Immortal - Northern Chaos Gods

Enviado por MetalPriest el Vie, 06/07/2018 - 04:10
1215

1. Northern Chaos Gods
2. Into Battle Ride
3. Gates to Blashyrkh
4. Grim and Dark
5. Called to Ice
6. Where Mountains Rise
7. Blacker of Worlds
8. Mighty Ravendark

A la gente no le gusta equivocarse. A mí tampoco, pero hay ocasiones en que hasta gusta. Como por ejemplo en el caso de hoy: ¿Nunca os ha pasado que esperabais con NULAS esperanzas el regreso de cierto grupo muy querido, y que contra todo pronóstico y lógica os devuelve toda la confianza otrora perdida? Yo creo que alguna vez sí. Aquí uno esperaba que Immortal se derrumbase sin Abbath. Era tan evidente… Demonaz regresa tras cosa de dos décadas sin componer para la banda, y para más inri, se suponía que había renunciado en su momento por una tendinitis. Además, era Abbath el artífice y compositor de los álbumes más famosos y premiados de la banda que son At The Heart Of Winter, Sons Of Northern Darkness y All Shall Fall. No podía confiar en que nuestro nuevo frontman pudiese rellenar semejante hueco. Pero al final y contra todo todo pronóstico, parece que Immortal salen adelante.

Resultó que Demonaz se había recuperado hace tiempo de la tendinitis y que había vuelto a tocar como antaño. Lo cierto es que había una “muestra” de la habilidad de Demonaz con el hacha en su álbum en solitario March Of The Norse (2011), donde quería sonar como unos Immortal bathorizados (o unos Bathory immortalosos). Aquel no había sido un lanzamiento muy exitoso, de hecho parecía pecar de plano, sobre todo en las guitarras. Pero esto… lo que se nos ofrece aquí es una mejora tremenda en las cuerdas, un dominio y maestría totalmente al nivel su la era old school. Incluso en recientes declaraciones, Demonaz llegó a dejar caer que incluso desde la sombra ayudaba en las composiciones de Immortal en la era Abbath. Comienzo a creérmelo. Quizá el punto más polémico para algunos sea el tema de las voces. Yo pensé que Harald utilizaría los mismos registros que en su debut (muy Abbath) pero forzando un poco más. La sorpresa es el desmarque al optar por shrieks más rasgados, agudos y crudos. Se podía intuir de antemano que si Demonaz hubiera querido, habría emulado el estilo de su ex-compañero allanando el retorno. Pero no… decidió ir a lo tradicional, al estilo de los noventas. Yo personalmente… ya me acostumbré, a parte que tampoco es muy distinta a las voces que se podían escuchar en el Pure Holocaust y demás trabajos clásicos.

Así que… en conclusión amigos: Immortal han vuelto. Y no de cualquier manera; esto no es una continuación del All Shall Fall o del Sons Of Northern Darkness, no. Esto se trata de ser el hijo, el descendiente directo del Pure Holocaust y pariente cercano de Blizzard Beasts y Battles In The North ¿Cómo es eso en pleno siglo XXI? Pues a base de producción cruda, riffs guarros del estilo de la época, buena atmósfera y un Demonaz que más allá de creérselo (que sabemos que se lo cree), lo transmite. Costaba imaginarse a Immortal sin el compositor de One by One, Tyrants, All Shall Fall o In My Kingdom Cold, pero con esto, comienzo a hacerme a la idea. Y se disfruta. Es tal el nivel de satisfacción y la sensación de vérmelas ante un álbum que pareciera haberse perdido en los 90's, que no puedo evitar preguntarme: “¿Y si Demonaz nunca hubiera dejado la guitarra en Immortal?”. Ahora, a cada día lo tengo un poco más claro: habrían llegado a gigantes igualmente, sin necesidad de refinarse siquiera. Northern Chaos Gods es la prueba palpable de eso, demostrando un nivel de compromiso alucinante para con los fans y el mismísimo reino de Blashyrkh.

Con este álbum, se renueva la credibilidad de un personaje que había quedado relegado a la sombra hace cosa de veinte años (que se dice pronto). Ahora, visto lo visto, cuando leía que Demonaz se inspiraba para Immortal paseando por los bosques y montañas de Noruega, te lo crees. Es que tienes que puto creértelo. Este álbum estalla como una ventisca; con vientos cortantes, un zumbido aterrador y un frío doloroso. Es el reino de Blashyrkh, el mundo helado de la deidad “Mighty Ravendark”. Y el sonido ayuda. Es ideal para esto; un trabajo de producción inteligente donde una vez más Peter Tägtgren está al timón y haciendo las veces de bajista de sesión. Por lo que a fin de cuentas, hay que asumir que Northern Chaos Gods es puro Black Metal de culto. PURO HOLOCAUSTO.

Northern Chaos Gods fue el primer adelanto que tuvimos el placer de degustar. Si bien me había gustado desde aquel 25 de Mayo, aún entonces me seguía persistiendo la duda sobre cómo sería el trabajo global. No fue hasta esta semana (la del estreno), cuando incluso la más escurridiza sospecha se descolgó de mi cabeza. Alivia ver que el resto del álbum tiene el mismo o incluso mayor nivel que esta Northern Chaos Gods. Y eso que tratamos de un tema intrépido, guerrero y punzante. No hay rodeos ni amaneramientos en la música o el mensaje. Demonaz y Horgh cargan juntos contra nosotros y no podemos detenerlos. Into Battle Ride machaca también desde el principio, ofreciendo reminiscencias al tema Battlefields (1997) aunque con un estilo más épico y veterano. Nada que se pueda discutir o criticar. Vamos: como la seda suenan Immortal en su regreso.

Gates of Blashyrkh nos devuelve a esos temas majestuosos que nos solían regalar los noruegos. Tratando de ofrecer una especie de Mountains of Might o así. La piel de gallina se me queda cuando entran en juego las semi-acústicas ofreciendo esos míticos arpegios que hicieron a Immortal únicos. Grim and Dark vuelve a la toda velocidad contra nosotros, envolviéndonos como una tormenta negra (honrando su nombre), y continuando el castigo largo tiempo esperado. Luego está la obsidiana Called to Ice, aunque resulta algo menos inspirada que sus hermanas, no deja de disfrutarse como parte del pack. Por otro lado, Where Mountains Rise recupera íntegramente el clímax, despidiendo ancestralidad vikinguesca y pedigrí en todos sus pasajes. Como una canción del Hammerheart de Bathory.

Al desembarcar en las orillas de Blacker of Worlds, nos asombramos con una de las canciones más gloriosas del álbum; tal que una marcha triunfal que no deja de crecerse desde su inesperado inicio hasta su muerte. Finalmente, Migthy Ravendark remata el viaje con lo que al menos yo, considero la mejor obra de este Northern Chaos Gods. Esta, vendría siendo como la At the Heart of Winter o A Perfect Vision of the Rising Northland de su debut: Un pepinazo capaz de abarcar las facetas más crudas pero también las más épicas de Immortal. Sencillamente es una canción 100% Immortal. 100% Blashyrkh. Tiene alma, como el resto del trabajito.

Viendo cómo salieron las cosas, me gusta pensar que tendremos a Immortal muy pronto de gira y que dispondremos de alguna oportunidad para verlos. Y luego… ojalá que lleguen más discos de estudio como este ¡Ojalá! Aunque si al final hay que esperar otros diez años para un álbum así de honesto y “trve kvlt”… que así sea. Porque Northern Chaos Gods ha calado, y eso es algo que se nota en los corazones de los fans. Y para muchos músicos, esa fe es lo único que consideran de auténtico valor; el respeto. La integridad. Al menos es lo que me gusta pensar. Puede que tan sólo sea un romántico necio.

Pero bueno: como decía al principio de la reseña… me había equivocado. Cometí el error de suponer que con la marcha de Abbath, él se llevaría el alma de Immortal consigo. También pequé al menospreciar a Demonaz, su estado de forma... Y no cabe duda de que me tuve que desengañar, y ¡Por Thor! ¡Que dulce desengaño ha sido! Ya era hora de una sorpresa grata en el metal ¿no? Cuatro cuernos mega altos para Immortal y Northern Chaos Gods. No me queda nada por añadir, ahora… os toca a vosotros.

Demonaz: voz y guitarras.
Horgh: batería.

Músico de Estudio:

Peter Tägtgren: bajo.

Sello
Nuclear Blast