Kamelot - The Shadow Theory

Enviado por Marcapasos el Lun, 09/04/2018 - 15:39
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1. The Mission (01:30)
2. Phantom Divine (Shadow Empire) (04:05)
3. Ravenlight (03:37)
4. Amnesiac (03:40)
5. Burns to Embrace (05:53)
6. In Twilight Hours (04:15)
7. Kevlar Skin (04:05)
8. Static (03:58)
9. Mind Fall Remedy (03:22)
10. Stories Unheard (04:24)
11. Vespertine (My Crimson Bride) (03:58)
12. The Proud and the Broken (06:24)
13. Ministrium (Shadow Key) (03:02)

* Bonus track *

14. The Last Day of Sunlight (04:20)

Con los Kamelot post-2005 se encuentra siempre una de cal y otra de arena. Por una parte, The Black Halo supuso el abandono por parte de los de Thomas Youngblood de su estilo Power Metal puro y originario y la consecuente entrada a un tono más oscuro, sinfónico y gótico. Por una parte da pena saber que no volverá la esencia que hizo grandes a álbumes como Karma y Epica, pero, por otra parte, se ha visto que no hay impedimento para seguir componiendo excelentes trabajos como el ya mencionado The Black Halo. Kamelot han cambiado mucho el chip, cierto, pero han sabido adaptarse y seguir reivindicando su nombre en la escena del Power Melódico año tras año.

Llegaría entonces el día en que su vocalista de cabecera, Roy Khan, partiría caminos con la banda, entrando, pues, Tommy Karevik, cantante que entró cual guante en el espacio dejado por su predecesor. Y ninguna queja en lo que respecta a los discos con él producidos, desde ese Silverthorn que tan buena carta de presentación fue de esta nueva etapa y muy superior a unos Ghost Opera y Poetry for the Poisoned que, sin ser malos, no fueron gran cosa; hasta Haven, un disco más que notable que, guste más o menos a unos u otros en estos tiempos que corren, probó sobradamente que Kamelot tienen todavía mecha para rato.

Tres años más tarde, Kamelot prepara su duodécimo disco de estudio, The Shadow Theory. Con la portada sombría y femenina al uso y con nuevo batería, el belga Johan Nunez (Firewind), sustituyente de Casey Grillo, quien formaba parte de la banda prácticamente desde los tiempos de Siége Perilous y opta por centrarse en proyectos más individuales.
¿Qué decir de The Shadow Theory? Quien ya conozca a Kamelot sabrá de antemano qué es lo que hay. La banda lleva mucho tiempo sintiéndose cómoda en su movida oscura y melódica, y este álbum no será el que cambie el rumbo de esa orientación; es más, básicamente sigue la misma estructura de Haven, casi palmo a palmo, pero sin por ello estancarse ni estacionarse en su zona de confort. Encontraremos temas que, efectivamente, repetirán parámetros de obras pasadas, pero otras, por su parte, llevarán al oyente por nuevos senderos recién explorados.

Así pues, estamos ante uno de esos LP’s que van de menos a más (sin minusvalorar esos “menos”). Empezamos el viaje con la clásica intro orquestal que nos pone a tono en el mundo distópico y sombrío imaginado por Youngblood y al que ya asistíamos en Haven. Sin perder tiempo, la banda íntegra salta a la palestra con Phantom Divine (Shadow Empire), tema rápido de Power Metal con sabor moderno pero abrasivo, nada nuevo bajo el sol, aunque arrasa con una buena descarga de solos de guitarra y un estribillo potente cortesía del siempre cumplidor Karevik.
El single Ravenlight, sin ser nada del otro mundo (y con un toque ultra-sintético en la producción al que cuesta acostumbrarse), prosigue con una buena ambientación de teclados y una melodía pegadiza. Así pues, Amnesiac, tema más bien normalito cumple también con ritmos instrumentales bruscos y condecorativamente futuristas.

Por ahora cunde la entrega, no mata, pero es un buen chute. Sin embargo, ojo, a partir de ahora la cosa rompe de veras, lo que se nota en canciones como Burn to Embrace (el gran himno del disco, instrumentalmente variadísima e inmensa como composición, auténtico pecado sería no aprovecharlo en sus próximos conciertos) y la balada In Twilight Hours, amena, tranquila, muy sentimental y bella, muy en la onda de Under Grey Skies, sin alcanzar las cotas de Abandoned o Glory, por poner ejemplos. Aun con todo, es una pieza lenta de gran calidad, tal y como esperarías de Kamelot.

Con riffs de guitarras poderosos y consistentes y el potente doble pedal de la batería, Kevlar Skin embiste rauda al galope de un inesperado arranque de Power Metal atronador. Static es también fabulosa, un medio tiempo melódico y tan elegante como extrañamente onírico.
Continuamos dando tralla con Mindfall Remedy, track que también se apunta a la hora de dar caña y ejercer un estribillo en el que conjuntan genial las voces limpias y guturales (muy ingenioso, también, cómo la guitarra de Youngblood acompaña al fin de cada verso de Karevik).

Mención especial y aparte merecen Stories Unheard (una semibalada sorprendente en su innovación, una nana romántica y soñadora que nos envuelve en halos de misterio, penumbra y belleza) y Vespertine (My Crimson Bride) (Metal Sinfónico en estado puro, música de lo más barroca y preciosista). Estas dos canciones perfectamente se pueden contar entre las mejores composiciones de Kamelot en los últimos años y a la par situamos la performance de Karevik, de lo mejor que ha hecho desde que ingresase en el grupo.

Otra sorpresa con la pista 12 del compendio, The Proud and the Broken, que parece devolvernos a los Kamelot más progresivos de The Black Halo y Epica. La reminiscencia de su etapa clásica se percibe clara y los cambios de ritmo, el piano de notas tripartitas protagonista de Palotai y el elevado estribillo son todo un ascenso de intensidad antes de un final cerrado por la obertura Ministrum (Shadow Key), sinfonía clásica con toques dramáticos, tal vez con un minutaje excesivo, pero que cumple con su objetivo de despedir el álbum con el mejor sabor de boca posible.

Kamelot vuelve a jugar sus cartas con una baraja ya conocida. No será un nuevo despertar de ilusión para quienes esperan el regreso Power del arcángel de Fourth Legacy, Karma y Epica, ni tampoco estamos hablando de un futuro clásico de su discografía. En cuanto a producción hay momentos muy achacables cuando se abusa del tono electrónico y artificial que flaco favor le hace a la música, pese a que, por otra parte, se nota la mano de Sascha Paeth cuando el sonido disfruta de sus mejores momentos, toda una gozada.
Quienes hasta el día de hoy hayan disfrutado de la era Karevik, no tendrán problema alguno en encontrar en The Shadow Theory un álbum de notable calidad, emotivo y cañero cuando debe serlo (exitazo el de Nunez como debutante a las plaquetas), variadísimo en su propuesta de principio a fin y dando la talla en cada canción, sin mencionar las cuantiosas y honorables participaciones que dan aún más vida a la obra, como Lauren Hart (Once Human) y Jennifer Haben (Beyond the Black) a las voces femeninas; el mismo Sascha Paeth a las guitarras adicionales y voces guturales; y un coro conformado por Oliver Hartmann (ex-At Vance), Herbie Langhans (Sinbreed, Simphonity) o el hijo de Youngblood, Thomas Dalton, entre tantos otros.

La versión limitada del disco tiene también material por ofrecer, desde un segundo CD con las versiones instrumentales de las canciones hasta el interesante bonus track The Last Day of Sunlinght.

La nueva placa de Kamelot no palidece lo más mínimo cuando se trata de llevarse a casa unos tres cuernos altos (7.5/10) muy merecidos. No será la nueva gran revelación de la banda ni uno de los mejores discos del género en 2018, pero, como siempre, la histórica formación no se lo piensa dos veces a la hora de dar un paso adelante y volver a ofrecer música sobresalientemente ejecutada y tratada con el mimo y la elegancia que siempre ha sido característica insigne de Kamelot.
Adentraos a él sin miedo. Una vez más, ha merecido la pena conocer la nueva andada de Kamelot, gustazo garantizado.

Sean Tibbetts / Bajo
Thomas Youngblood / Guitarra
Oliver Palotai / Teclado, orquestación
Tommy Karevik / Voz
Johan Nunez / Batería

* Artistas invitados *

Sascha Paeth / Guitarra, voz (track 12)
Lauren Hart / Voz (tracks 2, 9, 12)
Jennifer Haben / Voz (track 6)
Oliver Hartmann / Coros
Herbie Langhans / Coros
Cloudy Yang / Coros
Annie Berens / Coros
Nadine Ruch / Coros
Evelyn Mank / Coros
Thomas Dalton Youngblood / Coros

Sello
Napalm Records