Imperium Dekadenzs - Dämmerung der Szenarien

Enviado por Mendoza M. el Jue, 26/03/2020 - 23:02
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1. Into Breathless Sleep
2. Der Dolch im Gewande
3. Staub und Erinnerungen
4. Dämmerung der Szenarien
5. Hordes from the Dark Star
6. Nebelbrandung
7. Harmatia
8. Reich der fahlen Seelen
9. The Night Whispers to the Wise
10. Waiting

Una de las principales singularidades de los alemanes Imperium Dekadenzs se resuelve en un Black Metal robusto y evocador, que rechaza en gran medida la violencia abrupta para encaminar su propuesta por sonidos más dados a desarrollar cierta atmósfera que pueda jugar con la angustia y el nerviosismo del oyente, pero sin nunca perder ese sello de pureza que comprende el lado primitivo y crudo del subgénero.

Estamos pues ante el segundo disco de los germanos, "Dämmerung der Szenarien", el crepúsculo de los escenarios o algo así. Obra que toma por los pelos lo realizado en su muy recomendable debut, el "...Und Die Welt Ward Kalt Und Leer" y le catapulta a otro nivel, ahora con más recursos, un poquito de mejor sonido, más empaque. Hay trabajos que conmueven ya sea por su crudeza o por su sentimentalismo, y la verdad es que en mi opinión los alemanes consiguen dominar ambas facetas con bastante suficiencia. Y lo logran gracias a una propuesta honesta, quizás sin tecnicismos exorbitantes ni una ejecución demasiado innovadora, sino que se sientan a tocar y ensamblan un disco que se sostiene solo, que contiene garra, melodía y un sentido despliegue de guitarras acústicas, piano, y una oscuridad bastante decadente que lo potencia todo.

Es precisamente ese despliegue instrumental nunca exento de delicadeza es lo que seduce a primera instancia. La banda exprime al máximo este factor lo más que puede sin verse en la necesidad de salirse de su enfoque. Con introducción cincelada a punta de susurros y sosegados arpegios como "Into Breathless Sleep", el disco encuentra su inicio como tal en la percusión de "Der Dolch Im Gewande", tema que fusiona todo este cóctel de emociones con un trabajo melódico espectacular, con mucha tendencia a desplomarse en medios tiempos colmados de intensidad.

Esta formula consigue su máximo esplendor en "Staub Und Erinnerungen", temazo de grueso minutaje y de pulso lento, cíclico, demoledor. El grupo tira de efectos para dividir los bloques de la canción y unirlas bajo una muralla de distorsión impenetrable que solo otorga licencias al aullido que Horaz tiene por voz y a una guitarra acústica cerca del final que algo intenta apuñalar en medio de la oscuridad. Por su parte, el tema homónimo recoge este testigo y lo eleva a la décima potencia en una pieza hermosa que le coquetea al folk y que es el primer interludio del disco y posiblemente el más evocador y jovial, aunque "Harmatia" le supera en belleza y finura.

El resto de las canciones trabajan un concepto similar. Las guitarras se tornan más fúnebres y la percusión deambula sin ataduras. Destaca el vértigo apasionante de "Reich Der Fahlen Seelen" y el dramatismo de una "Hordes from the Dark Star", cantada entre inglés y latín. Pero será sin duda a partir de "Nebelbrandung" cuando se presencie un cambio sutil, pero importantísimo en los teclados, ya que estos se hacen más notorios, más fuertes en la mezcla, mostrándose capaces de sostener sobre sí el peso del conjunto y tirando de outro eclesiástica.

Ya en "The Night Whispers To The Wise" el grupo emplea melodías cruzadas bastante épicas y con un desparpajo especial que mantiene la vara alta por gran parte del desarrollo del tema, fijando la atención del oyente mientras escuda a una batería bastante rústica que no se preocupa nunca, en ningún momento, por destacar en demasía. Todo lo contrario sucede con las nítidas lineas de guitarra que a su paso deshojan un final que se hace desear y dejan la culminación del trabajo en manos de "Waiting", una balada de piano realmente preciosa que muestra la cara más afable del dúo.

He aquí un disco muy particular, por cuanto no tiene ese sonido de antaño, que por ahí sí tenía el debut, ni presenta atisbos de modernidad, como sí lo hacen las obras posteriores. Este disco quedó atrapado en su mundo, diría que hasta suena algo pasado de moda, pero eso le otorga en mi opinión un plus de personalidad que lo hace único y que lo distingue del resto de su discografía. Oscuro, delicado y con su punto misterioso. Un trabajo plenamente disfrutable, con una gran portada y muy recomendable. Tres cuernos.

Horaz: Voz, guitarra, teclado
Vespasian: Guitarra, bajo, teclado, batería

Sello
Perverted Taste