Kawir - Προς Κάβειρους (To Cavirs)

Enviado por MetalPriest el Lun, 18/05/2020 - 13:37
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1. Προς Κάβειρους (To Cavirs)
2. Εκάτης και Ιανού (Hecate's & Ianos')
3. Ύμνος στον Δία (Hymn to Zeus)
4. Ερμής (Ο Ψυχοπομπός) (Hermes (The Psycopomp))
5. Νυκτέριαι Κόραι (Daughters of Night)
6. Ύμνος στην Σελήνη (Hymn to Seline)
7. Περσεφόνη (Persefone)
8. Άρτεμις (Artemis)
9. Νυξ (Nyx)

Mientras en Escandinavia parecía diluirse la autenticidad más primitiva del Black Metal, en Grecia llegaba el momento de su despunte. Hablo por si no queda claro de los últimos años de la década de los noventa. Que ojo, mucha de esa autenticidad perdida, se transformaría en madurez sensacional, una re-invención o alguna fusión chula en mogollón de bandas. Pero si lo que uno busca es esa crudeza primordial y pagana que tan grande hizo al género por aquellos 93-96, definitivamente vale la pena virar la mirada a la Hélade y ver lo que algunas bandas llegaron a crear.

Kawir sin ir más lejos, se fundaron en 1993 a partir de las cenizas de Nocturnal Death, y un año más tarde llegarían a sacar un Split junto con los japoneses Sigh bajo el sello Cacophonous Records. Pero el momento en que demostraron por primera vez su valía y capacidad como banda, sería un par de años más tarde, en 1997, cuando sacaron Προς Καβείρους / To Cavirs, su álbum debut. Kawir, el invento de Therthonax (por aquellos años conocido como Mentor) tenía sus raíces en el black griego, por cosas como Rotting Christ y así… pero era innegable que se dejó influenciar por la escena noruega y que, además, se enamoró del movimiento anti-monoteísta que venía de allá. Porque la cosa no iba únicamente de cagarse en Dios o de alabar a Satán… también tenía que ver con rescatar las deidades de la antigüedad, aquellas que determinaron la historia e identidad de muchas naciones, moldeando su cultura. En el caso de Therthonax, la cosa llegaría tan lejos como para que su obra en Kawir se cante en griego antiguo y sus letras se dediquen a su mitología milenaria. De hecho, Therthonax se auto-define como politeísta heleno y defiende su credo y lucha por la libertad de ejercer los antiguos ritos del pasado en los templos donde milenios atrás se celebraban.

Pero volviendo a Προς Καβείρους / To Cavirs, vale la pena destacar no solo el black metal que se ejecuta en él, porque vendría a ser algo más bien tirando a modesto. La magia de To Cavirs es el cómo el black metal se conjunta con elementos folclóricos, épicos y ambientales (flauta, teclados, bendir, laúd…), así como voces variadas (masculinas y femeninas; shrieks, cantadas y habladas) en griego antiguo. Como diría Therthonax, a pesar de ser una lengua muerta, no deja de ser un idioma que aporta mucha fuerza a la música, y… no le falta razón al ateniense. Hay algo ancestral cuando se escucha a Kawir, y en especial este álbum.

To Cavirs es de esos álbumes que dentro de su modestia (tanto musical como sonora a nivel producción), demuestran tener algo. Ese “algo” al que no dejo de hacer alusión. Está claro que Kawir nunca triunfó a nivel internacional… seguro que tienen sus fans en muchos lugares del globo pero no estamos hablando de unos fenómenos como Emperor o unos Marduk. Puede que ni siquiera tengan una fama a la altura de los Nokturnal Mortum. Pero aun con todo, dentro de la segunda división en la que hipotéticamente podríamos situarlos, podría decirse que Kawir son una agrupación de pagan black metal de suma calidad, de las que saben que la cosa va de evocar… de hacer que el receptor viaje sin moverse del sofá y por supuesto: de difundir la obra y milagros de Zeus, en su caso. No se trata de ganar dinero, eso desde luego.

Sin ir más lejos, la opening To Cavirs dice todo lo que se puede decir con sus siete minutos de black metal épico. Archemoros canta de manera casi afónica mientras Mentor erige unas melodías cíclicas con guitarra y bajo que solo pueden calificarse de elegantes. La voz hablada de Konstantina aporta solemnidad a la pieza, y elementos como el teclado o la flauta terminan de redondear la pieza.

Hymn To Zeus muestra la cara más folk de Kawir, como intentando sonar lo más rituales y antiguos posible. Lo más moderno que se escucha aquí es la guitarra acústica, y lo mismo sucede con el séptimo corte Hymn To Selene. Parece que ambos cortes parecen querer dividir en “tercios” el álbum de la manera más tradicional que se les ocurrió a los griegos.

Respecto al resto de piezas, como es el caso de Hermes The Psychopomp, Hecate's & Ianos' o Persefone, se mueven en los mismos terrenos black-épicos de la homónima To Cavirs; jugando con pasajes de teclado, medios tiempos y así. Tampoco veo necesidad de destripar el debut de Kawir de arriba abajo cuando se trata de uno de esos álbumes que arrojan un halo de misterio de lo más especial. Vale la pena explorarlo por uno mismo y dejarse llevar por sus encantos tan de su época.

En cierto modo, Προς Καβείρους / To Cavirs me recuerda al Herbstleyd de Nargaroth (aunque este sea de un año más tarde), por el trabajo de sonido y esa inmadurez que se palpa y que, aun así, parece llegar hasta el corazón por su clara honestidad y ese buen gusto que los caracteriza. Y lo que es más importante: aquí se puede palpar claramente aquella autenticidad que se podía escuchar años antes en las obras primordiales de bandas como Burzum, Satyricon, Gorgoroth o los putos Emperor. Por supuesto, sin tener prácticamente nada que ver los helenos con los trabajos de estos colosos.

Cuatro cuernos bajos. Un 7,25.

PD: La portada adjunta en la reseña pertenece a la re-edición de Kyrck Productions & Armour, la portada original es esta, la de Nix Records, lo que pasa es que aparte de ser más cutre que un mendrugo de pan reseso, está prácticamente olvidada hoy en día.

Mentor: guitarras, bajo y coros.
Hephaistion: teclados y gaita pastoral.
Archemoros: voz.
Nikos: batería.

Músicos de Estudio:

Nick Christogiannis: bajo (tracks 7, 8 y 9).
Konstantina: voz femenina adicional en track 6.
Yiannis Sirogiannis: percusión, bendir y laúd árabe (tracks 3 y 6).

Sello
Nix Records