Infected - Dark Century

Enviado por Kaleidoscope el Vie, 09/02/2018 - 05:26
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1. Intro (01:29)
2. Media Control (06:01)
3. Dark Century (06:00)
4. State Oppression (04:48)
5. Brutalities Behind Your Back (05:50)
6. Old N°7 (Bass-Intro) (01:37)
7. Headless (03:14)
8. Backstabbing Small-Talk (05:13)
9. Conditioned Minds (06:25)

Disco completo

1989: año clave para el “metal de la muerte”. A estas alturas deben ser pocos los que desconozcan la importancia capital de dicho año dentro del Death Metal a menos que sean neófitos o no hayan incursionado en lo cimientos de la vieja escuela. Obras maestras y definitorias como “Altars of Madness”, “Realm Of Chaos”, “Consuming Impulse”, “Horrified”, “Beneath the Remains”, “World Downfall”, “Slowly We Rot”, “Symphonies of Sickness” o “Piece of Time”. Cualquier freak del Death Metal sabe con certeza que cualquier material de metal extremo facturado en los ochenta es valioso y es un mucho caso se encuentra una desbordante calidad. Es cierto que al hablar de 1989 más o menos se suelen hablar de los mismos lanzamientos, pero ese año va más allá que solo “Altars…” o “Symphonies…”, es indiscutible que será muy difícil encontrar otras obras de aquella época que superen o siquiera igualen a las mencionadas anteriormente, pero que ello no sea signo de desánimo ni resignación a la hora de ir de arqueología porque les aseguro que hay mucho, muchísimo material que vale la pena e incluso discos como “The Spooky Gloom” de los holandeses SEMPITERNAL DEATHREIGN los podríamos meter en el saco de obras capitales y definitorias de su año de salida por ayudar a definir el Death/Doom, aún siendo un disco más desconocido, aunque por supuesto, creo que queda claro que no lo estoy equiparando a un “Realm Of Chaos” o “Slowly We Rot”…

1989 fue uno de los picos más altos de la música extrema. En él podemos encontrar obras que ayudaron a definir el Grindcore como “Gloom” de MACABRE o “Impulse to Destroy” de BLOOD que, sin ser tan masivos como “World Downfall” u “Horrified”, también aportaron su granito de arena en la evolución o involución (queda en sus gustos) del metal en sus ramificaciones más radicales (aunque aquí hablamos de Grindcore que también lleva mucho de Punk, pero creo que se me entiende). Están por otro lado TREBLINKA (pre-TIAMAT) que el sacro año, que no hace falta nombrar, lanzaron su mítico “Severe Abominations” que ayudó enormemente en las delimitaciones de lo que sería el Black Metal. Sin embargo, no todo se trata de definir y redefinir, también hay otras obras en nuestra cronología “orwelliana” (cambiemos “1984” por “1989”) apocalíptica devastadora. Mucha música violenta pintaba de desolación y destrucción ya por esas fechas, destruyendo cada recinto con notas horripilantes, graves y pesadas; no inventaban nada, pero resultaría injusto y también insensato negarles su estatus de visionarios y adelantados a su tiempo. Discos como “Sensorial Treatment” de LOUDBLAST, “Entrace” de A.R.G, “Reincarnation” de los uruguayos GRAAF SPEE o “Dark Century” de INFECTED son alguna de las joyas ocultas que se ocultaron en la sombra por décadas para ser desempolvadas con la llegada de internet, todo esto sin contar con la cantidad absurda de excelentes demos y splits que nos dio la vaca dorada del 89 porque ahí sí no terminaríamos nunca nombrando material de calidad que vale la pena mirar.

De entre todo el extenso catálogo hoy decidí cerrar los ojos y apuntar al azar a algún disco para diseccionar y tocó, por fortuna, el descomunal “Dark Century” de los injustamente olvidados INFECTED. Y quedan avisados: “Dark Century” se sale del mapa. Formados en 1987 en Zurich, Suiza, INFECTED practicaban una perfecta conjugación entre el Thrash y el insurgente Death Metal y como buenos suizos que son su música era burra, pero muuuy burra.
El grupo vino como Pedro por su casa y soltó una hez fecal en todo el centro de la alfombra de la sala y, inexplicablemente, pasó desapercibido. Así de absurdo me parece el estatuto de “underground” o “de culto” de los suizos que, como mínimo, merecieron ser un poco más conocidos y no únicamente alabados por sus madres que, desde las afueras del garaje, les hacían barra a estos muchachos, apoyándolos, aunque con cierta animosidad por lo preocupantemente escandalosa que era su música y cosas bonitas…pues no transmitía.

Por x o por y, lamentablemente esta banda solo sacó un disco, una lástima porque de haber continuado pudieron obtener más reconocimiento del que obtuvieron, que fue casi nulo, pues tenían todos los papeles para destacarse en la escena extrema. Ya desde el primer momento con “Media Control” la banda sorprende sobremanera: un riff con tufo rockero acelerado y un bajo anormalmente predominante para el género asaltan los oídos. Convencionales, lo que se dice convencionales no son estos chicos. El tema asombra en más de una ocasión. La tónica general es rarísima, como si un grupo de Hardcore se haya vuelto fanático de METALLICA, BLACK SABBATH, MOTÖRHEAD y hasta algo de MAIDEN…ya sin duda el coctel exótico llama la atención ¿No? Y es que mejor entrada no pudieron escoger. Partes como las del minuto 0:51 te hacen preguntar si INFECTED estaban realmente adelantados a su tiempo o anclados al pasado porque ese riff huele a BLACK SABBATH por todos los costados y las voces guturales dobladas parecieran emular unos coros setenteros rústicamente, pero por otra parte INFECTED incorporan varios elementos rockeros y añejos en su fórmula ya desde 1989 así que podríamos decir que practican alguna especie de “Avant-Garde” o que “revolucionan” el metal extremo ¿No? Habiendo en la actualidad tantos grupos que toman el rock, el metal setentero o demás música antigua y “obsoleta” que no sirve de nada escuchan para ponerle guturales, consecuentemente siendo alabados por la “crítica” por “innovar” el género y hacer algo “totalmente nuevo”, nótese la obvia ironía. Así que podríamos decir que INFECTED son bien “Avan Guar” a la par que levantamos con una sospechosa finura la mano, mirando a un lado con la nariz en alto.

Influencias, ay queridas influencias, tú espada de doble filo, si te pega la luz del sol dependerá del lado en que los rayos solares te bañen para verte bonita. Dependiendo del caso, unas influencias notables pueden jugar a tu favor o en contra. Hay un hilo muy fino entre tener influencias claras y visibles y no tener personalidad, por fortuna, INFECTED entran en el primer grupo y es uno de esos curiosos casos en que las influencias palpables no solo juegan a su favor, sino que le otorgan un halo de peculiaridad y sello propio debido a la rareza de su mezcla. Alguien podría decir que esto solo es Death/Thrash, pero estaría diciendo una media verdad, al igual que lo sería decir que el mar es azul. INFECTED tocan Death/Thrash, sí, mas dime tú cuando el Death/Thrash ha resultado tan extrañamente bailable ¿Ah? No digo que vayas a bailar salsa con esta placa, no soy de esos locos que bailan con el noticiero, lo que quiero decir es que se intuye un delicioso aroma rockanrollero en este pedrusco de varias toneladas, similar al brutal espíritu rockero de MOTÖRHEAD, salvando distancias claro.

Hablar de todas las canciones se me antoja absurdo a la par que tedioso e innecesario siendo todos los cortes de “Dark Century” muy buenos, así que prefiero centrarme en la labor de los músicos que un “track by track”. Para empezar ¿De dónde demonios saliste Theo Hilfiker? Theo, a las cuatro cuerdas, se lanza un perfomance que rara, rarísima vez se observa en un disco de Death Metal y mucho menos en uno de Death/Thrash. A lo largo de todo el elepé no para de aporrear las cuatro cuerdas. Logra un sonido que rebota con la fuerza de mil caballos y agrega un PESO que cae con contundencia a la vez que, con gracia y clase, rompiendo el planeta Tierra en dos con su estruendoso talento. No me atrevería a decir que este hombre esta a la altura de Steve DiGiorgio porque estaría patinando en suelo enjabonado, pero Hilfiker se acerca por momentos al señor Steve y su estilo tan intrusivo y predominante no deja de recordarme a la labor de DiGiorgio en SADUS, sin ser tan salvaje, sino, más controlada sin dejar de ser BRUTAL. Para destacar el bajo directamente tendría que citar cada segundo del disco porque Theo se sale del mapa, pero hay tres momentos puntuales que dejan con la mandíbula por el suelo: la apertura de “Media Control”, toda “Brutalities Behind Your Back” con esa intro de bajo que no deja de recordarme a “The Rime of the Ancient Mariner” (apreciación personal) y “Old Nº7 (Bass-Intro)” cuyo título habla por sí solo.

Lo de Theo es descomunal, pero sería injusto ignorar la impresionante labor de Amos Gersmann al micrófono. Su voz es una salvajada, es burra con todas las letras. Este tipo debía desayunar piedras, almorzar tachuelas, cenar concreto y luego cagar polvorones de cemento y metal antes de dormir. Amos tiene un rugido que resuena con una fuerza impresionante, es intimidante. A pesar de que INFECTED conservaban muchos elementos del Thrash, Gersmann sonaba 101% Death Metal. Sus podridas cuerdas vocales sonaban muy brutales para la época, incluso existiendo las obras capitales ya mencionadas por aquel año. Gersmann debía apretar su diafragma tan fuerte que vomitaba sus tripas y hasta escupía su espíritu animal, que debía ser el de un oso de 5 metros. Por lo general, en estos artefactos Death/Thrashers la voz suele estar en la delgada línea de una voz gutural o deather y una voz Thrasher muy ácida y pesada, pero Gersmann cruza claramente esa línea y directamente se va a jugar a la cancha de los cachas de dos metros que se comunican entre ellos con rugidos y alaridos: una curiosa especie, el “Astroguturalopithecus”.

¿Pensaban que solo Gersmann y Hilfiker eran los protagonistas de esta cruenta historia? Pues no, podríamos decir que este es una de esas bandas perfectamente engrasadas en la cual cada una de sus partes funciona a la perfección. Todos destacan, pero nadie se pisa. Es por eso que ahora le toca la luz del reflector a Steve Karrer: una absoluta máquina tras los parches. Karrer “redobles loco” es un gran baterista, por lo general, en este tipo de obras se suele tocar un “tupa-tupa” Thrasher eterno alternado con Blast-Beats continuos, la sofisticación de la batería a las matices suelen pasar a un segundo plano y sonar lo más extremo posible al primer plano, mas Karrer resulta una excepción, pues no se limita con solo sonar brutal, sino que también mete unos redobles y fills muy creativos con gran técnica, pero sin salirse de donde no tiene que salirse. Llega a un equilibrio zen (aunque de “zen” nada tiene “Dark Century”) sin caer ni en lo muy simple ni en lo muy complejo. Ejecuta una perfecta máquina relojera que equilibra el estilo clásico (Thrasher) y el nuevo (Deather) con una soltura y naturalidad que hasta hace ver fácil el hecho de tomar una batería y ponerse a tocar como él, cosa que, obviamente, no lo es. Por fortuna, Steve Karrer no abandonó el barco de la música. Fue el único miembro del grupo que no desapareció de la escena musical, regalándonos otra presentación de gran nivel en “Choirs of Horrors” de los legendarios MESSIAH, quedándose a partir de dicho disco en la banda hasta la actualidad.

¿Y qué sería de un grupo de metal sin un buen guitarra? Freddy Tschui se presenta con una artillería de riffs capaz de destruir varias naciones de un barrido decibélico, usando sus amplificadores como cañones de destrucción masiva. El tipo, sencillamente, es brillante. Crea fraseos de guitarra muy memorables sin perder la brutalidad y es que, a veces se trata más que solo sonar ruidoso y veloz, Tschui lo tenía clarísimo. Su estilo me cautiva especialmente. Toma lo ya hecho y lo eleva a nuevas dimensiones. Es un absoluto goce su sonido tan gustosamente clásico dentro de un disco de esta índole y lo mejor de todo es que no desvaría volviéndose blandito, sino al revés, resulta hasta más bárbaro. Después de todo no estamos hablando de una banda que toque IRON MAIDEN o Power Metal con guturales para hacerse llamar “Death melódico” y jactarse de que han inventado algo “nuevo”.

La portada cutre a bolígrafo parece sacada de una demo, pero tiene su encanto y al final se te queda grabada en la sesera con su explícito mensaje que, al menos a mí, me impacta más que mucha portada gore.

“Dark Century” es un tesoro enterrado que merece ser sacado a punta de pala. A estas alturas da igual estar indagando el porqué está banda obtuvo una casi nula notoriedad siendo tan buenos y, además, habiendo llegado tan temprano a la carrera de “quién es el más brutal” que tan rápido se quemó. Simplemente queda esperar que con este escrito ganen un poco más de notoriedad y si gustan a más personas que ellas también los recomienden a otros, pues merecen ser escuchados.

Tremendos, sencillamente, tremendos. De lo mejor del Death/Thrash: 9.0

Theo Hilfiker: Bajo
Steve Karrer: Batería
Freddy Tschui: Guitarras
Amos Gersmann: Voz

Sello
Far Out Records