Katatonia - Jhva Elohim Meth

Enviado por Kaleidoscope el Mar, 04/07/2017 - 20:33
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1. Prologue: Midwinter Gates (00:43)
2. Without God (06:52)
3. Palace of Frost (03:40)
4. The Northern Silence (04:00)
5. Epilogue: Crimson Tears (01:56)

Demo completa

KATATONIA (Catatonia) es una condición psiquiátrica asociada frecuentemente con la esquizofrenia. En griego significa afinación baja o “down-tempo”. El nombre viene como anillo al dedo para lo que es la música de KATATONIA: un torbellino de emociones que atacan de manera esquizofrénica evocando a la melancolía máxima. Son una banda que despierta pasiones y odio por partes iguales. Para algunos unos payasos llorones y para otros unos dioses creando atmósferas depresivas de manera muy bella.

Este es un grupo que ha atravesado muchos cambios de estilo, ya nada más de “Dance of Decembers Souls” a “Brave Murder Day” podemos notar un cambio más que notable (y esperen que después tocarían rock depresivo), mientras que su primer larga duración era más influenciado por el Black con la voz de Renske, “Brave Murder Day” sería más cercano, aunque no lo crean, al Shoegaze que practicaban CATHERINE WHEEL, MY BLOODY VALENTINE o SLOWDIVE y hasta cosas de THE CURE tenían; ambientes repetitivos, envolventes y sutiles combinados con agresividad vocal y desasosiego.

A pesar de que siempre los han encasillado en el Death/Doom, en sus inicios la banda se identificaba más con el Black, solo hay que ver las fotos de “Jhva Elohim Meth” con Renske y Blackheim en el bosque usando “corpsepaint”. Se podría decir que con su primera demo fueron una especia de pioneros del Black/Doom o mejor conocido bajo la ridícula etiqueta de Depressive Suicidal Black Metal, y antes de que se echen las manos en la cabeza gritando ¡Qué dispirate! Piensen…no son tan distantes de gente como BETHLEHEM ¿No?

Sea como fuere, obviando etiquetas, centrémonos en la música, que es lo verdaderamente importante. “Jhva Elohim Meth” son los humildes comienzos de algo grande, pero ojo, por ser comienzos no subestimen a este demo, porque es un coloso tan grande como sus largas duraciones. El proyecto comenzó con las inquietudes de unos chicos por emular a sus héroes, Anders Nyström se colgó su guitarra gracias a JUDAS PRIEST, pero decidió tocar Doom debido a su poca técnica en aquel entonces. Empezaron a tocar en locales de Estocolmo con DISHARMONIC ORCHESTRA y otras bandas de la región. Sólo tocaron tres canciones y gusto tanto que la gente les preguntó si tenían algún material para vender, en ese momento vendieron unas primigenias demos azules de “Jhva Elohim Meth”.

KATATONIA eran unos chicos que leyeron mucho a Nietzsche, la frase del filósofo alemán “God is Dead” les caló hondo. Tanto que el nombre de la demo viene a significar eso: Dios está muerto. Y para rematar luego vienen con una canción titulada “Without God”, le tenían cariño a diosito lindo…
Los inicios eran duros antes, no se tenía las facilidades de hoy en día. Solo dos miembros (tres si contamos a Dan Swanö): Renske bajo el seudónimo de “Lord Seth” tocando la batería y desgañitándose la gargante y Anders “Sombreus Blackheim” Nyström tocando el bajo y la guitarra. El hecho de tirar para adelante con dos miembros hace que respete y aprecie más el contenido del embrión que es “Jhva Elohim Meth”. Se nota el amateurismo en la batería y en la voz de Renske, el cual no cuidó nunca su voz y en el 96 tuvo que dejar las guturales atrás por cuestiones médicas, no sin antes grabar “Rain Without End” con OCTOBER TIDE en el 95 (para ser lanzado en el 97). Anders por otra parte sonaba ya de maravilla aquí, sus guitarras están bien definidas, suenan claras y centradas.

La demo abre con “Midwinter Gates”, el típico instrumental acústica que hemos escuchado mil veces ¿No? Antes era muy fan de estas intros, pero luego de verlas en todos lados me terminé cansando de ellas y opto por saltármelas, pero “Midwinter Gates” no la obvio jamás, al contrario, es tan buena e hipnótica que la repito una y otra vez antes de saltar al vacío del mundo sin Dios. Son los 43 segundos más hermosos y místicos que he escuchado.

“Without God”, legendario himno del grupo, tal vez la canción más representativa de la banda. Esta versión tiene unas baterías un tanto más aceleradas, quiebres de guitarra más agresivos por parte de Anders. Es notable que es una versión falta de pulir, pero tiene algo que supera a la versión del “Dance of December Souls”: el cristalino sonido de la guitarra. Se aprecian mejor los riffs, tienen un tono un tanto peculiar que hace que sea entrañable, además de su rareza en cuanto a tempo, mucho más acelerado de lo normal. Un tesoro para los fanáticos acérrimos de KATATONIA, es como la versión limitada de tu juguete favorito que solo cambiaba el color, pero aquello era suficiente para darle un valor especial que con el tiempo aumentaría. Los teclados de Swanö suenan más afilados, fusionándose con las guitarras. Esta canción es enorme, nada que no sepa ya alguien que haya triturado “Dance of December Souls”

Lo más tocho viene a continuación: “Palace of Frost”. La apertura es sin duda alguna, de lo mejor que ha hecho KATATONIA. Un riff para los restos, impresionante, son unos segundos, pero se sienten como horas. La intensidad plasmada es…indescriptible, uno de ESOS momentos que ponen todos los pelos de punta. Uno de ESOS momentos impagables que valen todo el oro y coltán del mundo. Cierro los ojos y puedo verme a mí, bajo un hilo de luz tenue, rodeado de oscuridad. Soledad absoluta, la guitarra con unas pocas notas derrama cientos de lágrimas que reflejan en su húmeda superficie miles de vivencias y recuerdos del pasado, portadoras de melancolía y nostalgia. Son extrañas las sensaciones que causa este tipo de música, porque a pesar de sonar tan depresivas me ponen una sonrisa de oreja a oreja, raro ¿No? Hay gente que en vez de deprimirse con esto se alegra, pero tiene una explicación: cuando la música te causa escalofríos de los brazos al cuello, pocas cosas son más placenteras. Pudiera seguir hablando de esos segundos, que son puro éxtasis, durante horas, sin embargo, con ello no llegaría a ningún sitio, solo me queda decir que por más alabanzas que escriba jamás podré describir lo que hace ese bendito riff. La música es maravillosa ¿Qué sería el mundo sin ello? Marchito, gris, sin alma. Diría yo que es el arte más íntima y libre. Abstracciones que salen de lo más hondo y conectan con otro, parece casi un cuento de fantasía. Y el final ¡Oh, el final! Yo es que ya paro aquí porque si no se hace de noche hablando de “Palace of Frost”.

“The Northern of Silence” una rareza total, codiciada por el coleccionista de sonidos catatónicos. Las revoluciones bajan, un portentoso y sobresaliente bajo de Blackheim da peso y oscuridad. Unas precisas acústicas enriquecen hasta niveles insospechables. En el silencio del norte todo suena perfectamente medido, al milímetro, dense cuenta como cada intervención de Renske no sobra. La sección en donde Dan Swanö canta voces limpias, es emocionante, una extrañeza dentro de la discografía de KATATONIA. Para eso estamos visitando “Jhva Elohim Meth”, para coleccionar especímenes sonoros exóticos.

“Crimson Tears” al igual que “Midwinter Gates” es otra instrumental que cierra esta travesía. Una cueva resonante, estalactitas goteantes sumergen a la pura reflexión. El vacío inunda al pecho, solo queda la resonante étera magnificencia de las lágrimas carmesí. Manchado de tinte sangriento queda el suelo. Un outro magnífico, capaz de mucho con muy poquito.

“Jhva Elohim Meth” para muchos es algo anecdótico, pero con joyas como “Palace of Frost” o “The Northern Silence” esta demo no debe quedar como una burda y simple anécdota. Es mucho más. Única a su manera, un ítem que salió de la nada con algo fresco, un Doom desligado de Black Sabbath. Este par de muchachos no tenían ni idea de la magnitud de lo que tenían entre manos. Son un montón de grupos que tomarían como influencia esta era. Cientos de producciones modernas tienen el sonido primigenio de KATATONIA estampado. La ejecución podrá ser mejorable y sé que aquí técnica hay más bien poca, mas lo realmente importante de la música no eso. La técnica es un recurso, no el fin. El arte para transmitir y los cuentos de Dios muriendo en un palacio de escarcha bajo el silencio del norte derramando lágrimas carmesíes en las puertas del invierno transmite como pocas cosas.

Aquí es cuando la objetividad se va al lugar donde no pega el sol.

9.5

Lord Seth: Voz, Batería
Sombreus Blackheim: Guitarras, Bajo

Sello
Independiente