Immolation - Shadows in the Light

Enviado por Hawkmoon el Mar, 13/11/2012 - 21:04
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1. Hate's Plague
2. Passion Kill
3. World Agony
4. Tarnished
5. The Weight of Devotion
6. Breathing the Dark
7. Deliverer of Evil
8. Shadows in the Light
9. Lying With Demons
10. Whispering Death

Immolation gozan del respeto eterno de toda la comunidad deather. Se lo han ganado a pulso.

Puro frenesí, velocidad de locos, martilleo insano... todo hecho trizas. El apocalípsis llega, y en forma de combo death-yankie.

Si te metes en el reino Death y no estás dispuesto a aniquilar la vida humana, a dejar huérfanos y viudas, olvídate de ser temido. En nada, quieras o no, cuatro hienas sedientas de sangre te caerán encima. En el Death se viene a reinar. Esa es la actitud. A darlo todo. Y eso es lo que llevan haciendo los de New York desde el momento en el que escupieron su puta primera demo. Te lo dan todo. Desnudan su alma oscura, machacan sus muñecas, sus gargantas, sus gemelos...y, normal, te dejan para el arrastre.

La música de Immolation, movida puramente infernal y masacradora, nido de baterías muerde-universos, guitarras de baja afinación que llegarán a lo más alto, de berridos-eructo nacidos para acojonar a Belcebú, no se creó para acabar siendo accesible... ni para acabar sonando a todas horas en la radio. Puro dolor, Death brutal, sonidazo y mogollón de personalidad, arrojo y actitud.

Para muchos, desconocedores totales de su obra, la banda no es más que un clon de Morbid Angel. Para los que conocen qué cojones cocinan los de Robert Vigna, los que hemos sufrido la dentellada mortal de un "Here In After", de un "Dawn of Possession" o de "Unholy Cult", sabemos que, como poco, lo que escucharemos nos dejará inconscientes. Y de un puto puñetazo. Pegada, brutalidad y señorío.

Immolation no es que vayan de amos, nene.... es que lo son. Casi veinte años como banda en el momento de edición del disco que nos ocupará hoy, "Shadows of the Light", les contemplan. Casi veinte años de grandes trabajos, geniales directos y memorables temazos. Como para no creerte el puto rey del mundo, no te jode...

Al tajo, hermano. El séptimo trabajete de Immolation ya asoma su feo hocico. Y viene con hambre. Mucha.

"Hate's Plague", la que da comienzo a la movidilla, viene segura, decidida. Como un puto tiburón... enfocado, directo hacia tu pierna danzante, hacia tu silueta mega-comestible. Sonidazo, mucha velocidad, sólida estructuración, harmónicos desmadrados, blast beats, rítmicas imposibles y solejos desquiciados que, claro está, no serían lo mismo, no pegarían igual, sin la garganta de Dolan, vozarrón de vozarrones. Un tsunami de mierda, óxido y huesos, al que a cada segundo que pasa se le va sumando más y más onda letal, y enfocado hacia tí. Suerte.

"Passion kill", precisa, mastodónticamente atroz y hechizante, y "World Agony", cojonudísima mixtura que te trae recuerdos de los mejores Slayer o Sodom, de los primeros Immolation, y que contiene pasajes abrumadores. Brutal. Dos tracks que te encienden, que te hacen sangrar por dentro. Detonando de placer death-blasfemote y triunfador. Aplastando al cristianismo, al cristiano, al cura, a la monja, a la abuela que no falla ningún domingo. Coñes, no dejan ni el muñecote del hippie en su cruz. Cabezón volatilizado.

La agresivota "Tarnished", "The Weight of Devotion" (atento al riff inicial), "Breathing the Dark" (onda rueda-cabezas), y "Deliverer of Evil", immolo-slayerizante jodienda, y tremebunda como ella sola, dejan huella, dejan el asfalto al rojo vivo, llameante. Immolation siguen con el pie en el acelerador, viendo poco de cada aldea que arrasan, aunque también encontraremos pasajes doomies y tendremos tiempos de hacerle una fotillo al puente (antes de que estalle). Aceleran, deceleran, te vas a estrellar...cuando, ala, te pillan y te llevan al desierto, a comer arena, a tostarte. O de calor o de frío. O de asfíxia o a pedazos. Pero palmar, palmas. Immolation, colega. Ni en el peor de los momentos, ni con el peor de sus trabajos, decaen. Siempre violentos...siempre Immolation. Y recuperando el tonete más cafrote (algo perdido trás el algo menos abrumador "Harnessing Ruin", anterior movideja de estudio).

"Shadows in the Light" y "Lying with Demons", que recuerda al material de "Dawn of Possession", y que se gana el puesto de track-estrella del trabajo desde el puto segundo uno, son pura garra. La producción juega a favor de la banda, y, pese a tener el bajo demasiado presente, demasiado protagonista frente a unas guitarras que no están a la par en todo momento, todo está en su sitio. Todo menos tú. Tú ya estás desmontado, colega. Más que un Gijoe en manos de un niño de dos años. Un martillazo en los cojones. Y, atento, el ruido de lo que se derrama, pelajos, pielecilla de gallina, coágulos y pus, el sonidazo de los de Dolan y Vigna. El sonido del dolor: Immolation.

"Whispering Death", el último track, es de órdago. Atmósfera de primera, elegante, abismal, como de invocación de dios lovecraftiano, de típico final del mundo "rolandemmerichiano". Morbid Angel, los mejores, los de 1989-1991, y los propios Immolation de "Dawn..." y "Here...", al unísono, defendiendo a los Immolation del tercer milenio.

No es una obra maestra y abusa de su propio legado, de su propio mensaje... pero te deja sin pelotejas. Mola.

4 cuernos (bajotes) "Shadows in the Light".

Ross Dolan: Voz y bajo
Robert Vigna: Guitarra
Bill Taylor: Guitarra
Steve Shalaty: Batería

Sello
Listenable Records