Incantation - Demo 1990

Enviado por MetalPriest el Mié, 30/12/2020 - 19:29
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1. Profanation
2. Devoured Death
3. Entrantment of Evil
4. Eternal Torture

En esto que un joven John McEntee salía de Revenant a eso de 1989, se asoció casi inmediatamente con Paul Ledney, a quien conoció también en su (efímero) tiempo con dicha banda, y que desde su salida se metió en diversos embolados relacionados con el Black Metal más primitivo (Totem, Abomination). El caso es que cuando en ese año ’89 se asociaron de nuevo y fundaron Incantation, Paul logró influenciar a McEntee en las negras artes de cromañones como Hellhammer, Sarcófago o los más oscuros Sodom. Huelga decir que ya a lo largo de los ochenta, este par de jovenzuelos ya se habían zambullido en el underground del Death Metal y demás corrientes extremas, que incluyen el Thrash o el Grind (por medio de cavernícolas como Napalm Death).

Sea como fuere, se estaba cociendo o más bien macerando algo sustancioso. En el under más absoluto, Incantation comenzaban a susurrarse incluso antes de debutar con una demo en condiciones. A esta pareja de macarras les debemos, junto a Aragon Amori y Brett Makowski (Profanatica) el germen primordial del proyecto, cuya primera pieza propia jamás creada sería la mítica Profanation. Pero al poco tiempo de esto, McEntee se quedaría solo y tendría que tirar del carro de Incantation por su cuenta, cosa que hasta cierto punto sigue perpetuándose hasta la fecha de hoy. Para entonces, nuestro protagonista se rodeó por otros simpatizantes que tampoco llegarían a durar un máximo de más de dos años en la agrupación, como Ronnie Deo (bajo) y Will Rahmer (voz), y en este breve idilio, finalmente se conseguiría materializar la primera demo en condiciones de Incantation; conocida tanto como “Demo #1” o “Demo 1990”.

Esta maqueta, grabada en los Stardust Studios de New Jersey y provista de cuatro canciones en un tiempo global no superior a los catorce minutos, no parece ofrecer nada excesivamente provechoso en primera instancia. Después de todo, se trata de una grabación sucia, rudimentaria, extremadamente abyecta y, en determinados aspectos incluso inmadura. Pero ¡ay! Resulta que estamos hablando inequívocamente del génesis de Incantation (ya treinta años al pasado) y a su vez, de los principios y preceptos que definirían a la banda hasta la fecha de hoy. Esta obra viene a ser la hoja de ruta que seguiría la banda a lo largo de su existencia, acoplando tempos pesados y extremadamente densos con otros de predominios más grind y de tremolo picking.

Para Incantation las baladitas y las canciones de amor eran competencia de Scorpions o Kiss, pero no suya. Desde su más tierna fundación la clave de la experiencia era ejecutar el más atroz Death Metal, y sí: ya tendría ciertos amaneramientos que en retrospectiva nos hacen pensar en el Black Metal que estallaría en los noventas, pero resulta que en pleno cambio de década en los Estados Unidos, las intenciones no eran precisamente esas. Por supuesto había anti-religión, pasión por la demonología y no menos violencia, pero la esencia y alma del asunto era estrictamente el Metal de la Muerte. Ese que poco a poco estaba contaminando todos los confines del orbe en forma de pequeñas células abocadas a librar una sucia guerra de guerrillas.

No podemos tampoco olvidar que es precisamente ESTA maquetilla la que por vez primera atrajo la atención de un determinado sello (Seraphic Decay Records) haciendo posible que poco tiempo después Incantation llegasen a firmar con Relapse Records una alianza que se alargaría una década y que ligaría el destino de la banda al suyo propio. Ahora bien: En esta Demo 1990, como ya venía diciendo más arriba, nos encontramos con Profanation y a su vez con Devoured Death y Entrantment of Evil, canciones que terminarían formando parte del blasfemo decálogo que conformaría el mítico Onward To Golgotha (1992) con una indiscutible mejora en materia de sonido y producción. Por otra parte, tenemos la cuarta pieza en discordia que se llamaría Eternal Torture y que solo entraría en dicho debut en las versiones en CD. Y claro: cuando te encuentras que de la primera maqueta de Incantation la totalidad terminó formando parte de tan afamado primer larga-duración, lo mismo deberías sospechar que por alguna buena razón sería, ¿no? Quiero decir: Puede ser que este artefacto resulte excesivamente sucio y primitivo para más de uno, pero lo que vienen a ser las partituras… son exactamente las mismas que pasarían al Onward y esto es así por la simple razón de que sencillamente Incantation, a alturas de 1990, ya estaban prácticamente listos para debutar. De verdad. Lo único que necesitaban era un buen estudio, productores con mejores medios y experiencia y, por supuesto, un mínimo de promoción.

Sea como fuere y para ir terminando, resta aclarar que Incantation jamás pretendieron dejar de ser lo que todavía a día de hoy se consideran: una banda underground. Por supuesto ya no son ningunos desconocidos y sus más de treinta años de carrera (con su correspondiente docena de trabajos de estudio) es firme prueba de ello, pero lo que sucede es que McEntee nunca dejó de valorar el ambiente del under, el relacionarse de tú a tú con su audiencia, el promocionarse con austeros demos, singles y EPs… y eso, amigos míos, es en buena parte la esencia del Death Metal.

En octubre de este año 2020, Xtreem Music tuvo a bien re-lanzar esta mítica (que no imprescindible) demo en un diez pulgadas. Aplicando en una cara el cuarteto de cortes que la conforman y en la otra, otro cuarteto de canciones tocadas en vivo en octubre de 1990 en Buffalo, Nueva York. Bonus tracks que personalmente considero más unos extras adicionales que algo de real interés, ya que el sonido de estas versiones es todavía más pobrista inlcuso que el de las canciones originales.

A pesar de todo, yo le pondría un 7,25 a este artefacto. No vale lo mismo que un Onward To Golgotha o un Mortal Throne of Nazarene, pero como venía diciendo, conforma un excelente punto de partida en la carrera de una de las bandas más influyentes, impermeables, densas y opacas del Death Metal más Old School.

Cuatro cuernos.

Will Rahmer: voz.
John McEntee: guitarras.
Sal Seijo: guitarras.
Ronnie Deo: bajo.
Peter Barnevic: batería.

Sello
Independiente