Iron Mask - Fifth Son Of Winterdoom

Enviado por MetalPriest el Mié, 12/02/2014 - 22:12
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1. Back Into Mystery
2. Like A Lion In A Cage
3. Only One Commandment
4. Seven Samurai
5. Fifth Son Of Winterdoom
6. Angel Eyes, Demon Soul
7. Rock Religion
8. Father Farewell
9. Eagle Of Fire
10. Reconquista 1492
11. Run To Me
12. The Picture Of Dorian Grey

El 2013 nos dejó un sinfín de oportunidades y además, en muchos géneros distintos de música. En el death podemos nombrar a grandes como Carcass, Deicide, Amon Amarth o Children, en el heavy a Sabbath, Motörhead y a Satan y en el power... entre otras cosas a Rhapsody , Helloween Stratovarius y a estos Iron Mask. Después de nombrar a tantos grandes y clásicos del rollo acabar nombrando a Iron Mask suena algo ridículo... cierto, pero también es verdad que los de Petrossi se están esforzando por llegar a la cumbre. Pocas bandas que yo conozca ejercen un power neo-clásico tan directo y elegante, aunque... este disco no sea precisamente una maravilla.

... Sí, este Fifth Son Of Winterdoom no ha salido tan mágico como los primeros lances de los belgas. Tampoco es de extrañar, después de todo el Black As Death y Shadow Of The Red Baron ya habían salido menos intensos, Iron Mask se comenzaban a comercializar de modo palpable. La calidad no desaparece y de hecho el despliegue musical que estos tíos liberan en el Fifth Son Of Winterdoom es envidiable. Pero lo dicho, no termina de llegar.

Todos podemos intuir al pinchar en cualquier canción de Iron Mask que Petrossi y cía son amantes de Malmsteen, de hecho el tío no vaciló para ficharse al bueno de Mark Boals (ex-Yngwie Malmsteen) en las voces. Y no es el único antiguo colaborador de Yngwie que pasó por las filas de Iron Mask, así que... se nota de que pié cojea Petrossi. De todos modos yo personalmente no veo a Iron Mask como plagio, es como acusar a Candlemass de plagiar a Black Sabbath o a Angra de lo mismo con Helloween. Son influencias y movimientos musicales... así lo veo yo. Si hay algo que también puede resultar digno de mención es que con cada paso los belgas Iron Mask se nos están alejando más del neo-clásico, de sus intrincadas composiciones y atmósferas aunque todavía les queda. La elegancia sigue ahí, al igual que las geniales melodías que siempre los han acompañado. Y sin contar con los vocalistas que siempre se han facturado... de lo mejor del panorama. Así pues siguiendo este razonamiento no resulta ridículo decir que estos Iron Mask son una agrupación de calidad.

Sin más rodeos y perogrulladas vayamos al Fifth Son Of Winterdoom, el álbum más actual de Iron Mask y... seguramente el más discreto de su carrera (hasta la fecha). ¡Empezamos!

Back Into Mystery abre muy melódica y light, mostrando la cara más comercial de Iron Mask aunque sin dejar de lado la típica complejidad. Lo que pasa es que todo suena más dulzón que en el pasado, y dicho sea de paso: menos veloz. El solo... es como si Yngwie hubiera entrado en el estudio a tocarlo él mismo, impresiona. Like A Lion In A Cage ya nos devuelve a los mejores años de Iron Mask con secciones de guitarra y teclado más potentes. Las notas fluyen como un torrente contra nuestros oídos, muy correcto el track y también la mar de riffero. Puro metal neo-clásico, atentos al minuto 3:11, buen toma y daca de guitarra y teclado. Luego, para volver a sosegarnos tenemos Only One Commandment, que abre con una batería marcial y sencilla. Boals desempeña un trabajo perfecto (como en el resto del disco), y se marca un estribillazo completo y elaborado.

Tras este breve mid tempo, Seven Samurai ataca muy al estilo de Genghis Khan (Black As Death) pero más speedica. Los toques orientales no me convencen mucho, son demasiado simples e infantiles pero el juego guitarras-batería suena de perlas, muy trabajado. Iron Mask ya no abruman tanto como antes pero también suenan más melódicos y asequibles, el invento no se va a la mierda por ahora. Fifth Son Of Winterdoom nace después, tratando de evocar una historia. La movida se introduce con unos violines, gaitas y flautas que recuerdan un poco a Titanic (dejando My Heart Will Go On a un lado) y a Breaveheart. La canción en sí cuando nace no es para tanto, es solemne y se gasta unas guitarras algo folk pero tampoco con mucha garra. Mark Boals acompaña bien el corte pero la composición no da para mucho, para ser un tema de diez minutos esperaba algo mejor... al menos no se hace pesada en su largo metraje. En este punto el disco decae como bien se puede apreciar, y Angel Eyes, Demon Soul lo corrobora totalmente; los Iron Mask se nos ponen melódicos y azucarados sin mucho encanto (al menos para un servidor). Las guitarras son llamativas pero indigestas y Mark no termina de convencer, pues la canción no tiene desarrollo suficiente para currarse una línea vocal decente.

Rock Religion parece rescatar la situación con sus cuerdas cabalgadoras y su contundencia. Rammy se pone las pilas y ofrece una cobertura genial a Mark y Petrossi. Respecto a Vassili... poco hay que decir, a penas de le oye, ni aquí ni en ningún tema del álbum. Tras este impactante lance, Father Farewell se ejecuta dramáticamente. Las notas van apareciendo llorosas junto con unos violines de acompañamiento hasta que Boals aparece, intimista y emotivo, y tras él, Ramy termina de arrancar la canción con sus baquetazos. Una power ballad de libro, pero bien llevada a cabo. Detesto que Iron Mask se reblandezcan pero... esta canción no viene nada mal. Eagle Of Fire nace virtuosa y cromática, haciéndose notar, Petrossi vuelve a la carga una vez más recordándonos quién es su maestro y Boals prosigue su demostración de clase y talento. La gran pena de la mayoría de las canciones de este Fift Son Of Winterdoom seguramente es la falta de protagonismo de Andreas Linghal, que habría rescatado mucho este disco con su uso en los teclados. Estupendo solo el de este track por cierto.

Reconquista 1492 nos sale con aires flamencos para luego tornarse épica y evocadora. Un buen medio tiempo no carente de evolución y talento a los instrumentos, debo destacar una sección de guitarras que recuerda mucho a Fear Of The Dark de Maiden, buen detalle. Fenomenal desenlace el que nos ofrece esta Reconquista 1492, uno de los mayores pepinazos del álbum. Run To Me ya vuelve a niveles de calidad más discretos, instrumentalmente correcta pero sin impresionar a nadie, se deja escuchar que ya es bastante a estas alturas del disco (más de 50 minutos transcurridos). Para rematar, tenemos The Picture Of Dorian Grey que revive los mejores momentos de Iron Mask con un plus de heavy afilado. Como siempre, los tíos tocando sobre historias fantasiosas o sucesos históricos épicos. Buenos coros los de este corte, al igual que las hachas y percusiones, muy completo todo. Atentos al cambio de ritmo del minuto tres y su desarrollo, una pasada. Nuevamente podemos encontrarnos con un derroche de virtuosismo por parte de Petrossi y Lindhal. Un final muy digno del legado de Iron Mask.

Para los europeos, fue liberada a mayores un breve tema llamado We Were Brothers, de poco más de un minuto. Muy sentida la guitarra de Petrossi, que llora sobre un emotivo clavecín.

No es para nada un mal disco, pero se hace pesado y (lo que es peor) no comienza muy allá. Tal vez lo suyo habría sido empezar con un trallazo del estilo de Rock Religion o Seven Samurai e incluso reducir el metraje del tema homónimo del disco, que no enamora a nadie. También sería positivo eliminar una o dos canciones que joden bastante el aura de Iron Mask, temas como Angel Eyes, Demon Soul. Resumiendo: es un trabajo elaborado con un sinfín de arreglos y detalles interesantes pero también con tendencia a tirar para adelante con estribillos y tempos más relajados. Un disco ideal para chavales que buscan emociones nuevas en el Power Metal.

Mi calificación final sería un 6,5 y tres cuernos algo altos. En primera instancia me impresionó mucho el disco, luego me fue pareciendo comercial en exceso y poco cuidado pero al final... lo veo muy decente. Un disfrute para todo amante del metal cañerete y melódico, ya sabéis, para descansar de movidas más crudas y contundentes.

Mark Boals: voz.
Dushan Petrossi: guitarras.
Andreas Lindhal: teclados.
Vassili Molchanov: bajo.
Ramy Ali: batería.

Sello
AFM Records