Kamelot - Eternity

Enviado por Hawkmoon el Mar, 06/11/2012 - 16:59
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1. Eternity
2. Black Tower
3. Call of the Sea
4. Proud Nomad
5. Red Sands
6. One of the Hunted
7. Fire Within
8. Warbird
9. What About Me
10. Etude Jongleur
11. The Gleeman

El inicio del mundillo Kamelot.

El pistoletazo de salida a las idas de olla, a los sueños metálicos y a la visión, de Thom Youngblood, líder, seis cuerdas y máximo compositor del reino (a lo Jon Schaffer, a lo DeMaio, a lo Steve Harris..."el Keeper of sound"). Bienvenido a "Eternity".

Mucho antes de Roy Khan, mucho antes de "The Fourth Legacy", "Karma" o "Epica", ya se cocían potajes en el universo Kamelot. No tan potables, no tan originales como lo iban a llegar a ser en un futuro... pero en un momento. el que nos ocupa, en el que todo parecía cerrado para el ejecutor de buen Power, es de aplaudir el invento.

Power, en 1995, y desde América del Norte. Como Iced Earth o Nevermore, unos valientes. Nadando a contracorriente.

Aventurilla galopante, con filo Heavy Metal, onda Judas Priest-Queensrÿche-Fates Warning, pulidote, brillante, y junto a unos teclades, que de protas van lo justo, y mucha melodia cabalgadora. Futuros abanderados del sonido Eurometal (siendo más americanos que la hamburguesa con bacon). Futuros rivales de los "grandes" nombres que el género escupirá (Hammerfall, Edguy, Freedom Call...).

Iron Maiden no debutaron con "Powerslave". Obvio, colega. Kamelot tampoco. Todo a su tiempo. Primero se gatea...luego se golpea.

"Eternity", cuya intro llega a saturar por recargadota, pronto dispara un track que hará las delicias del amante de Queensrÿche. Guitarreo mega-similar y danzar casi simétrico. Material made in "Operation Mindcrime", vamos. Mark Vanderbilt te recordará muchísimo al enorme Geoff Tate. Su mismo enfoque, su mismo timbre...eso sí, sin esa magia tan especial que ha convertido al papá vocal de "Rage For Order" en todo un gurú. No obstante, de los mejores clones que he catado.

"Black Tower", mediotiempera, riffera, con encanto, y "Call of the Sea", híbrido Queensrÿche-Fates Warning, ya dejan clarinete por donde van los tiros. Puro y duro "queensrÿchismo". Osadía bajo mínimos. Y eso que la banda, Kamelot, tiene sonido, tiene la técnica requerida para ser algo más. Conformismo total. Claro que, no lo vamos a negar, el material atrapa, tiene misterio, pegada...y sabe brillar. Kamelot entran fácil. Se saben colar sin pedir permiso. Poco a poco, con su rollete más visto que el tebeo... y, ala, ya los tienes dentro.

Tres homenajes más al pasado: "Proud Nomad" (más de lo mismo), "Red Sands" (Helloween + Crimson Glory) y "One of the Hunted" (Helloween + Helstar). Viviendo en 1988, vamos.

"Fire Within" (Queenswärning), "Warbird" (de la que Hammerfall parecen haberlo aprendido todo, y que acaba siendo todo un himno. Baratero, pero himno), "What About Me" (preciosa power-ballad que, fijo, habría quedado mejor con Khan como intérprete), una acotación instrumental, "Etude Jongleur", y nos comemos el último track: "The Gleeman". Cerrando con clase. Vale que la apuesta final, igual que todo el álbum, es movida pasada, una historia con sabor a pasado de rosca, pero no puedes no mover el cabezón si alguna vez sentiste algo por los mejores Crimson Glory o King Diamond. Guitarras pulidas, técnicas, mega-Heavy Metal, recargadas, neoclásicas, que llegan, y trasladan, a cualquier lugar, una sección rítmica que se lo curra y un vocalista que, dejando de lado que suene a otro, tiene nivel.

No esperes algo magno y le pillarás el punto. Si eres un "Khaniano", y te uniste a la orden trás "The Fourth Legacy", la movida te sabrá igual que al quinceañero que ha conocido la obra dickinsoniana de Maiden y se enfrenta a la de Paul Di'Anno. Sabe a poco.

11 temitas que nacen para complacer al amante de la era progre-cabalgadora. No le pidas peras al olmo y disfruta de lo que te escupe el jodido olmo.

¿Disfrutas con Fates Warning, Queensrÿche o Stratovarius? ¿Te va la onda Malmsteen sin tanta nota volátil o el rollete Axl Rudi Pell sin tanta técnica? Prueba con los de Youngblood. No son unos dioses (contrariamente a lo que muchos creen), pero entretienen.

3 cuernos (medios) para el primer espadazo de Thom. Un buen tributo a los añejos maestros progre-metálicos.

Indipensable (para fanáticos del tito Youngblood).

De Queensrÿche pequeñitos a entes conocidotes. No está mal el ascenso.

Mark Vanderbilt: Voz
Thom Youngblood: Guitarra
Glenn Barry: Bajo
Richard Warner: Batería
David Pavlicko: Teclados

Sello
Noise