Katharsis - Kruzifixxion

Enviado por House el Sáb, 20/03/2021 - 07:28
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Mientras que compañeros en la trinchera como Deathspell Omega o Watain iban abandonando las formas más cavernícolas en favor de otras más refinadas, Katharsis se quedaban en su cochambrosa esquina. Impasibles al cambio de la escena u otros, los alemanes se mantenían en sus trece y se afanaban a las tradiciones del mismo modo en que una virulenta garrapata lo hace a su huésped. Arquitectos desde mediados de los noventa de un Black Metal descarnado e hiriente, este trío del este alemán habían entrado en el nuevo milenio de la mano de un debut (666) que con el paso de los años se ha convertido en una especie de santo grial para amantes, conocedores y coleccionistas del género.

Bajo el amparo de una casa discográfica como Norma Evangelium Diaboli, estos terroristas satánicos se despachaban un nuevo trabajo bautizado como Kruzifixxion. De hecho, esta segunda obra de Katharsis tiene el honor de haber inaugurado el sello francés y haber visto la luz bajo la gloriosa referencia de “NED 001”. Se trata de un álbum que continúa con firmeza la línea establecida por su predecesor y, aún cuando carece de la magia de este, nos muestra a la banda con una identidad más definida y en un estado todavía más visceral.

Kruzifixxion es un trabajo sumamente crudo que evita todo tipo de refinamiento en cualquiera de sus aspectos. La portada —básica pero memorable— es una carta de amor al underground; una ilustración tomada del célebre fanzine norteamericano Petrified y rediseñada para la ocasión. Los textos son algo toscos y por momentos quizá demasiado pueriles para unos tíos ya bien entrados en la veintena. Sorprende que por aquella época Scorn donara a Watain la letra de un tema como “The Golden Horns of Darash” que, en honor a la verdad, está bastante más lograda que lo escrito para su banda madre. Musicalmente el disco es una tajada de Black Metal sangrante con las vísceras al aire. La producción, si bien es audible teniendo en cuenta las profundidades a las que puede rebajarse el género, es bastante cacharrera y sin duda va a provocar cierta dentera hasta en los más curtidos.

El primer corte, “The Last Wound”, es justamente lo mejor que tiene que ofrecer el álbum. Desde ese grito de guerra inicial a lo “Angel of Death” hasta esa destartalada melodía que asoma en la recta final, el tema es una lección de cómo tocar Black Metal de pura cepa sin hacer concesiones a nada que no sea la barbarie total. Probablemente una de las cuestiones que más puede tirar para atrás a algunos son las vocales agónicas de Drakh que se desarrollan a medio camino entre el registro de un perro rabioso (“Painlike Paradise”) y uno moribundo (“Blood Stainth the Temple the Temple Stones”).

La banda suena totalmente entregada e independiente de sus limitaciones queda claro que los chavales ponen sangre, sudor y lágrimas en cada segundo de su interpretación. Toda la grabación desprende una sensación de urgencia que queda especialmente estampada en “Luziferion”; una canción corta y salvaje que orbita alrededor del desastre. Pareciera que en cualquier momento se vaya a desmontar la batería, quemar los amplificadores o romper alguna cuerda. Además cuenta con un falso final descacharrante en el que los muchachos se detienen a descansar unos segundos antes de volver a arremeter con todo.

No os dejéis engañar por la calificación, Kruzifixxion es una cita ineludible para aquellos amantes del metal negro hecho a imagen y semejanza de Darkthrone con un extra de ferocidad. Ciertamente no es tan bueno como el debut ni tan memorable como el siguiente VVorldVVithoutEnd, pero lo que ofrecen Katharsis en este segundo asalto no es otra cosa que un chute de Black Metal sin mezclar, sin diluir, sin cortar, sin edulcorantes ni colorantes, probablemente no de su mejor cosecha pero con una pureza del 100%.

Drakh: Voz
Scorn: Guitarra, bajo
M.K: Batería

Sello
Norma Evangelium Diaboli