Iron Maiden - The X factor

Enviado por pabloflyfree el Jue, 14/08/2008 - 03:40
7

1 - Sign of the cross
2 - Lord Of The Flies
3 - Man On The Edge
4 - Fortunes Of War
5 - Look For The Truth
6 - The Aftermath
7 - Judgement Of Heaven
8 - Blood On The World's Hands
9 - The Edge Of Darkness
10 - 2 A.M.
11 - The Unbeliever

A principios de 1993 una bomba sacudió el universo del metal algo comparable a un terremoto, maremoto o huracán hacía tambalearse uno de los pilares fundamentales del género: Bruce Dickinson anunciaba su marcha de Iron Maiden en plena gira del grupo. Portadas de revistas, monográficos en periódicos, reportajes en revistas especializadas y multitud de entrevistas se sucederían a partir de entonces y la cosa no cesaría hasta bien entrado 1.996.

La dama, la doncella perdía su carismático frontman, la voz se marchaba, para concentrarse en su carrera en solitario, escribir obras de teatro y estar más tiempo con su familia, miles de heavys nos quedábamos un poco huérfanos y es que iba a ser duro y raro escuchar un disco de Iron Maiden sin Bruce y la voz de Bruce fuera de un disco de Maiden. (A esto último se acostumbra uno más no se porqué)

Durante unos meses se recibieron miles de cintas de candidatos al puesto, rumores muy fuertes llegaron a posicionar como nuevo vocalista a gente como: Michael Kiske (ex-Helloween), Joey Belladona (ex–Anthrax) o al mismísimo Paul Di´anno con quien la banda grabó sus 2 primeros discos, finalmente el 23 de diciembre de 1993 y tras muchas audiciones y rumores se anunció el nombre del elegido, el hasta ese momento vocalista de Wolfsbane: Blaze Bayley.

Me imagino a miles de personas buscando material de dicha banda (recordemos que Internet no existía como es conocido hoy y myspace o youtube tampoco por no hablar de otros programas), material difícil de encontrar!!.
Así que a revolver cintas viejas de hermanos mayores, ese colega que se compra lo inencontrable o a buscar en tiendas de discos especializadas ese disco de vinilo importado no editado a precio de oro y es que Wolfsbane fue la banda que teloneó a Maiden en la gira “No prayer on the road” por Inglaterra.(Seguro que ese detalle pesó en la elección).Hasta este momento habían editado 5 discos y se disolvieron cuando Blaze se marchó (aunque a finales de 2007 hicieron varios shows en Inglaterra).

Un accidente de motocicleta de Blaze retrasa el trabajo de la banda unos meses, repuestos del susto el grupo entero con su nuevo vocalista se encierra en el estudio propiedad de Steve Harris para dar forma al nuevo, esperado y sin duda más analizado lanzamiento de la doncella hasta la fecha.

No tuvo que ser un periodo de tiempo agradable o cómodo, sustituir a un miembro de un grupo tan grande como Maiden es una labor ardua, más difícil se torna si el reemplazado es el vocalista, la voz es la seña de identidad de un grupo de música, además sustituir a Dickinson no es fácil. Blaze le echo ganas, un par de… y toda la voz que posee que en mi opinión no es poca y asumió con entereza que todas las miradas estuvieran puestas en él, mejor dicho, todos los oídos en su voz y forma de cantar.

Cuando mi amigo Raúl me prestó el disco pocos días después de su publicación en formato Cassete (como cambia la vida en poco tiempo), me fui a escucharlo en mi Walkman como el fumador que degusta un Habano carísimo. ¡Joder que raro! Pensé cuando unos cantos similares a un mantra de monasterio entonado por monjes abrían “The sign of the cross”, luego el bajo de Harris y la voz “del nuevo” tejían un párrafo extraño dando paso a una parte melódica un tanto atípica… estos no son mis Maiden me los han cambiao!!! Afortunadamente el “Standing alone in the wind and rain…” me hace suspirar aliviado (aquí esta la caña!!), durante los 8 minutos que más o menos restan del tema asistimos a todo un despliegue “made in Harris” que crea un gran tema. No esta mal el principio! (dejando claro quien manda)

Con “Lord of the flies” la cosa se torna un poco más extraña que con el tema elegido para abrir boca, esta inspirado en el clásico de la literatura “El señor de las moscas” de William Golding publicado en 1.954, me recuerda a aquellas canciones de la cara B del “No prayer” como “The assasin” o “Fates warning” pero cantadas por otro tío (Que raro!!)

Man on the Edge nos devuelve a la dama dando caña como sólo ella sabe hacerlo, con una estructura muy similar a “Be quick or be dead”, Blaze da todo de si para cuajar un tema donde demuestra que su diafragma es digno sustituto del de Dickinson y que a priori el puesto de Maiden es suyo, cumpliendo con dignidad.

“Fortunes of war” es con diferencia el tema más extraño compuesto por Harris en este disco el cambio de ritmo, la cabalgada que se pega y los solos me dejan sin habla pero el final y el principio de la canción son muy raros, es un temazo made in Harris acerca de las consecuencias y secuelas de la guerra en la mente de los soldados.

“Look for the truth” y “The aftermath” más de 10 años después me siguen dejando sorprendido por sus cambios, desarrollos vocales e instrumentales y por sus letras. Tienen gancho pero no lo descubres hasta que no ha pasado el tiempo y las vuelves a escuchar necesitas un calentamiento, en “The aftermath” el principio es tosco, lento y seco pero tras un “estiramiento pulmonar” de Blaze la cosa mejora poco a poco hasta que un solo de guitarra de Murray te dejará azul como sus ojos, mientras que la primera tiene una digestión difícil que necesita de tiempo y reposo para su asimilación.

“Judgement Heaven” es la canción de la melodía si no te lo crees escucha la doblada que se pegan Murray y Gers después del solo, o la que hacen a los 4.00 minutos, yo todavía la canturreo y la silbo en casa, aunque eso es algo que se descubre en la escucha número 10 mas o menos (nota: el número de escuchas puede variar dependiendo del oyente, se recomienda paciencia y administrar tantas dosis como sean necesarias, sin contraindicaciones!!)

Con “Blood on the world´s hand” Harris exterioriza en un pedazo de tema eso que todas las personas nos hemos preguntado alguna vez al ver como va el mundo y como tratamos el planeta, la introducción de bajo del principio es ejecutada en vivo con 2 instrumentos te deja mudo. Peazo de bajista y peazo de canción!!!.

Pero espera que hay más porque con “The Edge of Darkness” se profundizan en los sentimientos de un soldado que está en una guerra que no quiere ni desea, es la típica canción de Harris, tras un comienzo lento, un crescendo de instrumentos da paso a una sucesión rítmica que se rompe con una cabalgada que sólo sabe hacer el fundador y padre de la doncella dejando que Blaze nos relate los conflictos, ansias, miedos y sensaciones por las que pasa el protagonista. Gran canción.

“2 AM” es la plasmación en canción de la depresión y frustración de alguien que no está contento con su situación y se pregunta el porque de sus sensaciones, un buen puente con “The unbeliever” tema de más de 8 minutos que he de reconocer que hasta hace algún tiempo se me hacía pesado y repetitivo, no ha sido hasta hace poco (más de 12 años después de publicarlo fijaos si el disco da para escuchar), que he sido capaz de entenderlo y ahora puedo decir que la parte de los solos con esa cabalgada de Harris me ha encantado, ahora considero que es un buen cierre y no un tema pesado, escuchad con atención el fragmento instrumental central (3.30min) antes y durante los solos y veréis como tengo razón, es muy bueno!!: Estas últimas escuchas me han hecho poner atención a las guitarras, y volver de nuevo al principio prestando más atención a esa faceta, mucho más que en su día, descubriendo una nueva dimensión musical de esta joya de álbum.

Es cierto que este disco da mucho de sí si le prestas atención, puede ser porque fue creado en un momento especial en la vida del grupo, la marcha de Dickinson tuvo que mover mucha energía en todos los componentes y la elección del vocalista les hizo pensar profundamente y eso se puede sentir al escuchar el disco. Todos estos “factores” tanto externos como internos al grupo hacen del “X Factor” un disco heterogéneo en cuanto a composiciones, estructuras y ejecución, en parte por la situación musical y personal de inestabilidad que atravesó la banda en general y Harris en particular, acababa de divorciarse y plasmó toda esa introspectividad y energía en el disco, mientras que Bayley ponía sus experiencias personales. (Fijaos en las letras de las canciones compuestas por uno y por otro y veréis, por ejemplo “Man on the Edge” o “2AM” para Blaze y “Fortunes of war”, “Blood on…” o “Judgement heaven” para Harris), lo que dio junto con la nueva incorporación y el lógico proceso de acople un toque especial a este álbum, un “algo” especial. Creo que el titulo de factor X no puede ser más acertado porque esos 5 músicos en el estudio de Essex en Inglaterra realmente encontraron ese factor X componiendo un gran disco.
Gestado en un año de constante y duro esfuerzo. Naciendo el que es en mi opinión uno de los plásticos más extraños y oscuros de la banda, nada de teclados o sintetizadores, nada de gritos desgarrados, infiernos, ángeles caídos o miedos a la oscuridad, las melodías parecían estar escondidas y las “cabalgadas” de bajo parecen estar tocadas de manera distinta a todas las anteriores… sin embargo ese es el gran atractivo de este disco, el descubrirlo despacito tras varias escuchas (no hacen falta muchas),poco a poco, detalle a detalle en cada escucha. Cada una te dará algo nuevo y para cuando llegues a la cuarta Eddie te habrá atrapado.Estamos ante una obra maestra de la doncella.

Escuchar este disco es como dar de beber un vino caro a quien no le gusta el vino. Al principio lo detestará por su sabor áspero, su dureza de paladar y fuerte aroma,en cambio el mismo líquido en un paladar maestro, dejado reposar el tiempo necesario en vaso adecuado para percibir todos sus aromas y matices se torna en una experiencia única. Yo ahora puedo decir que mi paladar ha evolucionado. Soy “catador de vinos”.

Blaze Bayley - Voz
Steve Harris - Bajo
Dave Murray - Guitarra
Janick Gers - Guitarra
Nicko Mc Brain - Bateria

Sello
EMI