Iced Earth - Framing Armageddon (Something Wicked Part 1)

Enviado por Hawkmoon el Jue, 03/02/2011 - 17:56
719

1. Overture
2. Something Wicked (Part 1)
3. Invasion
4. Motivation of Man
5. Setian Massacre
6. Ghost Dance Ritual
7. Reflections
8. Ten Thousand Strong
9. Execution
10. Order Of The Rose
11. The Clouding
12. Infiltrate And Assimilate
13. Retribution Trough the Ages
14. Something Wicked (Part 2)
15. The Domino Decree
16. Framing Armageddon
17. When Stars Collide (Born Is He)
18. The Awakening

La mente de Jon Schaffer no nació para estar quieta. Desde luego que no. Poco después de acabar el tour de "The Glorious Burden", que si bien no funcionó como se esperaba, si es cierto que una comunidad de nuevos fans llegó a la banda (sobretodo por el nombre de Tim "Ripper" Owens), el guitarra de cara de mala hostia (no en vano, le llaman "Demon"), ya preparaba nuevas movidas con Iced Earth. Y la mar de gustosas, sin duda.

La saga "alienígeno-épico-futurista" (a lo "Stargate", vaya) que se estampó en el lujoso "Something Wicked This Way Comes" del 98, había dejado puertas abiertas a más continuidad, y obviamente, Schaffer, un enamorado de la saga (que el mismo concibió, en un principio, como guión cinematográfico) quería sacarle más jugo a la movida con los Setians (aliens, que se supone, poblaron la tierra antes que el hombre) y se puso manos a la obra, directo a componer más carne, y muy similar, a la de 1998.

El citado disco convirtió a Iced Earth en una banda conocida, y desde siempre, ha quedado como en una especie de altar, o lista informal, que lo cataloga como uno de sus mejores trabajos. Desde luego, de un "Top 3", no lo quitamos. Schaffer, que vió como el rollete patriotico de su anterior aventura no fue suficiente para hacernos olvidar a Matt Barlow, ni tampoco, a su "Horror Show", se tenía que poner las pilas, y por cojones. Todo en Iced Earth, desde los inicios, fue un camino ascendente, y ahora, la cosa no podía parar. Tim Owens es un lujo de vocalista (desde luego, a la altura de los mitos ochenteros) y Schaffer, un compositor perfecto, almenos en lo que concierne a Heavy Metal. Suma a dos talentos, y por huevos, tienes que tener un disco talentoso, por huevos. A la primera no fue la vencida, toda una jodienda a ojos de muchos seguidores. Pero, ahora, tanto Tim como Jon (por amor propio, y para demostrarnos que nivelón se gastan) iban a fundir sus neuronas, sus cuerdas vocales, y las púas, buscando nuevos clásicos con los que alimentar a la parroquia de los Iced. Nos lo debían. "The Glorious Burden" no fue glorioso (pese a ser la polla en vinagre) y nos tocaba un buen tesorillo, leches.

La ilustración de la portada, la verdad, a mí, me parece una soberana mierda. La imagen trata de capturar la esencia de aquel poderoso dibujo del primer "Something Wicked" (el del tremendo Greg Capullo, dibujante del molón Spawn), pero madre mía, anda a años luz de lograrlo. Vemos al Setian de turno, con los perros y todo, y con las pirámides detrás, pero nada, una caca. Ilustración con menos carisma que la portada del "Black Album". No llega a ser Iced Earth la que firma el disco, y creo que no saco de la estanteria el disco, ni para mirarlo un segundo. Pero bueno, no hay que juzgar por el aspecto. Otro de los dichos de mi abuela.

Empieza el viaje. Esto es como ir a ver "Terminator 2", o "El Cuervo 2". Arma de doble filo. Las primeras te encantaron, pero claro, las segundas partes dan miedo, y a veces mucho. Veremos si lo nuevo de Iced es un "T-2" o una segunda parte lamentable. ¿Quizás sea un spin off? O peor aún : puede que huela a serie de TV, y mala. Que puto pavor. A indagar...

"Overture", que empieza tamborilera, pronto se pone meláncolica, y la verdad, para el poco tiempo que llevamos, la cosa, a pesar de sonar tópica, me mola. Bonita, creo yo, es lo que define a una canción como "Overture". Primer paso dado.

"Something Wicked (Part 1)", que le sonará mucho al fan de la primera obra sobre Setians, se abre directa a enganchar, y con un caminar clavado al espíritu del 98, la banda se pega un alucinante pepinazo, tan previsible, "Maideniano" y Power-épico, como rítmicamente demoledor y fastuoso. "Ripper" escupe su puta alma, secundado, por un galope metalero, que entra muy bien. Me sobran los últimos veinte segundos, pero bueno, un temazo. Iced Earth suenan como en los tiempos con Barlow, pero eso sí, más afilados y poderosos. La voz de Tim es realmente soberbia, y encaja muy bien dentro de la estructura de los temas de Mr. Schaffer.

"Invasion" (intro de tema, con aura a lo B.S.O de "Gladiator", pero acabada a lo "Star Wars") le presta la silla a "Motivation of Man", minuto y 35 segundos de paroximo rítmico, vaciladas, voces de locura y un aura totalmente egípcía, o "Powerslaveresca". Desde luego, lo breve, si bueno, dos veces bueno. Qué razón.

"The Setian Massacre" (más leña made in 1998), "Ghost Dance Ritual" y "Reflections" (power- baladita con mucho coro potente, y con tanto Power, como sentir "mojabragas", y con un sonidazo de órdago) dejan el camino libre a una de las mejores maravillas que ha parido el grupo en toda su historia: "Ten Thousand Strong". Composición cañerísima, que tanto bebe del espíritu de la N.W.O.B.H.M, como del mundo Priest, Helloween o Megadeth. Tim Owens se calza una de sus mejores interpretaciones, Iced se apuntan un tanto al crear más himnos, el fan llora de emoción, mientras la erección llega a Lima (apartaos los de Lima, jejeje), las baterías ametrallan y el mundo del Metal clásico de nueva hornada, se arrodilla ya, ante sus nuevos dioses. Iron Maiden, Priest, Accept o Saxon reinaron en los ochenta. Metallica, Pantera y Sepultura, reventaron los noventa, y ahora, los dioses del nuevo milenio, responden al nombre de Iced Earth. En nuestros dias, ni Maiden, ni Priest, ni Accept, van a parir obras con más huevos que ésta. Ni de broma. Ojalá, eso lo viesen mis ojos, pero lo dudo a horrores. Es normal, el cetro debía de ser de alguien, coñes.

"Execution", instrumental insustancial que huele un poco a "The Dark Saga"y que, finalmente, acaba con una demostración final del Metal God que es Tim Owens, da inicio a "Order of the Rose", más bagaje Power, con mucha fuerza en los estribillos, y un cortar de guitarras, francamente durote. Los coros han tomado una relevancia especial en Iced. Se nota que sus amigotes alemanes, Blind Guardian, les han influenciado, y bien. Hansi es un maestrazo, normal que Schaffer, rey del ojo avizor, estuviese atinado al "robar" cierta esencia a los bardos, justo en el momento que andaban más dormidetes. Iced empezaron sonando a Maiden y a Metallica, después, le añadieron poso Blind Guardian, Nevermore o Rage. Cada vez hacen platos mejores los americanos.

"The Clouding" (temazo de 10 minutos, que dormita bastante, pero que cuando lo hace, lo hace apoyado por los dioses del riffeo y el buen feeling), "Infiltrate and Assimilate" (con reminiscencias al "Violate" de "The Dark Saga", pero con el inconfundible "sello Priest" de Tim), "Retribution Through the Ages" (híbrido Maiden-Metallica-Priest, que se convierte en pieza codiciada del disco de 2007), "Something Wicked (Part 2)" (instrumental "fusionoso", bizarrote, pero que está muy bien, aunque peca de repetitivo), "The Domino Decree" (Maiden total, y sobretodo en su parte media) y "Framing Armageddon" (himno irresistible, con un "Ripper" que parece recién sacado de "Jugulator", por lo fiero, hirviente, poderoso y técnico que suena) nos llevan, casi al fin de disco, y estamos flipando. Iced han reinventado la obra del 98, le han añadido más técnica, más ampulosidad, lo han pulido más, y pese a haber perdido vitalidad y energía Thrasher en el proceso, ahora suenan con una madurez total. Poderosos, técnicos, oscuros y Heavys a más no poder. Iced Earth son más auténticos que el cinturón de balas. Que no vendan miles de millones de discos no quiere decir que no sean los reyes del cotarro.

"When Stars Collide (Born is He)" (más material con sabor añejo, y con coros "BlindGuardianescos", que podría estar en un disco como "Imaginations From the Other Side") y "The Awakening" (con un teclado jugando a fantasmas, y todo, en un entorno muy bello) cierran la joyita del 2007, y con un sabor de boca inmejorable. Prueba superada. Iced superan a su "The Glorious Burden" y se cierra el ciclo "Ripper". Broche de oro a una era breve. Pero intensa.

4 cuernos (altos) para Schaffer, "Ripper", y para las madres que los parieron. Mil gracias a las dos.

Tim "Ripper" Owens: Voz
Jon Schaffer: Guitarra y bajo
Troy Seele: Guitarra
Dennis Hayes: Bajo (tracks 7 y 12)
Brent Smedley: Batería

Sello
SPV