Kick Axe - Rock the World

Enviado por Witchfyre el Lun, 10/08/2020 - 02:28
Kick Axe

1. Rock the World (4:06)
2. The Chain (Fleetwood Mac cover) (4:33)
3. Red Line (03:04)
4. Devachan (05:08)
5. Warrior (04:44)
6. We Still Remember (05:46)
7. The Great Escape (03:14)
8. Medusa (04:26)
9. The Dark Crusade (04:42)
10. Magic Man (05:25)

Álbum completo

Que Welcome to the Club no obtuvo el éxito esperado me parece algo más que una perogrullada. Un álbum ambicioso como aquel, con una producción excelente, una portada fantástica y un puñado de buenas canciones estaba destinado a algo más grande y seguro que su sello (Pasha/Epic), su mánager (Spencer Proffer) y la propia banda habían situado sus expectativas muy altas para él. Kick Axe se quedaron a las puertas de algo grande, como casi toda buena banda canadiense en la que pensemos (con la probable excepción de Rush), y relegados a esa segunda (o tercera) fila de la que sólo estamos al tanto los mínimamente preocupados.

Es más, el fracaso de Welcome to the Club cercenó el apoyo de Epic Records (Epic/CBS solamente llegó a encargarse de la edición canadiense de este Rock the World) y, lo que es peor (o mejor, dependiendo de la perspectiva), enfrentados a Spencer Proffer por el infame incidente “Spectre General". Me explico. Los de mi quinta recordaréis la serie de animación Transformers. En una maniobra promocional típica de la época, Proffer coló un tema de Kick Axe en la banda sonora del largometraje pero, teniendo en cuenta que la cinta estaba destinada a un público infantil, la productora supeditó la aparición de Kick Axe a un cambio de nombre, extremo al que, como era de esperar, se negaron. Así, Proffer, en un sibilino movimiento, accedió y público el tema bajo el apelativo de Spectre General sin el consentimiento de la banda. Tema, por cierto, compuesto por Proffer junto a los propios Kick Axe y que fue escogido como single para el debut de otros protegidos del veterano hombre de negocios, King Kobra.

En esas que los de la pequeña Regina, Saskatchewan, se vieron otra vez sumidos en el underground, sin sello y obligados a comenzar de nuevo dedicándole un vistoso corte de mangas a la industria discográfica con un tercer álbum que se iba a titular, según recuerdo haber leído por algún lado, Fuck the World. Intención que, como podemos comprobar, no se llegó a consumar, aunque poco le faltó. El finalmente titulado Rock the World es uno de los suicidios comerciales con más encanto que conozco. Autofinanciado, autoproducido... ya desde la portada y su single/tema título es todo un desplante al mercado discográfico. Tras esa enigmática y vistosa imagen que ilustraba Welcome to the Club, la elección de este dibujo con el mástil del bajo de Victor Langen ensartando nuestro planeta cual pincho moruno no deja de ser pintoresca, cuando no directamente cutre.

Por otra parte, esa Rock the World con la que comienza es una buena patada en las pelotas. Probablemente el tema más heavy que habían compuesto nunca, resulta otra maniobra curiosa como single de lanzamiento y objeto del único videoclip. Parece que había un ánimo consciente de no gustar, de no encajar con la corriente mayoritaria que movía el mercado del momento. Y no equeda ahí la cosa. Repiten la jugada con otra veloz The Great Escape en la cara B para, en general, registrar el álbum más metálico en su trilogía inicial. Las mejores son precisamente esas que rompen, bien con el estilo rockero y festivo del debut, bien con la accesible sofisticación de Welcome to the Club y presentan a Kick Axe adentrándose en territorios épico/maidenescos de alto voltaje. Sí, sí, ya sé que os esperaríais algo muy diferente viniendo de Kick Axe, pero unas excelentes Devachan y The Dark Crusade suenan más a Maiden que a cualquier otra cosa. ¡Vaya par de temazos! ¿Tendría esa ofensiva americana del World Slavery Tour algo que ver?

Las sorpresas no cesan y lo que resta del álbum son medios tiempos de inspiración “sabbathiana", con un aura ligeramente oscura, conducidos, como ya insinué más arriba, por el protagonista bajo de Victor Langen, que se empeña en llevar la contraria a la inmensa mayoría de productores de la época que obviaban tal instrumento. Warrior, We Still Remember, Medusa y Magic Man tienen un ritmo cadencioso, inquietante, poco comercial, pero ciertamente magnético. No puedo decir que me vuelca loco con ellas, pero alguna, muy especialmente esa final Magic Man, tiene algo que me estremece.

Queda por comentar una The Chain de Fletwood Mac (mal situada ahí tan pronto) de la que, curiosamente, hablé hace bien poco en la reseña de Shark Island y que queda más lucida en manos de Kick Axe. Tema lento y misterioso ya en origen, parece hecho a la medida de este Rock the World y encaja con las mentadas en el párrafo anterior como si de un tema propio se tratara. Por último, tenemos esa Red Line que semeja ser la más fiel a lo que esperaríamos de los hermanos Gillstrom y no habría desentonado en aquel Vices de tímido éxito que les podría haber pavimentado un más que familiar terreno sobre el que expandirse.

Se puede decir muchas cosas de Kick Axe, pero no que fuesen una banda conformista. No serían los más heavies, ni los más técnicos, ni los más comerciales, ni los más accesibles y, por supuesto, tampoco los favoritos de casi nadie, pero al menos sí fueron un grupo que evitó anclarse en la misma fórmula durante su corta vida discográfica (ojo, se formaron en el 78), como sí hicieron la mayoría de sus contemporáneos. Seguro que nadie contará con Vices, Welcome to the Club y Rock the World (publicaron en 2004 otro álbum que no he escuchado) entre sus predilectos, aunque también veo difícil que alguien se atreva a decir que no eran una banda a tener en cuenta, sobre todo si les dedica el tiempo necesario para apreciar sus “anomalías". Yo tardé en conseguirlo, tras muchos años pensando que no eran más que otra banda de rock festivo de los 80 sin mucho que ofrecer. Creo que Rock the World podría ser un buen lugar para intentarlo, si es que todavía no habéis probado con ninguno de los anteriores y, si ya lo habéis hecho, podéis seguir por aquí porque no os va a defraudar. Que no os lleven a engaño esos tres cuernos, que casi son cuatro... me gusta este LP y creo que más de uno podréis llegar a disfrutarlo como yo.

- George Criston: voces
- Larry Gillstrom: guitarras y teclados
- Victor Langen: bajo y teclados
- Brian Gillstrom: batería

Sello
Epic/CBS Records