos de la prole. Alaridos de agonía, esperando ser azotados por el puro mal. Premiados con la sacra presencia del tio que haría cagarse en los pantalones a muchos de los gurús de lo villanesco (caso de Alice Cooper, Ozzy Osbourne, Cronos o Blackie Lawless). Intro que pone los pelos de punta, y, zas, la movida ya nos cae encima. La pesadilla comienza. "Funeral" le ha abierto la puerta a la veloz y sacrílega "A Mansion in Darkness", potente como ella sola, con la magia de la obra original intacta, con un sonidazo de pelicula, mega-pulcro, cuidado, esmeradísimo, que hace lucir, y mucho, la voz de King. Y, por descontado, a la pedazo de banda que le acompaña. LaRocque, como de costumbre, al máximo nivel. Técnica y garra como pocos. Escenario en llamas. El poder corrupto del Metal infecto de Diamond eleva la temperatura. Las paredes ceden, el techo se nos cae encima.

Somos arrasados por "The Family Ghost", "Black Horsemen" (momentazo total), "Spare This Life", "Mansion in Sorrow", "Spirits" y "Sorry Dear", todas, igual que como en el inicio, con un sonido y una vibración excelentes. Movimientos enérgicos, mucha entrega, una audiencia viva, y, sobretodo, una banda que se entrega, que sabe lo que vale lo que están tocando y lo defienden como deben. Al máximo. Sin tara. King Diamond no atina en cada jodida nota y su falsete

"Eye of the Witch" (espléndida) y "Sleepless Nights", el cierre al primer disco, se erige como el puntal, casi, de la obra. Menudo par de tracks, joder. Y seguiditos que nos los zampamos. El primer temazo nos hace caer en la telaraña, y el riffero ente que es el temazo del 89, toda una araña, y de dimensiones considerables, nos devora vivos. La onda está tan bien producida, coñes, que hasta parece un falso directo. O King Diamond es el amo del concepto directo o el productor de la movida les ha sabido exprimir un sonidazo de puta pelicula. Sea como sea, fidelidad al material original al ciento por ciento. Y maestría metalera de primera. Primer tramo de show de puto lujo. Diamond no falla ni queriendo.

La nueva carne, la nueva chicha a presentar, representada por "The Puppet Master", arrasa desde el segundo en el que mora ante la parroquia. Más riffs de acero, más pegada, más dobles voces asesinas, más melodía cañera. Todo lo que debe contener un tema de King Diamond.

"Blood to Walk", "So Sad" "Living Dead" nos hacen la visita de rigor. Eso sí, nada que hacer frente a la hímnica "Welcome Home". Todos en pie, todos a sudar la camiseta ante la magna jodienda. El maestro se afila, Andy cruje su guitarra y la magia fluye sola. Belleza y jodido poder. Supremacia total. Y que King Diamond solamente toque en pabellones cuando Metallica le invitan a un show para cantarse alguna joyita de la añeja era Mercyful...ufff. Manda huevos.

La técnico-vacilona "The Invisible Guests" y la adrenalítica "Burn" preparan el cotarro para la batalla final. El sacrificio totalitario de almas infieles. Y fieles, joder. Satán no hace ascos a nada. King Diamond recogerá todos nuestros pedacitos y se los ofrecerá a su amo y señor. Las presentaciones de músicos, las gracias al público y la típica palabreria de show. Entremés a "Halloween" y "No Presents For Christmas". Un alucine, ¿eh? Cerrando a lo crack. Dejando a todo el mundo con la boca como el culo de Rob Halford. Abierto hasta el infinito. La banda nos lo ha dado todo. Salvo algún clasiquete de la era Mercyful Fate (me habría molado vibrar con un buen "Come to the Sabbath", la verdad) no se han dejado mucho en el tintero.

Guitarras con potencia, con técnica. Un batería que sabe darte fuerte. Y el maestro, ufff, con nivelón. Nanas mortales, sin duda. Canciones de cuna para almas de negro. Azote total. Directo necesario.

4 cuernos (altos) para "Deadly Lullabyes". Testigo de la fuerza y la garra que aún reside en King Diamond. Icono eterno, colega. Fuelle para cuatro siglos más. Es lo que tienen los hijos de Lucifer. Que duran más que la madre Teresa.

King Diamond: Voz
Andy LaRocque: Guitarra
Mike Wead: Guitarra
Hal Patino: Bajo
Matt Thompson: Batería

Sello
Metal Blade