Inglorious - Ride To Nowhere

Enviado por BurnRain el Vie, 18/10/2019 - 19:56
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1. Where Are You Now?
2. Freak Show
3. Never Alone
4. Tomorrow
5. Queen
6. Liar
7. Time To Go
8. I Don’t Know You
9. While She Sleeps
10. Ride To Nowhere
11. Glory Days

Inglorious regresan con su tercer LP para dar altas dosis de hard rock clásico. En 2016 debutaron con su disco homónimo y en 2017 presentaron su segunda obra, II. En 2019, Ride to Nowhere. El título tiene un poco de premonitorio, sí es cierto que la banda del gran cantante Nathan James va por caminos bien conocidos de hard rock con notable paralelismo con los primeros WHITESNAKE de David Coverdale pero es cierto que cada vez con menos chispa y a pesar de tener todos los ingredientes para agradar a los amantes del género, cada nuevo plástico parecen más apagados y sobre todo acomodados.

El disco consta de 11 cortes donde destacan las buenas melodías y la impresionante voz de Nathan James respaldado por unos buenos músicos que tienen un papel cada vez más gregario y esto le resta poderío y entretenimiento a una banda que va destino de ser un mero lugar de lucimiento de su cantante y líder.

La tarjeta de visita para Ride to Nowhere fue el single Where Are You Now? un corte de apenas 3 minutos, intenso, con sus sombras y estribillo molón, con claras referencias al maestro Coverdale. Tiene fases semi acústicas para lanzarse duro y electrizante con la banda volcada en hacerse notar. Que te pone en marcha y genera expectativas para un álbum que tiene pocos sobresaltos.

Esa secuencia de riffs, bajo y batería que parece un mensaje póstumo a una banda que tras la grabación de este plástico vería la marcha del bajista Colin Parkinson y los guitarristas Andreas Eriksson y Drew Lowe.

Un corte muy maduro y con muchos ingredientes en su justa medida es While She Sleeps. Tema con mucha energía contenida que va emanando poco a poco. Con buen estribillo y con partes más melódicas y otras más hard rock.

Otro gran tema es I Don’t Know You que explota la parte más intimista de Nathan James. Nathan se deshace en melancolía en un medio tiempo con una guitarra que le presta una ambientación de candoroso blues sentimental y un riff rompedor para dar énfasis de dramatismo. Un gran tema que demuestra que es una banda con tacto y Nathan es un privilegiado. Posiblemente la canción de este trabajo.

Ride To Nowhere es un alegato poderoso viajando por el lado más Zeppeliano de la banda. El batería, Phil Beaver, a lo John Bonham sobresale en una base rítmica de martillo y unas guitarras que van en sintonía poderosas. El tema más ambicioso, con distintas partes y que se aleja del adormilamiento aunque el riff es de los que están bien sobados en este mundillo.

La bucólica despedida, Glory Days, es otra de las destacadas. Pone de manifiesto que el disco explota esa parte sensible del rocoso Nathan James. El tío lo borda, camina por la senda de los Plant, Coverdale, Rodgers o Gillan pero no quiere decir que pise más de un charco.

El resto de temas siguen los patrones conocidos pero sin tanto brillo. Hay una apuesta por las melodías bluesies con toque country como “Never Alone” o fanky como “Queen”. Uno de los cortes más melódicos y con unas ganas terribles de agradar al respetable es “Time to Go” con un estribillo para festejar en directo.

En fin, un trabajo con los dejes clásicos muy bien logrados por el popular productor Kevin Shirley (LED ZEPPELIN, IRON MAIDEN, RUSH, JOURNEY, THE BLACK CROWES…) pero que necesita algo más que buenos acabados sino salir de la comodidad y tener un punto de mayor energía o si queremos, más revoluciones.

Hay un gran trabajo de acústicas que van salpicando casi todos los temas y de melodías que pretenden ser cercanas, pegadizas y recordables. Las partes acústicas y pausadas se complementan con las eléctricas para dar viveza a las canciones. Nathan ha tratado de ser más personal en las letras y se ha multiplicado para aparecer omnipresente en todos los temas.

El disco huye de los excesos y siempre tiene un aire contenido como si el rock and roll siempre fuera calculado, milimétricamente medido en sus acciones y reacciones. Es innegable la clase y el buen hacer del conjunto pero le falta pasión. Inglorious está inmerso en una nueva etapa con nueva formación veremos si siguen por este camino a ninguna parte.

Nathan James: Voz
Andreas Eriksson: Guitarra líder
Andrew Lowe: Guitarra rítmica
Colin Parkinson: Bajo y guitarra acústica
Phil Beaver: Batería

Tony Draper: hammond y piano

Sello
Frontiers Music