Kampfar - Mellom Skogkledde Aaser

Enviado por Witchfyre el Lun, 28/06/2021 - 01:44
Kampfar

1. Intro (00:06)
2. Valdogg (08:46)
3. Valgalderkvad (07:49)
4. Kledd i brynje Og... (06:12)
5. Hymne (07:18)
6. Bukkeferd (06:44)
7. Naglfar/Ragnarok (01:40)

Bandcamp/YouTube

Como me repito más que el ajo, vuelvo a comentaros que no soy muy amigo de “paganadas", “vikingadas" y “folkeiradas" varias (como si os fuera a importar), y quizás por eso mismo pasé bastante de Mellom Skogkledde Aaser a su salida. Y eso que aún agradezco un tufillo leve a estas “gaitas" en mi black metal (siempre he tenido especial debilidad por Satyricon y Taake, por ejemplo). Afortunadamente, la gente de Hammerheart pronto me sacó de mi error al enviarnos la promo de Fra Underverdenen y me obligó a incluir a Kampfar en mi reducida lista de excepciones al veto que había impuesto al viking metal (Bathory, Enslaved, Helheim, Hades..., ya sabéis). Mi problema no estaba en el viking metal en sí, sino en la versión que se había popularizado del mismo, que tanto valía para cantar las hazañas de los guerreros nórdicos, como para amenizar las noches de una panda de alemanes sudorosos bebiendo cerveza en un cuerno bien guarro por cualquier festival “random” veraniego.

Dicho esto, mi primigenia asociación con los Thyrfing, Einherjer o Finntroll, que empezaban a pegar fuerte por aquel entonces, fue bastante errónea. Las raíces de Kampfar se hundían en otro suelo, el del black metal noruego, con aquellos pedestres Mock formados en 1991 de quienes tuvimos noticias a través un un mediocre split con los aún menos llamativos Tumulus alemanes. Pura arqueología blackmetalera por aquí, nada con lo que pararse, en realidad. Un EP sin trascendencia llevó a Dolk a disolver Mock y resurgir con mucha más fuerza a través de Kampfar y nadie le podría reprochar su decisión. De un black metal de tercera fila de lo más irrelevante, pasó a dar forma una de las mejores bandas de viking/black metal de la historia. Sonará exagerado de buenas a primeras, pero no deja de ser verdad. Una que continúa en activo después de 27 años y 8 álbumes, que pueden no parecer muchos, pero que cobran especial importancia si admitimos que no han pegado un resbalón en todos estos años. Pueden no ser los más innovadores, pueden tener una fórmula más que establecida, pero también me atrevo a decir que, se empiece por donde se empiece, uno no se puede equivocar con ellos y esto no me parece al alcance de muchos. Y menos en lo que a black metal noruego se refiere... no hace falta más que ver lo perdida que está la peña a estas alturas.

Ahora bien, si por un sitio hay que empezar, yo os encaminaría, antes que a ningún otro, hacia este Mellom Skogkledde Aaser (“entre colinas boscosas") aunque, insisto, no os vais a equivocar con nada de lo que han sacado. ¿Por qué por este, entonces? Primero, porque es su debut y porque no deja de tener su lógica empezar por el principio. Segundo, porque lo editaron en 1997 y, amigos, ahí aún estábamos recibiendo los últimos coletazos del mejor black metal noruego, así que tal arranque también les aporta un poco de pedigree. Y, tercero, porque es el que más he escuchado y el que más me gusta de todos, que al final viene siendo lo más importante. Podría decir que domino toda su discografía a la perfección, estaría mintiendo, pero hasta 2008 y Heimgang no se me escapa nada de lo que sacaron y ya dice mucho en su favor que siguiese a Kampfar con tal devoción tan avanzada su carrera. Pocas bandas de la “vieja guardia” me seguían pareciendo interesantes a esas alturas, si os digo la verdad. Incluso su más reciente Ofidians Manifest me atrevo a recomendar sin grandes reservas...

Mellom Skogkledde Aaser es un álbum sencillo, si cabe, sobre todo si lo comparamos con las ambiciosas obras que más se acercan a su sonido por aquel entonces. Al lado de un Eld, un Av Norrøn Ætt o un Nemesis Divina, estos 38 minutos pueden parecer hasta poca cosa, aunque no estaríamos siendo del todo justos con ellos. La fórmula ya aparece bien definida en los primeros compases de Valdogg pero, en términos de carisma y pegada, Kampfar nada tienen que envidiar a Enslaved, Satyricon o Helheim. El mismo tipo de black metal noruego de fuerte inspiración nórdica en letras y melodías. Hímnico, pegadizo, furioso y, lo más importante, sin caer en ningún momento en la “fiesta pagana", dicho esto con el mayor de mis desprecios hacia cierta “charanga” madrileña. Serán vikingos, sí, pero de los que vienen a arrasar tu aldea, no a colarse en una taberna de tu pueblo a ponerse de hidromiel hasta las cejas y tirarse a las lugareñas. Si fueran de esos, ya ni me estaría parando yo con ellos. No nos equivoquemos, Kampfar será una banda de inspiración pagana, pero nunca pierden el más puro black metal noruego de su punto de mira. Vikingos sí, pero no mucho más que un The Shadowthrone o un Nattestid....

Técnicamente, Mellom Skogkledde Aaser está muy cuidadito. El sonido me encanta... esas guitarras suenan afiladas como témpanos de hielo, las melodías del amigo Thomas son verdaderamente memorables y la garganta de Dolk debe ser, a la fuerza, de las mejores de la escena con ese rasposo rugido entre Grutle Kjellson y Hoest, una voz llena de personalidad y furia vikinga. Si un reproche le puedo hacer a Kampfar es que no me parece que mantener a Dolk detrás del kit batería fuese la mejor decisión, asunto del que ya se ocupaba con discretos resultados en Mock. Veamos, el tío no es un patán precisamente, se defiende, pero a nivel rítmico, esas percusiones están un poquito descuidadas (me parece muy descriptivo el inglés “sloppy"). A medio tiempo y con el doble bombo cumple, pero se le ven las costuras en los redobles y cuando acelera el tempo. En los ritmos rápidos, pierde mucha pegada en la caja (y tampoco es que esté tocando blast beats lo Marduk, oiga usted) y desde la consola Pål Espen Johanessen no hizo nada por solucionarlo. La propia banda tardó en entender que ganaban mucho contratando un batería en condiciones, algo que no hicieron hasta la entrada de Ask para su estupendo Kvass de 2006, mejorando una barbaridad al respecto. Es lo único en lo que reconozco sus álbumes posteriores como abiertamente superiores.

Analizar Mellom Skogkledde Aaser no es tarea complicada. ¿Te ha gustado Valdogg? ¿Te gustan las bandas de black metal con fuerte presencia vikinga? Más fácil todavía, ¿te gustan Taake, Satyricon o Enslaved? Dale duro a Kampfar entonces, te van a gustar. Son cinco temas de puro viking/black, con una de las intro más breves de la historia y una outro simplemente cumplidora. Siete cortes con sus interludios a base de cuernos, teclados y demás parafernalia nórdica, pero nunca contaminando el metal en exceso. Unos más violentos (Kledd i brynje Og..., Bukkerferd) y otros más “cantarines” (Hymne), pero cinco temas de robusto y viril black metal vikingo al fin y al cabo. Sin más florituras. Su portada podría ser una metáfora visual perfecta. Un fiordo, un paisaje nevado y el logo de la banda en una sencilla tipología, ni más ni menos. Si te gusta este tipo de black metal, te van a gustar.

Yo le pongo cuatro cuernos sin vacilar, pero no de esos llenos de birra caliente y babas de alemán falto de higiene (bucal y de cualquier otro tipo), que me dan bastante asquito, si no de los que convierten un álbum en algo realmente notable y digno de ser recordado casi un cuarto de siglo después de su edición.

8/10

- Dolk: baterías y platillos, voz
- Thomas: todas las guitarras

Músicos invitados:
- Warhead: teclados
- Demonic: voces (Intro, Ragnarok)
- Anne: voces (Intro, Ragnarok)

Sello
Malicious Records