Hypocrisy - Osculum Obscenum

Enviado por Hawkmoon el Mié, 23/11/2011 - 22:13
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1. Pleasure of Molestation
2. Exclamation of a Necrofag
3. Osculum Obscenum
4. Necronomicon
5. Black Metal (Venom cover)
6. Inferior Devoties
7. Infant Sacrifices
8. Attachment to the Ancestor
9. Althotas

Hypocrisy, el combo sueco creado por Peter Tägtgren, ha dado a lo largo de su dilatada carrera una buena colección de discos que sus fans veneran. A muerte. Y es que hay que decir que la obra de Peter, el máximo ideólogo del invento, algo así como el Dave Mustaine del cotarro europeo y extremillo, ha mutado, y mucho, desde aquellos comienzos, en 1992, con "Penetralia". Los tiempos cañeros, indómitos, crueles.

Y vamos de ese palo. Ahora mismo. Hoy no hablaremos de los Hypocrisy más melódicos, ni de los más famosetes y "llena-salas". Ni tan siquiera hablaremos de la figura de Peter Tägtgren como productor estrella (Dimmu Borgir, Destruction, Amon Amarth, Children of Bodom...), ni como ente famosete entre la "creme de la creme" del panorama metalero, ni como gurú de las tinieblas. En 1993, realmente, Hypocrisy eran tan conocidos como lo es mi primo, el pequeño. Nadie se había dado cuenta aún, y eso que "Penetralia" había aparecido justo un añete antes, del auténtico poder de la visión, "esquizo-divertido-desenfrenada", del tito Peter. Pero se iban a dar cuenta de una santa vez. Y tanto que si.

"Osculum Obscenum", segundo disparo del grupete sueco, se iba a posicionar como uno de los mejores y más cafres discos del Metal extremo. Y, obvio, uno de los mejores trabajos de Hypocrisy. Si con el primer aporte la cosa fue orgásmica, ahora, recargando ideas y utilizando munición de mayor calibre (y supongo que alguna que otra droga alucinógena, y, claro, todo ello regado en buen alcohol, del que le mola a Pete), la movida se anticipa mastodóntica.

Un primer paso cojonudo debe ir seguido, siempre, de uno más certero. Asi como "Ride the Lightning" llevó más lejos la premisa de aquel maleducado "Kill'em All", o "Hell Awaits" excavó mucho más en el cementerio que su antecesor, el mítico "Show No Mercy", "Osculum Obscenum" nace con la firme intención de aposentar el sonido, de encontrar un sello propio, un olor distintivo, un sabor sin iguales. Definiendo el tipo de enfermedad. Con "Penetralia" supimos que Peter no andaba bien del coco. Ahora, con la movida del 93, nos llega el diagnóstico. Y, joder, creo que anda como una cabra. Algo cojonudo, sin duda, para el reino. Nada mejor que la conjunción de la locura y el rifferío. Pocas cosas casan mejor.

Un oscurísimo, enérgico, canibal y enrabietado sonido Death-Black funda los cimientos de la personalidad de una banda tan ecléctica como es (y será) Hypocrisy. Imprevisibles, vanguardistas, osados y unos campeones en materia riffera, galopante y abrasiva. La esquizofrenia no sé a que huele. Tampoco sé como se siente uno experimentándola. Pero, joder, creo que sé como suena. Suena a Hypocrisy. Descarao. Lo que parieron en sus primeros tiempos no parece de éste mundo. Y, joder, si lo es...menudo rincón más infame y jodido que resulta ser la mente de Mr. Tägtgren.

Venga, sin miedo. Dentro. Un paso. Ala, ya estamos. Comienza "Osculum Obscenum". Date por muerto. O, en el mejor de los casos, por mentalmente jodido.

"Pleasure of Molestation", el primer brote, se abre misteriosillo, muy a lo B.S.O de film a lo "Poltergeist" o "Carrie", para degenerar, segundos después, en un jodido zamikaze musical, tan Death como Black, con tanta influencia de unos Morbid Angel o unos Death, como de unos Satyricon o unos Mayhem. Todo ello, claro está, decorado con la genialidad, el poso diferenciador, con el que el tema, de naturaleza manida, sabe sonar. Hypocrisy se alimentan de la fuerza vital, de la energia de mucho nombre sacro en el mundillo extremillo. Cierto. Pero la combinación de elementos creados por otros, en el caso que nos ocupa, es ejemplar. "Puzzle" cojonudo. Aplausos para el vozarrón de Masse (futuro Dark Funeral), que funciona tanto a nivel "cavernícola" como "blackeroide". Vocalista con registro en banda que no se cierra puertas. Mola. Huele a muerte que la flipas. Genial, joder.

"Exclamation of a Necrofag" y "Osculum Obscenum", con mucho tufete a los primeros Deicide, le ceden la pista de aterrizaje a la que es, para mí, la máxima joyita de la joyaza que nos estamos metiendo entre pecho y espalda: "Necronomicon". Me fascina la naturaleza del track. Intensa, como una buena patada en los huevos. Pero dada por Robocop. Voces de ultratumba, cuerdas que no ceden a nada, que se atreven con todo, que se machacan hasta cortarse, que se estiran. Death machacante, alimentado a base de cereales noruegos. Una pasada. Tampa encajada en medio de Oslo.

Una "cañerizada" versión del "Black Metal" de los dioses Venom nos pone las pilas y nos hace tener aguante. Es como una de esas habas que se comían en Dragon Ball. Te insuflan vida, joder. Es como un hostión cuando te está pillando el apalanque. Eso sí, si te estás apalancando con una obra como "Osculum...", joder, es que estás más muerto que la carrera de Christopher Lambert.

Las inmisericordes y acabronadas "Inferior Devoties" e "Infant Sacrifices" (puro odio a través del puto ampli) vuelven a quemarnos la piel y a dejarnos las botas pegadas al suelo. Somos un amasijo asqueroso de ropa y carne que parece mermelada de fresa. Qué puto espanto, coñes. Y la culpa la tiene el disco. Manda huevos que me mole tanto.

"Attachment to the Ancestor" (viaje Doom Metal) y "Althotas", que suma el Thrash al cocktail, ponen el punto y final, el broche de oro (o de pus) a una obra seminal, loca, angustiosa, desesperada, mega-cabalgadora, y, ante todo, desesperadamente perfecta.

Dicen que los genios están locos. "Osculum Obscenum" es un ejemplo.

5 cuernos (bajos). Obra maestra. Obscenamente molona. Pioneros.

Masse Broberg - Voz
Peter Tägtgren - Guitarra y teclados
Mikael Hedlund - Bajo
Lars Szoke - Batería

Sello
Nuclear Blast